Mostrando las entradas con la etiqueta Brett Sutton. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Brett Sutton. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de agosto de 2015

CERRANDO UN CAPITULO

Estoy en deuda en escribir este blog, me tomó más de 6 meses, a pesar de eso no esperen mucho de él, porque lo estoy escribiendo en un par de minutos, para seguir adelante en este nueva etapa de mi vida, de una vez por todas.

No sé el momento exacto en que tome la decisión de retirarme como atleta profesional del triatlón, aún me debato si fue cuando sin razón alguna después de 20 años compitiendo me retire en la mitad del ciclismo en el 70.3 de Miami (Octubre 2014), o ese domingo, en medio de un gran bloque de trabajo, donde llegue a la pista a hacer los acostumbrados 30×800 y, simplemente, decidí regresarme caminando a casa y no enfrentar a la humedad, al calor, al dolor en las piernas y, tampoco, a las interminables vueltas a la pista.

No sé, definitivamente, no sé el momento exacto, pero después de ese par de días y de los siguientes, en los que era física y mentalmente imposible dar el primer paso para correr unos cuantos minutos, caí en un periodo de depresión; no entendía como algo que amaba desde niño, ya no me motivaba y lo había dejado de disfrutar, se había convertido en un trabajo. Era un dolor interno, indescriptible, como perder a mi mejor amigo, a mi cómplice.

Siempre que me preguntaban cuando me iba a retirar solía responder que lo haría cuando dejará de disfrutarlo, y eso era exactamente lo que estaba ocurriendo. Faltando tres semanas para el Ironman de Cozumel se lo dije a Brett, quien lo entendió y estaba totalmente de acuerdo con la decisión, sabía que lo había encontrado muy tarde, para hacerme un campeón, esto no me lo dijo a mí se lo dijo a Jineth: “Si lo hubiera entrenado unos cuantos años antes, con su disciplina, hubiese cumplido con sus sueños, pero su deficiencia en atletismo es tan grande, que me tomaría unos 6 años, llegar hasta donde él quiere, y tiene un futuro prometedor como entrenador, como para esperar ese tiempo”.

Hablamos de cómo había cambiado el triatlón de larga distancia, como las reglas, los recorridos y la calidad y cantidad de profesionales habían reducido el deporte a una carrera de atletismo. Hablamos de muchas cosas, me desahogue un poco y esperaba que me dijera, que aprovechará estas últimas tres semanas para estar a su lado como aprendiz de entrenador y ver cada sesión desde arriba y no desde el borde de la piscina. Sin embargo no fue así, me pidió que al menos comenzara el Ironman, que necesitaba que todo el equipo lo hiciera, para que no hubiese disculpa para que los patrocinadores, no nos pagarán los más de seis meses que nos debían.

Acepte, sentí la responsabilidad de equipo, porque muchos habían viajado desde Europa sólo para responder, aún, cuando sus temporadas ya habían terminado. Fue una montaña rusa de emociones de tres semanas, algunos días amanecía con todo el entusiasmo y pensaba en que aún podía hacer una buena carrera, otros no podía salir de la casa.

Me frustraba el tener que retirarme de un Ironman, nunca lo había hecho, no lo hice ni siquiera cuando tuve una costilla fracturada, así que pensaba terminarlo como fuera, ayudar a Todd en la natación y en la bici lo más que pudiera y luego sobrevivir pero, muy dentro de mí, sabía que estaba acabado, que mi personalidad era todo o nada. Si no había cumplido con el entrenamiento, no quería salir a terminar por terminar, mucho menos comenzar para retirarme.

Hasta la mañana del Ironman pensé en no arrancar, no quería dejar el triatlón con un retiro, y mucho menos en Cozumel, que me había abierto las puertas, donde estaban mis pupilos, la gente que me ha apoyado y donde finalmente me establecería para vivir.
Al fin junté fuerzas y fui a la salida, las caras de ansiedad, felicidad y miedo contrastaban con la mía de tristeza, era asistir al entierro de mi mejor amigo mientras los demás se iban de fiesta. Comencé a nadar y me ubique en la punta, nade cómodo y salí de tercero o cuarto del agua, me monte de primero y estaba liderando mi último Ironman en la bicicleta. La adrenalina me empujaba, y luchaba con los pensamientos que me decían que no había entrenado. Pensé en estar adelante lo más que pudiera, ayudar a marcar el paso a mi compañero Todd, para que el grupo donde venían los buenos ciclistas, no nos alcanzara.

La pila me duro unos 30 km. fue tanta la adrenalina que queme todos mis cartuchos y de a pocos deje ir a los tres primeros, quede sólo y más tarde me alcanzo Sthepen, también de TriCozumel, quien se había quedado de mi ritmo inicial.

Terminando la primera vuelta y pasando por el lado de mi casa, sabía que había cumplido, que me podía retirar, pero quise intentarlo una vez más. En el kilómetro 70 nos alcanzó un lote, digo lote porque no guardaban más de cinco metros entre cada uno, de cerca de 10 ciclistas, los deje pasar y en el momento que apretaron, algo en mi cabeza dijo “no más, no quiero sufrir más”.


En la competencia de los profesionales no es un solo ritmo como en las categorías, sino que realmente se está compitiendo durante más de 8 horas y es necesario tener la mente enfocada para resistir estos cambios de ritmo, dejar la zona de confort y sentir como se queman las piernas por unos minutos, para no dar el brazo, o las piernas a torcer.

Al tiempo que mi cabeza dijo no más, mis piernas se pararon automáticamente, y casi sin darme cuentas, estaba pedaleando rumbo a casa, fueron unos largos 20 km., en los que pensé en mi futuro, en mi decisión, en mi vida y en llegar rápido a mi casa a darme una ducha, estar sólo y pasar el guayabo.

Al final llegue, no fue como lo pensé, no tuve tiempo de reflexionar o sentarme en el suelo de la ducha a llorar, mis atletas que vinieron desde Colombia y compañeros de equipo aún estaban en carrera, así que me llene de valor y salí a apoyarlos y a responder los interminables: Porque me había retirado? de todos los que me encontraba o cruzaba.

Ahora que lo escribí creo que puedo cerrar este capítulo de Cozumel, y quisiera cerrar el de atleta, siempre estará en mi cabeza la idea de regresar, y con eso tendré que lidiar si quiero triunfar en mi nueva etapa, porque el cierre no fue el ideal, pero algo se quedó en mi y aunque deje de entrenar de 30 a 40 horas semanales, aún me ejercito casi a diario, pero lo que hago no tiene ninguna estructura y depende del tiempo que disponga, de la motivación o el clima.

En ocasiones sueño con volver a competir, mi problema es que no me llama la atención el hacerlo como amateur, y ya no tengo el tiempo para hacerlo como profesional, el trabajo ha aumentado bastante y, adicionalmente, estoy haciendo una Maestría en Entrenamiento Y Gestión Deportiva. Así que el entrenamiento ya no puede ser mi prioridad.

Lo positivo es que no puedo vivir sin ejercitarme, el cuerpo me lo demanda y poco a poco volví a disfrutar de mi mejor amigo, aunque este sea más pesado y lento de lo que solía ser. Disfruto de poner uno que otro día mi cuerpo al límite, de llegar exhausto al otro lado de la piscina, tratando de vencer a mis pupilos y demostrarme que aún soy capaz, para ellos es un entreno más, para mí una adicción por la velocidad y el dolor.

Hoy hace tres años estaba llegando a Geneva en busca del famoso ¨tren chocolate y crema¨ que me llevaría a Leysin a conocer a una leyenda del triatlón: Brett Sutton. Él me dio tres años para lograrlo, como a todos sus atletas se lo da, lamentablemente llegue tarde y el tiempo no fue suficiente para derrotar mis debilidades. Créanme que lo intente, pero lo quise tanto, que a lo largo de esos tres años, tome decisiones apresuradas, no escuche a mi entrenador, hice más de lo que me tocaba y termine quemándome en mi afán de ser el mejor.

En un par de semanas me enmarco en un nuevo viaje a Suiza, de nuevo con la maleta llena de sueños, pero esta vez como entrenador, para seguir aprendiendo del Doc y convertirme en el mejor entrenador posible.


miércoles, 16 de abril de 2014

Mi Séptimo Ironman 70.3 Florida

El domingo competí el 70.3 de Florida por séptima ocasión, y por segunda en este nuevo recorrido. La mayoría de recuerdos son positivos, he mejorado mis tiempos año tras año, ha sido un punto de comparación y evaluación del entrenamiento, además de un sitio de encuentro con familiares, amigos y conocidos que me hacen sentir de local. En 2007 fue mi primera participación, y choque con la realidad. Pues decidí competir como profesional, creyendo que era como la ITU. El resultado: no quede ni entre los cincuenta primeros de la general. Así que el siguiente año corrí como categoría, quede segundo y clasifique al mundial donde fui tercero. Pero en el 2009 regrese mejor preparado para volver a intentarlo como pro, quedé veinte, y de ahí en adelante seguí mejorando: noveno en 2010, quinto en 2011 y cuarto en 2012. El año pasado no participé y este año fui doce.

Se puede decir que fue un paso hacia atrás, o para coger impulso, me inclino por la segunda opción. Aunque desmejoré cerca de nueve minutos, especialmente en la bicicleta, no era una carrera primordial sino un escalón en el nuevo proceso.

¿Cómo va ese proceso? Me siento mucho mejor corriendo, el pulso lo demuestra y la cadencia lo confirma; cerca de quince pulsaciones por debajo del promedio que mantenía en otros años, claro que es diferente correr en la punta que bajandose sin posibilidades de estar en el podium o top cinco.

Para resumir: nadé cómodo y confiado, al principio un danés se escapó y el grupo lo dejó ir, porque nadie quería poner paso, lo que ayudo a aumentar su distancia, hasta que faltando 600 m. Decidí intentarlo y alcance a descontar y dividir el grupo, pero lo pagué en la transición.

Salí segundo del agua, aunque oficialmente fui cuarto porque el tiempo se tomaba unos 50 m. adelante, y ya en ese momento mis piernas no respondían al paso de los demás. En la transición perdí el 50% de la carrera, pues me pasaron los favoritos como Greg Bennet y Víctor Zyemtsev, con quien he montado en años anteriores y quedé en tierra de nadie.

Montando me sentí bien de pulso pero de nuevo las piernas no tenían explosibilidad, lo atribuyó a que el entrenamiento ha estado más enfocado a la distancia Ironman. "Trabajé" si ha eso se le puede decir trabajo (ahora la regla del drafting son 12.5 m. Para los profesionales, lo que reduce totalmente alguna ayuda) con quienes me fueron pasando.

Cuando me bajé a correr tuve una lucha mental para no retirarme, estaba desmotivado de como se había presentado la carrera, de bajarme atrás y de montar con competidores que normalmente supero, además sabía que mi esposa, Jineth, que me estaba acompañando, debía estar triste con mi desempeño. Con el paso de los kilómetros fui borrando todos los pensamientos y enfocandome en correr, sólo en eso, correr. Y me pareció fácil, cada vez más rápido y ligero, comencé a recortar distancias y pase del puesto 16 al 12.

Quedé con un sabor agridulce, agrio por la transición y el ciclismo, y dulce porque estoy nadando bien, a pesar de entrenar sólo, y porque el trote cada vez se siente más natural, con un pulso y paso, que sé, puedo mantener para un Ironman, el cual es el objetivo de este primer semestre: Challenge USA en Atlantic City el 29 de junio.

El viaje también me dejó cosas buenas como el nuevo acuerdo con Mack Cycle, que vuelve a ser mi patrocinador de ciclismo. El descubrir los nuevos tenis ON Cloud, que desde ahora son mis favoritos, al combinar ligereza y protección, perfectos para un 70.3 o un Ironman. Y comprobar la flexibilidad y comodidad del nuevo traje Phantom de Aquasphere.

Tres días después de la carrera sigo pensando en como mejorar las deficiencias mediante el entrenamiento y ya tengo algunas soluciones como hacer "bricks" o transiciones de natación al ciclismo, de forma más continúa y con la ayuda del ciclosimulador, aprovechando las instalaciones de la piscina de Cozumel. Además de aumentar la intensidad en la sesiones de velocidad y la duración de estas. Sin perder el balance, clave del entrenamiento.



Porque no existen sesiones mágicas, sino una buena combinación y continuidad de ellas. De nada sirve hacer una de las súper sesiones del campeón mundial publicadas en la ultima revista de triatlón, si no conozco el objetivo de está, si no tengo el entrenamiento previo, ni las capacidades y si no la combino con la natación y el atletismo para lograr mi objetivo. Ese es el punto que estoy analizando con el mejor mezclador: Brett Sutton.

En menos de un mes tenemos el primer evento DOVE en Cozumel (www.projetdove.org) que me servirá para evaluar y mejorar mi velocidad mientras apoyó al programa social de mi equipo TriCozumel, la Fundación Tres Hermanos y la Gobernación de Quintana Roo. Ustedes también pueden hacerlo participando del 9 al 11 de mayo, junto a atletas de la talla de Reinaldo Colucci, Sthepen Baylis y la campeona olímpica: Nicola Spirig.

Muchas gracias por el apoyo y hasta la próxima...

viernes, 21 de marzo de 2014

Ironman Monterrey 70.3: Satisfecho!

Siempre que termino una carrera busco como sintetizarla, esta vez creo que la palabra apropiada sería: satisfecho.



Satisfecho aún sabiendo que no ha sido mi mejor carrera, pero es un buen punto de partida. Desde el Ironman de Texas en mayo del año pasado, sólo he competido un 70.3 y un Ironman, he pasado por varios experimentos en el entrenamiento para mejorar mi mayor debilidad (atletismo), he trabajado por temporadas, me he lesionado, he estado a punto de botar la toalla y he tenido varios cambios personales. Definitivamente 2013 fue un año de aprendizaje, reflexión y auto conocimiento, por lo que haber iniciado esta temporada con un 11vo lugar, en una carrera de tan alto nivel, me deja satisfecho, porque nuevamente y poco a poco todas las fichas van encajando en su lugar.

Después del Ironman de Cozumel Brett me dio la libertad para trabajar en mi propio plan de entrenamiento, donde cuento con su total respaldo y su papel ha sido más como consejero. Así, a partir de lo aprendido con él en estos casi dos años, inicie este año entrenando solo, sin dejar de lado su sello, pero aprendiendo a escuchar mi cuerpo, sin descuidar mis fortalezas y mejorando mis debilidades.

Ha sido un proceso interesante, además de necesario, pues ahora que trabajo como entrenador del grupo de juniors del programa social de mi equipo, Tri Cozumel, pase lo que pase, tenga las sesiones que tenga, a las 3:30pm debo estar listo en la piscina para asumir esta labor, por lo que han sido muy reducidas las oportunidades para entrenar con Brett y todo el equipo, aquí en Cozumel, lo que me ha exigido ser aún más ordenado con el tiempo.

Por todo esto siento que aunque no quede en el top 5 como en años anteriores, sé en qué punto exactamente estoy, sé que debo hacer para regresar y mejorar y la motivación y ganas de darlo todo en cada entrenamiento siguen vivos.

Pero para resumirles la carrera, aquí va:

La natación se desarrolla en el Canal Santa Lucia, un canal artificial, que es como una piscina solamente que hay que utilizar traje de neopreno por la temperatura del agua, la natación con estas particulares condiciones fue muy luchada en los primeros metros, me hundieron varias veces, sin embargo fui capaz de salir de este gran tumulto de brazos y conectar a quienes estaban intentando fugarse y al final salir con ellos en el primer lote.

En el ciclismo, la falta de competencia me paso factura y perdí el grupo de punta en uno de los primeros puentes del recorrido, por confiarme en los nombres y tradición de los otros, no ataque con tiempo, quedando en compañía de Ben Collins y Silvestrin, quien nos dejo todo el trabajo de descontar tiempo con la punta, cosa que nunca ocurrió, aunque me sentía fuerte y con buen paso. En la segunda de tres vueltas me alcanzaron un par de atletas, a quienes no pude seguir y luego mi compañero de equipo Dan, con quien estuve unos 20 km. Hasta que perdí referencia en la parte adoquinada del recorrido, para luego montar solo la última vuelta.

Aquí tengo que hacer un pequeño paréntesis y expresar mi preocupación por el futuro de este evento: El lugar de la competencia es hermoso, especialmente el atletismo, sin embargo la parte el circuito destinado para el ciclismo, es el más peligroso en el que jamás haya competido.

El ciclismo se desarrolla en tres vueltas, con más de 2.000 atletas, es decir cuando los profesionales y los primeros competidos de grupos por edad están terminando su primera vuelta están saliendo a montar muchos competidores, lo que hace realmente complicado los sobrepasos, sobre todo cuando la gente montaba por el lado izquierdo del carril.

La zona del centro, aproximadamente unos 5 km, la superficie es pavé (cobblestone), mezclado en partes con piedras resbalosas, subidas, bajadas, viento cruzado, curvas cerradas, giros en U y un solo carril para que pasen todos los atletas, espectadores gritando, botellas volando y todo lo que puedan imaginarse de una gran ciudad. Afortunadamente este año el clima fue benévolo con nosotros y con la organización, pues de haberse cumplido el pronóstico de lluvia, la historia no hubiese sido para nada agradable, la carretera que seca ya es resbalosa, hubiese sido una pista de jabón (Monterrey tiene récord nacional en accidentes de tránsito por lo liso del pavimento) y, muy probablemente, el saldo habría sido trágico.

Para quienes no estuvieron en Monterrey imaginen lo siguiente:

Un atleta saliendo de nadar 1.900 mts en agua fría, lleno de adrenalina, subiéndose a la bicicleta e intentando hacer varias acciones al mismo tiempo: acomodarse el casco, colocarse las zapatillas, darle lap al reloj, tomar un sorbo de la botella para iniciar la hidratación, todo esto mientras se pasa por una superficie resbalosa de adoquín, con los brazos temblando y teniendo en menos de 300 metros una subida, para la que muchos no tenían la habilidad para hacer el cambio necesario, al mismo tiempo comienzan a venir de atrás gritos a todo pulmón: ¡A la derecha¡ ¡ A la izquierda¡, provenientes de otros atletas que van a hacer un sobrepaso e intentan avisar a quien va adelante; la escena no es nada agradable.

Creo que la solución sería alargar el trayecto por la autopista y hacer dos o tres vueltas en esa zona que es amplia, antes de regresar a esta parte céntrica pero incomoda ó, bien, reducir la cantidad de participantes a menos de la mitad. La seguridad debe estar por encima de los intereses económicos y siendo consecuente con otras acciones que ha tomado la organización en otros eventos esto debería suceder el próximo año.

Volviendo a la carrera, el atletismo se desarrolla alrededor del canal Santa Lucía, que es muy bello pero resbaloso y por el parque Fundidora. Para mí fue un excelente parcial, por lo trabado del recorrido, y porque me sentí corriendo sin tanto esfuerzo, con mejor técnica y me mantuve motivado a pesar de correr sólo y más atrás de lo acostumbrado.

Al final a sólo un paso de volver al top 10... Pero no se preocupen que ya estoy listo para volver por más, de eso estén seguros.

Ahora de regreso a la rutina y enfocado en el siguiente reto: Ironman 70.3 Florida, donde tendré la dicha de viajar y compartir de nuevo con mi esposa. Para luego participar en el primer evento DOVE (Yo Digo No a las Drogas, Obesidad y Violencia) del 9 al 11 de mayo. Aprovecho para hacerles una cordial invitación a que nos acompañen, les aseguro que no se van a arrepentir, será un fin de semana lleno de deporte, sana competencia y ambiente familiar.

Habrán cuatro eventos y por cada uno que cada atleta termine, sin importar el tiempo, ni la posición en que finalice, tendrá ingreso automático a las rifas que se realizarán de dinero en efectivo, así que quien quita de pronto vienen, entrenan, compiten, apoyan una buena causa y de paso se regresan a casa con un cheque en el bolsillo.

Para mas información: https://www.facebook.com/tasteofcozumelfestival?fref=ts

Muchas gracias a todos los que me leen, apoyan y siguen confiando en mi, especialmente a ON Running, Aquasphere, Dolphin Discovery y la Gobernación de Quintana Roo.

Un abrazo,

Andres F. Castillo

miércoles, 12 de marzo de 2014

TIPS IRONMAN LOS CABOS

Hace un año añoraba que comenzara esta semana, era una de las pretemporadas más agotadoras que he tenido, además de sentirme listo para competir, pero sobretodo para comenzar el "tapering" para la carrera.



Los números marcaban bien y la expectativa era grande, más al ser una carrera nueva. Por eso quiero compartir algunos tips, de pronto no tan precisos como Cozumel, porque sólo he estado en una vez en Los Cabos.

Aquí van:

1. Intente hospedarse en San José del Cabo y no en Cabo San Lucas, pues están separados por 30 km. Y aunque el Ironman se llama Los Cabos, todo ocurre en el primero.

2. Alquile carro. Muchas cosas quedan retiradas, como el inicio de la natación, la reunión previa, la premiación y asignación de "slots" para Kona, para este ultimo tendrá que ir por sus propios medios hasta Cabo San Lucas. Los precios de alquiler son económicos si lo realiza por internet.

3. Siguiendo con el automóvil, si no se hospeda en un hotel todo incluido y además esta a las afueras de San José , será vital alquilar, porque no existen restaurantes o supermercados cerca.

4. El clima es fresco en la mañana y puede ser húmedo o seco, dependiendo de los vientos. Pero lo que si es seguro es que a partir de la mitad del ciclismo se pondrá caliente, rondando los 30 grados centígrados.

5. Si va a nadar antes de la carrera, el mejor sitio es en el circuito de la natación, que se encuentra en playa Palmilla, a 4 km. de la ciudad. Llegue con tiempo, pues el parqueo puede ser difícil.

6. En cuanto a los entrenamientos de ciclismo y atletismo previos a la carrera, lo mejor es evitar la autopista (carretera Transpeninsular) o salir muy temprano y acompañado, por el alto flujo vehicular y poco espacio o berma para los ciclistas.

8. La reunión previa es en el Hotel Barcelo Gran Faro, así como la feria.

7. Existen 2 transiciones, la primera a 400 m. De la llegada de natación y la segunda a 5 km. De la T1 en la ciudad. Y se deben dejar la bici y las bolsas de atletismo y ciclismo el día previo.

8. En el día de la carrera llegue con tiempo suficiente ya que la única forma de transporte es en los buses oficiales que parten de los hoteles sedes, pues el parqueo es restringido, y se debe caminar más de un kilómetro hasta la T1 desde donde estaciona el bus.

9. La zona de transición esta muy bien organizada y tiene diferente entrada y salida. Si puede visite previamente el camino desde la salida del agua hasta su bicicleta, son casi 500 m. Con subidas y escaleras. Tómelo con calma, el día de la carrera.

10. Para calentar antes de iniciar, puede nadar en la playa que queda en la parte izquierda de la salida. Es amplio y esta abierto todo el tiempo.

11. La salida, el año pasado fue desde la playa, al parecer este año será desde el agua. Ubiquese según su nivel de natación, si no es un buen nadador, no se haga adelante pues tendrá mucha gente nadando encima de usted.

12. Tenga cuidado con el oleaje al entrar al agua, puede estar picado en los primeros metros, luego el mar es calmo. No olvide el traje de Neopreno.

13. Tome el tiempo necesario en la transición, no ganará la carrera aquí, y si puede perder o botar algo, o comenzar muy agitado el ciclismo.

14. Deje en un cambio suave la bicicleta pues los primeros metros son en subida. Si no es hábil colocándose las zapatillas en movimiento, no lo intente aquí, no tendrá mucho tiempo para calzarse antes de comenzar a subir.

15. Aunque este año el organizador decidió quitarle la mejor parte al ciclismo (la subida al aeropuerto), en mi opinión reducía el "drafting" y ayudaba a los buenos ciclistas, todavía existen algunas colinas que pueden hacer estragos en las piernas si no se sabe regular.

16. El año pasado el GPS me marco una ganancia de 1900 m. En el ciclismo, con las dos subidas, así que no creo que la medición que esta en la página oficial sea la correcta, deben ser unos 1300-1500 m. Este año.

17. Están permitidas las ruedas de Disco, que pueden ayudar bastante en las bajadas.

18. La mitad del recorrido tiene una mala superficie, es muy pedrosa, así que evite colocar mucha presión en la ruedas y asegure muy bien las cosas que porta en la bicicleta.

19. No olvide ceñirse a su plan nutricional y dependiendo del clima decida si debe aumentar la hidratación. De seguro será así.

20. El recorrido del trote es bastante caliente, no hay sombra y algunos puentes se pueden sentir como montañas. Y puede sufrir de un "deja vu" por la cantidad de giros y vueltas que tiene para poder completar los 42.2 km.

21. Disfruten!!

Este año no competiré, pero estoy listo con mis ON RUNNING para darlo todo en Monterrey 70.3 y espero verlos en nuestro evento Taste of Cozumel, del 9 al 11 de mayo, habrá eventos para toda la familia desde acuatlon, pasando por carreras en cada disciplina, un sprint y una copa Elite (https://www.facebook.com/tasteofcozumelfestival?ref=ts&fref=ts)

Les deseo una excelente experiencia y si tienen alguna pregunta, no duden en escribirme al twitter: @triafca o mi página: https://www.facebook.com/pages/Andres-Castillo/51799576899?ref=ts&fref=ts

Además pueden leer mi blog del año pasado: http://andrescastillolatorre.blogspot.mx/2013/03/ironman-los-cabos-2013-competir-o.html

Un abrazo,

Andrés

miércoles, 5 de febrero de 2014

POST Y PRETEMPORADA


Las últimas semanas han estado más ajetreadas de lo usual, no he tenido, ni siquiera, el tiempo, para tomarme mi café mañanero con la calma habitual mientras reviso el correo... Bueno, ni siquiera he podido mirar el Facebook; tampoco he podido almorzar con calma y mucho menos mi refrigerio...

Al parecer mi día gira alrededor de la comida, y eso que ya pasaron las vacaciones, que realmente lo único que recuerdo es comer, comer y comer. Creo que a todos nos ocurre en la temporada de fin de año. Ya sea en Colombia con las novenas, en México con las Posadas y en todo el mundo con las fiestas de Navidad y Año Nuevo. No podemos disfrutar de tantas delicias porque nos sentimos culpables por los kilos que vamos aumentar y que pesaran durante las primeras semanas del año.


Pues mi sugerencia es sencilla: no se preocupen tanto, este proceso es normal y necesario en cualquier plan de entrenamiento. El cuerpo finaliza el año, si en realidad entrenaron como se debe, totalmente desgastado y con algunas deficiencias y, la mejor manera de recuperarse es el descanso y la comida para poder afrontar física y mentalmente la nueva temporada.

Ahora, que ya están rellenitos y frescos para iniciar, lo que no les voy a negar es que se vienen un par de semanas incómodas, mientras el cuerpo se adapta de nuevo a la rutina, es momento de no desfallecer ante el cansancio, ni buscar una nueva marca personal, eso no va a pasar. Lo que si ocurrirá es que estarán más adoloridos y cansados de lo usual. Pero no todo es malo, en este tiempo que el cuerpo esta desentrenado y menos eficiente, se quemaran más calorías y disminuirán más rápido de peso, realizando, incluso, las mismas cargas que cuando están en plena forma física.

Todo será más fácil, siempre y cuando no hayan abusado de la comida y, mucho menos, del licor. Pero si después de la pretemporada, que debe durar unos 2 meses, aún siguen con exceso de peso, les recomiendo los ejercicios de intervalos o de alta intensidad que ayudan a quemar más calorías y por lo tanto grasas, en comparación con los ejercicios aeróbicos, pues se estimulará por una mayor tiempo el metabolismo una vez finalizada la sesión de entrenamiento. No es recomendable hacerlo iniciando la temporada, pues al estar fuera de forma se estará propenso a las lesiones, mejor implementarlo paulatinamente.

Otra recomendación para este inicio de temporada es alimentarse bien y cuidarse del clima, especialmente del frío, en el hemisferio norte. Por esta temporada rondan los virus y, si a eso le sumamos una dieta desbalanceada y carente de frutas y verduras, retrasaremos nuestro retorno a la rutina, con enfermedades como el resfriado.

Retomando mi falta de tiempo, esto se debe a que finalmente puedo decir que llegué a mi casa, porque con Jineth (mi esposa) nos convertimos en propietarios de nuestro primer apartamento en Cozumel y estamos en medio de remodelaciones. Además decidí seguir el consejo de Brett (Sutton, mi entrenador) y trabajar medio tiempo con los atletas Junior del programa social del equipo Tri Cozumel y la Fundación Tres Hermanos.

En un principio estuve muy dudoso respecto llevar a cabo esta labor pero, en definitiva, tres fueron las razones para aceptar este nuevo rol en mi carrera profesional: Primero, aprovechar el tiempo al lado de Brett y seguir aprendiendo su método de entrenamiento para seguir creciendo como entrenador. Segundo, aportar al proyecto DOVE y al programa social en Cozumel, para ayudar al cambio del triatlón y por último el factor económico, pues, este trabajo me ayudará a iniciar más tranquilamente mi vida de casado y de propietario, así como a cimentar las bases económicas para continuar mi carrera deportiva.



Así, estas primeras semanas me he sentido como un zombi, el día no me alcanza y apenas llego con energía para preparar la cena con mi esposa. Pero es una inversión que decidimos hacer y en la cual aparté del equipo TriCozumel me seguirá apoyando Dolphin Discovery, la Gobernación de Quintana Roo, Aquasphere y On Running, con todos estoy muy agradecido por la confianza, especialmente con las dos últimas, con Aquasphere porque llevan conmigo un largo camino, han confiado en mí y llevo su nombre orgullosamente, no solo porque son mis patrocinadores, sino porque tienen productos de altísima calidad que me han permitido siempre mantener mi fortaleza en el agua y con ON Running porque, definitivamente, sin ellos no podría haber cumplido todos los kilómetros del año pasado, más si a eso le sumamos que en Cozumel corro casi todo el tiempo en el asfalto, realmente sus tennis me han mantenido libre de lesiones por ya más de un año y eso no tiene precio.

Mi próximo reto es el 70.3 de Monterrey, una nueva ciudad por conocer, así que los consejos acerca de la ciudad son bien recibidos. Como no todo fue comida y descanso en mis vacaciones (realmente nunca pare de entrenar solo disminuí el volumen) les dejo algunas fotos (en mi pagina de Facebook: https://www.facebook.com/pages/Andres-Castillo/51799576899?ref=hl) de un par de carreras atléticas que competí. La primera el 15 de diciembre en Bogotá, fue una carrera de 12 km., ascendiendo a más de 3200 metros, al Cerro de Guadalupe, que no conocía, y la otra, el 5 de enero, fue una carrera X-terra, mi primera vez en esta clase de eventos, de 21 km. en Fort. Myers, Florida. Además tenía planeado correr la 5 K. de Castaway Disney aprovechando el crucero, pero fue cancelada, claro eso no me alejo de fiel amiga por una semana: la banda del gimnasio.

Un abrazo y muchos éxitos en este año.

viernes, 13 de diciembre de 2013

IRONMAN COZUMEL: UN PROCESO

No sé porque me ha quedado tan difícil escribir sobre esta carrera. No es sólo el viaje a Colombia, sino que, no encuentro que decir acerca de ella.

Este Ironman no estaba en mi cabeza hace seis meses, cuando comencé mi plan específico de atletismo y solo tres meses antes, cuando Brett llego a Cozumel, se convirtió en un objetivo. Sin embargo no era un objetivo de resultado, sino de proceso, es decir, era un paso más en el plan de desarrollo como atleta, más que estar buscando un tiempo o un puesto, esta carrera fue para representar a mi equipo en casa.

Creo que esa es una de las razones por las que no me animaba a escribir, porque mucha gente me preguntaba acerca del resultado desconociendo el proceso, más estando en Colombia, y si lo comparamos con el año pasado sería un retroceso. Pero todo lo contrario, fue un progreso, porque pude incluir la natación y el ciclismo, sin disminuir el volumen e intensidad del atletismo.

Uno de los objetivos era ser capaz de correr 160 km por semana sin lesionarme, eso lo cumplí dejando casi de lado las otras dos disciplinas, pero al final de año pude retomarlas, con la misma carga en la carrera a pie, lo que es un gran avance. El volumen se alcanzó, quizá la velocidad todavía no, pero esa es la razón de que mi plan sea a largo plazo, al menos 2 años.

En este tiempo deberé aumentar a 200 km semanales, pero para eso tendré que dejar nuevamente la natación y el ciclismo y luego volver a incluirlas en el entrenamiento, que será el objetivo hasta febrero.

Son ciclos de atletismo y triatlón, los últimos los realizaré cuando se acerque un evento de larga distancia, que podría ser Cabos u otro en Mayo, como el triatlón de DOVE Tricozumel.

A lo que voy, con todo esto, es que es un error evaluar el resultado por tiempos y no por el avance en el proceso, esto incluye bajar de peso, cambiar la técnica y sentirme cómodo corriendo. O escuchar las diferentes opiniones externas que no conocen los objetivos y dan razones sesgadas que contrario a aportar desanima. Por esto me siento privilegiado de vivir en una isla, tanto físicamente como mentalmente, para estar enfocado en el plan y seguir al pie de la letra las órdenes de mi entrenador, sin dudar.

En cuanto a la prueba, el día de Ironman me levanté más liviano que nunca, 3 kilos por debajo de mi peso usual de competencia, es decir, primer objetivo cumplido: perder peso muscular, especialmente en los muslos, para correr más ligero. Todavía esperaba que la noticia de última hora del recorte y cambio en el circuito de la natación fuera solo una pesadilla, pero al llegar al parque de bicicletas me percate de la realidad, la decisión se mantenía, a pesar que el agua estaba calmada, esto en favor de la seguridad de todos los atletas. En esto estoy de acuerdo, pero fue una decisión apresurada y al menos debería haber una salvedad con los profesionales por lo que hay en juego, en fin…. Se arrancó desde el Hotel Intercontinental en línea recta y con corriente a favor hasta Chankanaab.

La salida fue rápida y perdí contacto Todd, compañero de equipo y quien sabía que saldría en primer lugar; quedé en medio del grupo y la corriente no me dejaba salir de allí, veía como a lo lejos, Todd y otros dos se alejaban. Fue hasta la mitad de la natación que decidí ir por ellos; como no podía pasar hasta la punta y jalarlos, decidí abrirme y nadar alejado del grupo, donde la corriente me ayudaría. La decisión dio resultado y comencé a recortar distancia con la punta y alejarme del grupo principal, desafortudamente tuve que devolverme en la última boya, que a diferencia de las demás se debía tomar por fuera. Allí, perdí cerca de 15 segundo y el grupo me dio caza, lo que se tradujo en una transición apresurada.

En la bici luche los primeros 30 kilómetros por seguir con el grupo de punta que ya había cogido a los tres que había salido adelante y donde se encontraban Marino y Eneko, dos de los favoritos y excelentes ciclistas, que estaban trabajando fuerte para seleccionar el grupo; el primero fui yo. Pedalee por otros 30 kilómetros solo y no pude seguir el paso de varios de los que me rebasaron, mantenía los 10 metros reglamentarios por unos 2 minutos y luego estos se convertían en 15, 20, hasta que se perdían en la distancia. Fue hasta la segunda mitad del ciclismo que encontré mi ritmo y trabaje junto a Baucco, Clerbout y Czoke, para no perder más distancia con los punteros, mientras los demás que nos acompañaban decidieron dejarnos todo el trabajo y no pasaron a la punta ni por error.

Al bajarme a correr me sentí cómodo, comí en el primer kilómetro para darle tiempo a mis piernas a que se adaptaran y no acelerarme. Sabía que tenía los kilómetros suficientes para hacer un excelente maratón, mi objetivo era correr entre 3 horas y 3 horas 5. La primera mitad iba cumpliendo con el objetivo, pero en la segunda parte mi falta de kilómetros en la bicicleta comenzó a pasar factura y tuve que buscar motivación para no caminar.

Finalice varios minutos más lento que el año pasado, aunque este año las condiciones fueron más difíciles, pero mentalmente más fuerte y con la satisfacción de haber dado mi 100%, como Brett me lo hizo saber y con varias puntos a corregir para seguir avanzando en el proceso, uno de ellos es mi extremada baja cadencia en la bicicleta, que fue la causa de mi “muerte” en el atletismo, para aguantar el ritmo de los demás ciclistas.

Ahora que viene? Como lo dije al principio: correr y correr y aferrarme a la idea que este es el camino al éxito.

Gracias por seguirme durante este año lleno de cambios. Esto no sería posible sin el apoyo de amigos, conocidos, familia y mis principales patrocinadores: La Gobernación de Quintana Roo y Dolphin Discovery que no solo ven al equipo de TriCozumel como una valla publicitaria sino como un proyecto social que mejora la vida de los triatletas profesionales y los niños de la isla a través de su proyecto social: Yo Digo No a las Drogas, Obesidad y Violencia a través de la Educación y el deporte (El proyecto DOVE, que tiene como aliado a la Fundación Tres Hermanos).

Para mayor información acerca del proyecto DOVE: http://www.andres-castillo.com/#!social-program/cppz

viernes, 1 de noviembre de 2013

DESDE LA BARRERA

Dicen que ver el ruedo es más fácil que enfrentarse al toro. No del todo cierto, por lo menos en mi caso.

Estos últimos meses he sido un espectador en los distintos eventos de triatlón; recientemente tuve la gran oportunidad de presenciar en vivo y en directo la Copa Mundo de Cozumel, contando con la ventaja de tener datos de primera mano de la medallista de oro olímpica, Nicola Spirig y, por supuesto, de Brett Sutton.



Vivir esa experiencia pago el hecho de no competir, de no enfrentar el toro, sufrir y disfrutar de este maravilloso espectáculo, por primera vez pude dejar, por un momento, de lado mi carácter competitivo, que en ocasiones anteriores no me había dejado disfrutar de esta clase de eventos.

Pero escuchar a Brett, sus tácticas e historias y compartir las semanas previas con Nicola, fueron más que suficientes para disfrutar la carrera y sacar mis propias conclusiones de la razón de su triunfo en Londres y su regreso triunfal en Cozumel, tan sólo un año después de conseguir su medalla y tener a su hijo. Estas fueron:

1. Humildad no es símbolo de debilidad: Desde su arribo Nicola siempre estuvo pendiente del programa social de la Fundación Tres Hermanos y el Team TBB, y de compartir su tiempo con los niños. Asistió a los diferentes eventos, se tomó cientos de fotos y firmo infinidad de autógrafos, todos y cada uno con una gran sonrisa en su rostro y sin pedir nada a cambio. ¿Por qué? Porque cuando era niña una deportista de su país no le firmó una foto y ella prometió que el día que pudiera ser una figura reconocida nunca negaría un autógrafo, sin importar cuán cansada estuviera, porque sin el público no existe la inspiración para entrenar todos los días. De este primer punto podría sacar un blog completo pero para resumir, ella nunca exigió lujos o nada a cambio de su tiempo, no se quejó por el calor o la humedad ó por el tiempo en las presentaciones y no porque no lo mereciera, sino porque para ella, sus triunfos se los debe al público y una de sus tareas como profesional es inspirar.



2. No copiar procesos: En Latinoamérica estamos acostumbrados a deslumbrarnos y seguir planes extranjeros, sin aterrizarlos a la realidad y cultura de cada país. Contratamos desde mecánico, masajista hasta cocinero, cuando lo esencial es el compromiso del deportista. De nada vale quedarse en el mejor hotel y viajar con todos los viáticos pagos por la Federación nacional, cuando no existe un presupuesto serio que garantice no una carrera, sino una temporada y gastamos todo en un viaje para cancelar el siguiente. Pero volviendo al tema de los procesos: no se puede copiar sólo porque es exitoso, porque cada plan es individual y tiene un porqué. Puede que por pura casualidad alguna deportista se vea beneficiado al replicar un programa de alguien más, pero el resto navega a la deriva, perdiendo importante tiempo y recursos, y dejando de explotar seguramente un gran potencial.

3. Seres humanos antes que deportistas: El entrenamiento es una ciencia simple, siempre y cuando se tenga un entrenador que pueda leer y entender a sus deportistas y no sólo sepa leer el tiempo del reloj. Ese es el secreto del éxito de Brett. El nunca escoge a los deportistas talentosos, porque él nunca fue uno. Prefiere el reto y lo primero que hace es conocer a su atleta, y de allí construir su plan. Entiéndase plan como un todo, no sólo los kilómetros sino su plan de vida, entendiendo en qué circunstancias el atleta va a rendir mejor, incluyendo su relación sentimental, su entorno familiar, su sitio de entrenamiento, su vivienda, su biotipo y hasta su alimentación. Porque sin estos ingredientes el plan carece de bases y en el corto o largo plazo termina por desplomarse, siendo la parte mental los cimientos del rendimiento.



4. No hay atajos: El Team TBB y todos sus atletas tiene como pilar la lucha contra el dopaje y la trampa, creemos firmemente en el trabajo honesto, que se traduce en incontables horas de entrenamiento, que incluye al menos tres sesiones de entrenamiento diarias (cuatro si eres Nicola Spirig), sin importar si se compite en distancia olímpica o Ironman. Y viendo esta realidad resulta gracioso que muchos atletas copien los programas que se promocionan a través de las revistas y que ¨supuestamente¨ son los planes de entrenamiento de los hermanos Brownlee o Gómez, intentando encontrar la fórmula mágica, pero desafortunadamente no existe una y nadie va a revelar sus planes reales. Porque no existen atajos, solo paso a paso se construye el camino y con trabajo honesto, entrega y disciplina se llega a la meta.

Las palabras de Brett lo resumen, quien entrenó personalmente al director del programa olímpico de triatlón de Gran Bretaña, y quien verdaderamente sabe lo duro que entrenan y lo fuerte que son mentalmente los Brownlee. "Si mi padre trabajaba en las mina ocho horas al día, no puedo entrenar menos de eso, me sentiría un inútil" refiriéndose a los exitosos hermanos.



5. Leer las carreras: La Copa Mundo de Cozumel no era una carrera para Nicola, bajo las circunstancias que vivía, pero supo sacar provecho de su calidad de campeona olímpica, de conocer a sus competidoras, para hablar y actuar como tal, atacar en el momento justo y ganar. Además de Nicola, compitió Céline Scharer quien bajo las órdenes de Brett ayudo al triunfo de Spirig. Y en 8avo puesto dentro de los hombres quedó Ritchie, 2 semanas después del 70.3 de Cozumel, los dos miembros del Team TBB. Lo asombroso de estos dos resultados es que Sutton los predijo con exactitud, porque 40 años como entrenador le dan la experiencia para leer cualquier atleta o carrera.
El siguiente evento que tuve que presenciar desde la barrera, esta vez por TV, fue el Campeonato Mundial de Ironman (KONA) una vez más acompañado de Brett y aunque no fueron los mejores resultados para el equipo (4to puesto James y 5to Caroline), no se debió a la falta o falla del entrenamiento, sino a problemas emocionales que se presentaron en las últimas semanas y algunos atletas no supieron manejar, porque no todo está en las piernas, lo más importante esta del cuello para arriba.



Y si me preguntan cómo se ve Kona desde afuera puedo asegurarles que cada año es más difícil no estar allá, pero debo ser paciente e iré cuando realmente esté listo y 2014 aún no es el año…...así que de seguro será otro evento que viviré desde la barrera.

Un abrazo y nos vemos en el Ironman de Cozumel, esta vez con la capa y la espada para enfrentar al toro.

Andrés Castillo

P.D. Rechazo totalmente la tauromaquia, solo uso el símil para explicar la situación…Para que no me vayan a caer encima. ;-)

viernes, 27 de septiembre de 2013

IRONMAN 70.3 COZUMEL 2013

Uno de mis atletas me escribió antes del evento: No olvides tu ultimo blog y me cito: “7. Extraño competir: No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, por eso hay que disfrutar cada entrenamiento y cada competencia como si fuese la última”

Aunque este era mi mantra antes de la carrera, mi atleta sí que supo como reforzarlo, seguido por mi entrenador, quien también me dijo que esto no era más que un entrenamiento, que no esperaba que ganara ni hiciese nada extraordinario, sino que diera lo mejor de mí y representara de la mejor forma a Cozumel.

Y con esa meta me enfrente a lo que sería volver a competir. Los días previos fueron muy tranquilos; definitivamente vivir y entrenar en el sitio de la carrera quita mucho estrés de encima, aunque implica mayor responsabilidad, porque todos te conocen y quieren verte adelante, y la mayoría desconoce en el plan de atletismo en que me encuentro. El entrenamiento específico para esta prueba fueron escasas cuatro semanas, donde volví a sentirme cómodo en el agua y en la bici, pero no al 100%, diría a un 70%.

Pasando a la competencia, la natación fue de las más extrañas que he hecho, la corriente cambiaba a menudo y quien supiera leer las señales del mar sacaría el mayor provecho. Aquí el más inteligente iba a vencer y en esta ocasión, como en la mayoría, las mujeres fueron las que nos vencieron.

Y a la final esto terminó por favorecerme, pues en la salida me ubique muy adentro de las bollas siguiendo a Dan Halksworth, y sin tener la velocidad suficiente, perdí el lote de punta y comencé a luchar por no perder distancia, me movía de un lugar a otro tratando de encontrar la mejor corriente, pero no aparecía; hasta que vi a mi lado derecho, bien abierto, un nadador que me estaba sobrepasando, nade con fuerza para llegar a sus pies, pero la sorpresa fue mayor al darme cuenta que era mi compañera de equipo: Jodie Swallow.

Seguí su estela cómodamente, mientras hacía cuentas de que tan lejos saldría del lote de punta, pensé que sería un minuto, que fue el tiempo al que salieron las mujeres, porque Jodie es una excelente nadadora y en muchas ocasiones iguala los tiempos de los hombres. Sin embargo en ningún cálculo matemático estuvo la escena siguiente, cuando nos acercamos a la ultima boya y vi a un grupo de nadadores, era el lote de punta! no lo podía creer, habíamos nadado con la corriente y recortado en menos de 400 metros, el minuto de desventaja.

No hubo tiempo de salir del asombro cuando ya estaba corriendo hacia el parque de bicicletas con cerca de 20 atletas entre hombres y mujeres. Hice una transición muy lenta y perdí todo lo recuperado, quedé solo y veía como se alejaban, pasó James Cunnama y Michael Lovato, pero no pude seguir su paso.

Me mantuve positivo y monte junto a un grupo de mexicanos, compartiendo el trabajo con Quezada, quien era el único interesado en no seguir perdiendo tiempo. Faltando 10 km. apreté el paso y alcance a abrir una ventaja con ellos y con la primera mujer, Luxforrd, quien monto detrás de nosotros todo el tiempo.

La transición fue un desastre por culpa de la organización que decidió no colocar los suficientes voluntarios para que recibieran las bicicletas, como todos los años, sino que dejó esta responsabilidad a los atletas, sin embargo la organización no contó con un pequeño detalle: El lugar al que había que entrar para dejar la bicicleta es el parqueadero de un supermercado local y aunque no es un sótano, si se encuentra ubicado debajo del edificio, es oscuro y el piso es naturalmente resbaloso, que poco a poco se fue mojando con la entrada de cada una de los corredores. No parecía una zona de transición sino de obstáculos, primero porque se viene de montar con el sol deslumbrándote y se pasa a un lugar cerrado y sin luz, así que ceguera total, luego corríamos por una superficie lisa y mojada, donde me caí dos veces, para, por último, intentar buscar la correspondiente bolsa con las últimas fuerzas.

Aquí quiero recalcar lo importantes que son los voluntarios en cualquier evento y cómo la organización se debe esmerar para que ellos también disfruten de este día, no los descuiden porque esto se verá reflejado en el evento, también un mensaje para todos los atletas a veces no nos damos cuenta del valor que tiene una palabra o un ¨Gracias¨ o incluso una sonrisa, esto no quita ni siquiera un segundo y si le estamos dando a entender, a quienes pasan su día intentando hacernos las cosas un poco más fácil, lo importantes que son en en el éxito de un evento de esta magnitud.

El atletismo, muchos pensarían que por ser mi enfoque en los últimos meses sería un tiempazo, pero era consciente que el trabajo había sido de base, puedo correr al mismo paso por horas, pero aun no tengo la velocidad, y si a eso le sumamos el hecho de que no tengo los kilómetros en la bicicleta y el agua, era más de supervivencia.

Por todo esto quede muy satisfecho con mi desempeño, porque la técnica mejoró, pude mantener el mismo paso durante los 21 km., nadie me alcanzó y di caza a un par para, finalmente, ubicarme en el doceavo lugar, desmejorando solamente 11 minutos en el tiempo final, en comparación con el año anterior y, lo más importante, pude terminar lo iniciado y representar a mi equipo dignamente.

Aún hoy, miércoles, me duele todo, parece como si hubiese competido un Ironman, lo que significa que lo di todo y que no estaba entrenado para este esfuerzo. Pero el proceso es largo y cuando este listo, el cuerpo y los tiempos lo demostraran.

Muchas gracias a todos los Cozumeleños por convertir este evento en una fiesta, a los voluntarios y a las personas que hicieron sus propios puntos de abastecimiento para compartir con nosotros desde agua, pasando por Snickers y espumas, hasta un traguito de tequila que con la fuerte tormenta que le tocó a los últimos fue muy bien recibido.

Felicitaciones a todos los finishers, especialmente a mis atletas: John Flynn que mejoró cerca de 42 minutos con respecto al año anterior, ubicándose en la tercera posición de su categoría y alcanzando el cupo al mundial; Daniel Rocher que mejoró 17 minutos y Arturo Aguilar mejoró más de una hora. Y felicitaciones a mis compañeros de equipo que lo dieron todo, especialmente a James por el triunfo.

Imagenes gracias a finisherpix.com

martes, 17 de septiembre de 2013

PARTICIPANDO

Ya se me perdió la cuenta de las semanas que llevo en el plan de atletismo. Creo que es algo positivo, y lo podría traducir como un gran paso, pues comienzo a disfrutar correr y supere una seguidilla de malos días.

Estuve a punto de tirar la toalla, pero no quiero ahondar en ello, fue una combinación de tedio con enfermedad, que con la ayuda de mi esposa y entrenador logre superar.

Hace varios días quería escribir algo, pero no encontraba ningún motivo, cuando lo tuve: El acompañar a mis atletas en el triatlón olímpico de Mr. Sancho´s, el tiempo fue escaso y los días pasaron muy rápido. Pero eso no quiere decir que deje de resaltar lo orgulloso que me sentí al ver el progreso de los atletas por categorías y los junior del programa del Team TBB con quienes compartí todas las tardes de verano en la piscina y la pista.

A finales de agosto, por fin llego mi entrenador, Brett Sutton. Estaba ansioso de volver a entrenar con él, pero ahora que estaba de vuelta en Cozumel, no sabía que decirle, no decidía si seguir en el plan de atletismo, volver del todo al Ironman o dedicarme a mí otra pasión: Ser entrenador. Tenía un nudo de ideas, pero tampoco esperaba que Brett decidiera por mí. En el fondo sabía que era lo correcto y tras varias charlas con él, ratifique la idea y vi en sus ojos y en los de Jineth que mi decisión era la mejor: el camino más largo, convertir este cuerpo en un maratonista.

Brett me tenía otra sorpresa, iba a competir o mejor participar en el 70.3 de Cozumel, la orden me dejo frio. La idea de volver a competir triatlón estaba más que aplazada, además faltaba menos de 1 mes para el medio, mi ciclismo casi que no existía y la natación era la más lenta de los últimos 10 años. Pero no había otra opción, estoy en casa y debo mucho a los patrocinadores locales que han sacado este proyecto del Team TBB adelante, así que acepte sin vacilar.

Para el 70.3 llegare con menos de 4 semanas de entrenamiento en natación y ciclismo, en este periodo baje un poco la carga del atletismo, pero sin dejar de hacer por lo menos 110 kilómetros a la semana y el tradicional maratón dominical.

Los primeros trabajos de velocidad en la piscina fueron fatales, me sentía descoordinado y fuera de forma, pero con el paso de los días comencé a sentir el agua de nuevo. Lo mismo ha ocurrido en la bicicleta, lo que ha servido para darme confianza que cuando vuelva de nuevo a full al triatlón, los brazos y las piernas estarán, escondidos pero presentes, tantos años en esto no se pierden tan fácil.

Volver a entrenar normalmente y acompañado de los demás atletas del Team TBB, me han dado un descanso mental y físico, y tener una carrera a la vista me hace sentir mariposas en el estomago, después de no haber competido por más de cuatro meses. Sé que estaré lejos del nivel con el que cada año encaro esta prueba y donde he logrado dos Top 5 y un octavo puesto, pero el solo hecho de participar me hace sonreír y soñar con un buen resultado, entiéndase como buen resultado, que lo de todo, no cometa errores y siga aprendiendo.

Esta vez lo importante no es ganar sino participar….Porque al siguiente día volveré a mi rutina de maratoniano en proceso.

domingo, 11 de agosto de 2013

REFLEXIONES DE UN CORREDOR EN PROCESO

En el anterior blog los dejé pendientes del objetivo que Brett Sutton, mi entrenador, había planteado para mí, así que aquí va (literalmente estas fueron sus palabras): “Si usted realmente cree en mi 100%, dejaría de hacer triatlón ahora mismo y comenzaría a entrenar para ser un maratonista y cuando rompa la barrera de 2 horas 35 minutos, vuelve a hacer triatlón….Mientras tanto no va tener ningún chance de ganar y va seguir repitiendo top 10 y eso es todo.

Hace 5 años las cosas eran distintas y podría haber ganado, pero el nivel ha cambiado muy rápidamente en los últimos 2 años; pero si corre en 2:34, no cree que romper las 3 horas en un Ironman le será fácil? Yo (Brett Sutton) lo creo, la natación volverá en 3 meses y el ciclismo en 6, y aun tendrá menos de 34 años, le quedarán 2 años en la cima, repitiendo pódiums y le dará un chance a su cuerpo de cambiar su estructura”.

Ante el mejor entrenador del mundo y siguiendo esta lógica: Quien podría decir que no? Así que sin más reparos acepté, me devolví a Cozumel y desde el 23 de junio me encuentro en este plan, ya voy por la séptima semana y comenzando a ver cambios, pequeños, pero cambios, uno de ellos es que los jeans me quedan más holgados en los muslos, aunque sólo he bajado un kilo de peso, mi cuerpo, especialmente, mis piernas, se están volviendo mas estilizadas…por decirlo de alguna forma.

La manera en que corro es, ahora, más natural, la cadencia ha mejorado y la frecuencia cardiaca ha disminuido en los diferentes pasos que debo cumplir.

Claro también he visto los cambios en los otros dos deportes, y estos sí que han sido más rápidos de lo que esperaba, al comenzar pensaba que casi no iba a perder la natación y no me preocupaba el ciclismo. Pero cada lunes, pues es un plan que se repite semana tras semana, en mi único trabajo “fuerte” de natación siento lo difícil que es cumplir con los tiempos y como debo de aumentar los intervalos porque ya no soy capaz de nadar al mismo paso que lo hacía antes.

En la bicicleta, que sólo la utilizo dos días a la semana, el cambio ha sido aún mayor, ya que mi límite de velocidad es 25 km/h, afortunadamente salgo cuando no hay nadie en carretera para que me no me pasen.

Sin embargo estas semanas han servido para pensar y reflexionar sobre algunas situaciones, que seguramente puedan aplicar a algunos de los que hoy están leyendo este blog, por eso me anime a compartirlos y de pronto, también les ayude en su proceso de entrenamiento, así que aquí va una pequeña lista de lo que he vivido en estas semanas:

1. Calor y humedad: Ahora que corro todos los días, una o dos veces al día, vivo con sed, tengo que levantarme más temprano para evitar que me coja el verano de Cozumel y siempre tengo la ropa sucia y húmeda, por más que la lave varias veces al día. Además tengo que programar la hora para coger la trotadora del edificio y no incomodar a algunos residentes que no les gusta el aire acondicionado, para no terminar haciendo una piscina en el gimnasio, pues por el calor y la humedad me convertí en un charco ambulante. Aquí la lección número uno los factores externos, en este caso la temperatura, son determinantes en el desempeño de cada sesión, por lo que la hidratación y el descanso son vitales.

2. Vivir con mis pensamientos no es tarea fácil: La mayoría del entrenamiento por ahora es aeróbico, largo y repetitivo, así que tengo mucho tiempo para pensar, aún cuando lo que más desearía es dejar de hacerlo, porque pensamientos como: “Mis compañeros están ganando en Europa y yo aquí”, “Ayer iba a un mejor paso”, “cuanto durara este proceso”, etc., hacen que las sesiones sean más largas de lo que parecen en el papel.

Por eso hay que seguir los consejos de quienes saben, en este caso Brett y es sencillo: dejar de pensar en uno mismo y, según sus consejos, pensar en otras cosas, en mi caso el proyecto social del team TBB, dejando de enfocarme en mí y más bien canalizando mi energía en lo que podría hacer por los niños que siguen los pasos de nosotros los profesionales.

3. No hay nada peor que un dolor de estómago en pleno entrenamiento: Hace un par de semanas tenía un malestar estomacal, cuando comía ciertos alimentos o al correr, y estos han sido los peores días de entrenamientos, claro no peores a los días que siguieron, en los que debí tomar el medicamento recetado por el Doctor Eduardo García para eliminar los bichos que tenía, pues su orden fue desparasitarme y, así, estos días han sido de correr…pero al baño, donde se pueda.

Cuando hay algo que en nuestro organismo no funciona bien hay que solucionarlo tan pronto como se pueda, un dolor de estómago no es de preocuparse, pero que se repita y se repita si, por eso hay que escuchar el cuerpo y de vez en cuando consultar con profesionales que puedan dar atención pronta a lo que si se deja pasar podría convertirse en un verdadero dolor de cabeza.

4. El Facebook no ayuda: Estar metido en las redes sociales no ayuda mucho al objetivo, pues ver tantos eventos, resultados, fotos y todo lo relacionado al triatlón me hace extrañarlo aún más.

A muchos les habrá pasado que deben separarse de lo que más les gusta hacer por muchas razones: lesiones, por trabajo, etc. y ver como en las redes sociales otros siguen disfrutando de lo que uno no puede es muy doloroso, por eso en lugar de revisar obsesivamente los resultados de las carreras o los eventos, lo mejor es tomar un buen café y un buen libro, ocupar la mente e intentar relajarse.

5. Darle tiempo al cuerpo: Cuando Brett me dijo que debía enfocarme en la carrera, creí que iba ser un par de meses, a lo sumo medio año, pero este proceso es largo, y como él nos dijo a Jineth (mi esposa) y a mí: “olvídense de 3, 6 ó 12 meses, esto va tomar tiempo”. Y es cierto, cuando en 1999 decidí mejorar la natación, me tomó 18 meses sin correr, ni montar para bajar de 20 a 17 minutos en los 1500 m., y eso que es mi disciplina más fuerte, así que imagínense en la más débil.

Así que para aquellos que se castigan porque no mejoran sus tiempos considerablemente en cada competencia hoy con conocimiento de causa les puedo decir tranquilos, todo es un proceso que toma tiempo, en algunos casos mucho tiempo, lo importante es tener metas reales y esforzarse por conseguirlas paso a paso, nada se construye de noche a la mañana y a veces darle un poco de tiempo al cuerpo para mejorar resultará como una mejor inversión en el largo plazo.

6. Una meta: lo más importante es que tengo una meta: 2 horas 35 minutos. Sin ella estaría perdido y divagando si ya es tiempo o no de volver. Como les mencionaba antes las metas u objetivos nos indican el camino y el final.

7. Extraño competir: Antes del Ironman de Texas, en mayo, que fue el ultimo triatlón, sentía que estaba corriendo muy seguido, ahora no tengo planeado ningún triatlón, pues sólo tengo permiso de correr triatlones locales, carreras atléticas y ni por las curvas algún evento de la serie Ironman o parecidos.

Y como dicen por ahí: ¨No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes¨, por eso hay que disfrutar cada entrenamiento y cada competencia como si fuese la última, el mundo da muchas vueltas y nunca es posible saber que va a pasar mañana y, puede ser, que de repente un día ya no puedan seguir haciendo algo que se ama tanto y extrañarlo va a ser inevitable.

8. Más tiempo para compartir: Entrenando un solo deporte me he dado cuenta de lo mucho que consume el triatlón y del poco tiempo que compartía con mi esposa, ahora estoy aprovechando cada minuto extra para hacer cosas juntos, y estoy feliz.

En la vida hay que tener prioridades y la familia, definitivamente, debe ser una de ellas, en mi caso el triatlón es mi profesión y por ello también es mi prioridad, pero no por ello se debe descuidar los demás aspectos de la vida, aprovechar los días de descanso para compartir y hacer otras actividades con la familia deben ser una tarea a cumplir por todo triatleta.

9. Enfocarse en el día a día: Una de las lecciones que estoy aprendiendo es enfocarme en la sesión del día y no en la siguiente o en el gran plan. Porque si pienso en todo lo que falta, me desmotivo, pero sí en cambio pienso en el día a día es más fácil y enriquecedor, ó mejor pensar en los más de 20 años que llevo en el triatlón, esto es apenas un suspiro y una tarea pendiente que ahora si la voy a cumplir.

10. Aprender a correr por sensaciones: El plan está pensado para que no corra pegado a los números sino a sensaciones, así que la mayoría de veces enciendo el reloj y lo cambio a la hora del día, para no estar calculando el paso, revisando la frecuencia cardiaca o cuantos kilómetros llevo. Tarea nada fácil, pues soy un obsesionado de los números, y eso puede jugar a favor o en contra. Es más importante lo que se siente que lo que dice el cronómetro, y no siempre es posible controlar todos los elementos.

11. El apoyo es indispensable: Sin el apoyo de mi entrenador y el Team TBB, que me mantienen como uno de sus atletas sin importar que no esté compitiendo y me den el tiempo para mejorar sin presiones, es un lujo que sólo se da en este equipo. Además el contar con mi esposa, mi familia, amigos y mi familia adoptiva en Cozumel es un aliciente más para luchar por mis sueños.

Bueno no quiero cansarlos más con mis reflexiones, espero que llegue pronto septiembre para ver a mis compañeros de equipo y entrenador. Para contarles desde la barrera como es el campamento de Kona en Cozumel, seguir aprendiendo sobre entrenamiento y programar un par de carreras…Ojala un maratón en noviembre o principios de 2014.

Con cariño.

Andrés Castillo

lunes, 22 de julio de 2013

UN CAMPAMENTO ESPERADO QUE NO SALIÓ COMO ESPERABA

Después del Ironman de Texas, el pasado mes de Mayo, lo único que quería era alejarme del calor ó al menos encontrar un lugar un poco menos cálido y húmedo, afortunadamente ya se aproximaba el campamento de verano del Team TBB en Estados Unidos y volvería entrenar con el equipo, que había partido de Cozumel a finales de abril.
Aquí un primer paréntesis para que quienes no saben mi historia completa, no se pierdan en esta historia: Antes de incorporarme al Team TBB entrenaba en Colombia la mayoría del tiempo a mi ritmo y en solitario, exceptuando la natación y una que otra sesión de ciclismo los fines de semana, donde compartía tiempo y entrenamiento con mi equipo 226. Y debo decir que durante toda mi carrera deportiva no he tenido problema con esto y, afortunadamente, no dependo de un Ipod o de la compañía de un amigo para hacer el entrenamiento, definitivamente esto no me aburre sino que, todo lo contrario, lo disfruto.

Sin embargo esta situación cambió, radicalmente, en junio del año pasado cuando estuve en Suiza, y me acostumbré a entrenar todo el verano con el grupo, con quienes luego nos trasladamos a Cozumel y sólo durante unas pocas semanas entrene por mi cuenta hasta finales de abril de este año. Y, finalmente, como el hábito hace al monje, una vez todo el equipo retornó a sus lugares de origen ó a otros lugares para competir, a mí se me hizo difícil volver a saltar a la piscina y seguir la línea negra, montarme a la bici y batallar contra el viento sin el abrigo de otra rueda, ó correr por los mismos sitios sin escuchar los pasos de mis compañeros.

Me encontraba expectante de encontrarme con algunos compañeros en Tennessee, no todos pues la mayoría irían al campamento en Suiza, recorrer nuevas rutas y descubrir nuevos caminos. Al final de cuentas sólo encontré lo segundo, pues muchos cancelaron ó cambiaron los planes y llegaron a Tennessee dos semanas después de haber llegado al lugar del campamento, por lo que debí mantener mi entrenamiento en solitario, siguiendo las órdenes de mi entrenador, Brett Sutton, quien había concluido que lo mejor para mí era entrenar a mi propio paso.

Pero, ¿por qué a mi propio paso? Porque desde enero no he dejado de competir en cada sesión, creyendo como muchos que MÁS ES MEJOR, sin embargo el Ironman es cuestión de balance y yo lo había perdido hace mucho. De tanto batallar en cada sesión y al no darle la importancia a las sesiones suaves, mi cuerpo estaba tan cansado que no sacaba ningún provecho del entrenamiento y eso se vio reflejado en las carreras que siguieron después del Ironman de Los Cabos.
Bueno, pero para no seguir alejándome del tema del campamento. Brett decidió que en cualquier parte del mundo donde estuviera, entrenaría a mi propio paso y tendría como objetivo mejorar mi carrera a pie. Para eso me programó una semana con más de 40 horas de entrenamiento, que incluía una sesión de 4 horas de atletismo todas las semanas, entre otros retos, y esta semana se repetiría una y otra vez hasta el siguiente campamento en Cozumel en Septiembre.

Comencé con ánimo, creo que demasiado y, ahora que no tenía con quien medirme, comencé a hacerlo conmigo mismo y por ir demasiado fuerte en las subidas, por no darle tiempo a mi cuerpo de adaptarse al nuevo terreno y al nuevo plan, tan sólo dos semana de haber comenzado con este entrenamiento recaí en una lesión del isquiotibial. El Ironman es un deporte de resistencia y paciencia, no solo en la competencia, sino también en el entrenamiento y esta lección la estaba aprendiendo de la manera más fuerte y clara.

La solución para la lesión: una semana de descanso de carrera a pie, bastante ciclismo a baja intensidad y natación intensa. Esa semana se tornó en un intercambio de innumerables correos con Brett, sobre el entrenamiento y mi vida, y la conclusión fue clara: si seguía entrenando de la forma como venía haciéndolo no alcanzaría las metas que tengo en mente, mi único chance para sobresalir en el Ironman es correr en menos de dos horas cincuenta después de montar con el grupo de punta, porque el Ironman ha evolucionado tanto en los dos últimos años que quien no corra, tal y como sucede con el triatlón de distancia olímpica, ni siquiera tendrá chance de estar en el top 10. Con esto dicho vino la dura realidad: dejar de lado la natación y el ciclismo por un tiempo indeterminado y enfocarme en correr una maratón por debajo de un tiempo (esa es la historia del siguiente blog, así que no me adelantaré) y para lograr esto no necesitaba estar en USA, ni sacrificar tiempo alejado de mi esposa y, tampoco, competir los Ironman que tenía planeados.
A la semana siguiente, el 23 de junio, Brett me envió el nuevo plan y me dijo que debía estar en Cozumel a más tardar el 1 de julio. Así que aquí estoy, en mi cuarta semana del nuevo plan, entrenando solo, disfrutando de la familia y de esta maravillosa isla, colaborando y viendo crecer el proyecto social del Team TBB, y dejando atrás un campamento del que esperaba otros resultados, pero que al final me colocó en la única dirección que me llevará a los resultados que busco.


Y finalmente he aprendido que todo sucede por una razón, en esta oportunidad el regresar a la isla y trabajar con los niños del proyecto social del teamTBB y del Gobierno de Quintana Roo me ha servido para llenarme de motivos para seguir luchando por mis sueños, la verdad es que ver a los niños diariamente entrenando en las instalaciones del municipio de Cozumel y ver como cada día más y más niños se interesan por cuidar sus cuerpos y sus mentes y además por mejorar en este deporte me ha dejado ver que CUANDO SE QUIERE SE PUEDE, así que sea esta la oportunidad para agradecer de corazón al Gobernador Roberto Borge por su apoyo incondicional para nosotros los atletas profesionales, pero principalmente por la oportunidad que le está brindando a los niños de esta isla de aprender y crecer en un deporte tan duro como el triatlón, que de seguro sin esta iniciativa no tendrían manera de hacerlo.

Por ahora me despido pero sinceramente les agradezco mucho por el tiempo que se toman leyendo mis blogs, sé que a muchos les han gustado mis historias y las esperan cada vez que hay una competencia, esta vez no hubo competencia pero si muchas reflexiones y como por ahora no habrá Ironman y aprovechando que este nuevo plan de entrenamiento me deja algo más de tiempo escríbanme si quieren saber de algo en especial o si quieren que escriba sobre algún tema específico que con mucho gusto lo haré.

Así mismo mil gracias a quienes nos siguen apoyando como equipo: 3T, Cervélo, ON, Ignite Natural, Cobb, Rotor y no sobra nuevamente expresar mi agradecimiento al Gobierno del Estado de Quintana Roo, además gracias a Dolphin Discovery, Aquasphere y a la Fundación Tres Hermanos quienes se han unido a esta causa de brindar herramientas de vida a los niños de esta isla y a cada una de las personas que ha hecho parte de este camino que me tiene hoy en este lugar.
Un abrazo,

Andrés Castillo
www.andres-castillo.com

jueves, 23 de mayo de 2013

IRONMAN TEXAS: ENDEREZANDO EL CAMINO


Para ser sincero después de St. Croix lo último que quería era competir un Ironman en menos de 14 días, todo había salido mal en la isla y además sentía una pequeña molestia en el isquiotibial que no me dejaba correr largo, ni fuerte.
Esta etapa previa a la carrera fue, incluso, más difícil que los últimos 21 km del Ironman y poco a poco tuve que ir callando los malos pensamientos, tratando de enfocarme en la competencia con la ayuda de Jineth, Jorge y Sujey y finalmente la motivación apareció con la decisión de viajar con Jineth y verla satisfecha con mi resultado.
En The Woodlands conté con Homestay, Anne Marie, una alemana con alma de latina, quien se portó de maravilla y nos hizo sentir a gusto y muy cómodos y, así, los días previos fueron los más tranquilos que he tenido antes de un Ironman.
Ya hablando de la competencia la natación me pareció fácil, mantuve mi técnica, bueno, si a mi estilo desbaratado se le puede llamar ¨técnica¨, por los primeros 100 m. y me ubique rápidamente de segundo. Así siguió la natación por otro kilómetro, pero sentía que el paso que venía imponiendo Carter era lento y que no estábamos sacando ventaja o abriendo hueco con los demás, así que pase a jalar, pero el aceleró y me igualó; nadamos otro tanto así, hasta que me di cuenta que Carter no me iba a dejar pasar, ni a meterse a mis pies, así que preferí guardar mi energía e ir detrás de él.

Faltando 500 m. para entrar al canal, que son otros 1100 m. hasta el final, pase de nuevo al frente, pero esta vez me abrí hacia la derecha y alcancé a tener distancia con ellos, pero me desvié tanto que al entrar al canal, ellos tomaron la ruta más corta y tuve que volver a los pies de Carter. Así termine la natación, ahorrando energías; al salir del agua por unas escaleras me resbalé y me encalambré los gemelos, afortunadamente paso rápido.

Salí de segundo pero en la transición no encontré mi bolsa, porque la habían cambiado de sitio, perdiendo unos 15 segundos que recupere al subirme a la bicicleta, esta vez no espere a nadie, me monté, apreté las correas de las zapatillas y aceleré hasta ubicarme de primero. Qué buena sensación estar liderando, ver el carro de Timex con el cronómetro en el techo y más adelante la policía abriéndote camino.
Todo esto duro hasta el kilómetro 16, cuando Mathias Hecht, compañero de equipo (TeamTBB USA) y uno de los mejores ciclistas de circuito me pasó junto a Rhodes, sin pensarlo fui por él y 2 kilómetros más adelante sólo íbamos los dos, monté con él como referencia por 10 kilómetros cuando finalmente me dejó y unos 15 minutos más adelante me dio caza un grupo de siete.

Quede de segundo en el grupo, pero sentía que el paso estaba muy fácil, así que pase a jalar por un largo rato hasta que James, del Team TBB Tri-Cozumel, me relevó. Así continuó el resto del ciclismo, varios del grupo se quedaron por el ritmo o porque los penalizaron por no guardar los 10 metros entre cada uno, pues siempre tuvimos a una oficial a nuestro lado. Esta vez fui más cauto y siempre me ubiqué de primero o segundo, para evitar malos entendidos.
Faltando 30 km. para finalizar el ciclismo James se adelantó y comenzó a apretar el paso, como me lo dijo después de la carrera: "tenía que hacerlos sufrir, no quería que se bajarán a correr enteros" y su estrategia funcionó. Finalmente faltando 10 kilómetros se fugó y quedé solo con Jan Raphael y 5 kilómetros más adelante cuando pensaba que iba a entrar en solitario a la transición, el segundo grupo nos alcanzó a un paso fuertísimo, aguante como pude y me baje a correr de noveno.

Al bajarme de la bici, sentí que estaba corriendo sobre una plancha, que la cabeza se iba a explotar, a última hora decidí correr con casco aerodinámico y, para terminar, las piernas no coordinaban. Trate de distraer la mente observando la gente, el paisaje y las pancartas, me tome mi tiempo en la transición, comí un banano y salí a correr.
El público me dio el ánimo para apretar y coger a un par que iban adelante, pero las "porras" (como dicen los mexicanos) sólo me aguantaron hasta el kilómetro 8, de ahí en adelante trate de sobrevivir a como diera lugar, porque sabía que corriendo con 35ºC de temperatura iba a ser una carnicería. Y lo fue, pero lo malo es que yo fui parte del asado...nada que ver con el asado en casa de Raúl Luzardo después de la carrera.
Camine en todas las estaciones para hidratarme, comer y echarme todo el hielo y agua posible, pero sentía que no me hidrataba, que nada me daba energía y que no me enfriaba. Hasta ahora es el maratón más lento que hecho, pero me queda la satisfacción de que lo termine y cumplí con el objetivo de estar entre los 10 primeros.
Hace uno o dos años este top 10 hubiese sido un top 5, porque el nivel de 70.3 y de Ironman actualmente es muy superior y cada día es mucho mejor el nivel de los atletas profesionales.
Ahora me estoy recuperando, pensando en lo que viene y reflexionando sobre lo que ha sido este primer año con Sutton y el Team TBB: No ha sido un proceso fácil ni en lo físico ni en lo mental, sobre todo en lo mental, entender que los primeros dos, de los cuatro años con Brett, son de supervivencia, de adaptarse a las cargas, para en el tercero o cuarto comenzar a cosechar triunfos.

Muchas gracias por apoyarme y acompañarme en este sueño de ser un campeón Ironman. Gracias a Tri-Cozumel y mis patrocinadores por darme el apoyo para cumplir mis sueños: Cérvelo, Aqua Sphere, On Running, Coob, Ignite,Dolphin Discovery, 3T, Rotor y por supuesto a Cozumel.
Y gracias a todos los amigos que voy haciendo en el camino, especialmente los latinos o de alma latina (Anne Marie), pues cada día me doy cuenta que el español será el nuevo idioma mundial, porque somos capaces, si así lo queremos!

lunes, 13 de mayo de 2013

St. Croix: No Free Speed


No casco aerodinámico, no disco, no speedsuit... Uhmm creo que fue allí donde fallé...jaja no, definitivamente no fue ahí. Cada vez estoy más convencido, que ese cuento de "free speed" es sólo eso, un cuento. Más aún en una carrera tan técnica e impredecible como St. Croix en donde lo que cuenta es tu fortaleza mental y física y tu entrenamiento, y en la primera falle totalmente.

Los días previos a la carrera y hasta la salida del agua no me encontraba motivado, aún no se la razón, puede ser cansancio, malos resultados previos, gastos o asomos de lesión. Esta vez no supe como transformar esto en un aliado y se me convirtió en un enemigo, que se encaramo y no paró de gritarme al oído que no podía, que estaba cansado, que me dolía, en fin me hizo la vida imposible y yo me la deje hacer.

En la salida desde la playa, primero me caí y luego me pase en la primera boya que queda a los 100 m., luego trate de alcanzarlos por mi cuenta, yéndome en solitario por un costado y no como acostumbro de ir pasando uno a uno y sacando provecho del drafting. El resultado, más de un minuto perdido y décima posición.

En la bici, me sacudí a mi enemigo y batalle con el segundo grupo hasta el kilómetro 30, donde comenzamos a escalar la legendaria subida de la bestia. Escale con Óscar Galindez al igual que el año pasado, pero en la bajada, en un descuido por tomar la hidratación perdí distancia y no los volví a ver hasta la meta.

El ciclismo lo hice casi en solitario, con la ayuda esporádica de un francés y de Omar, de Puerto Rico. En ese momento ya sabía que no era mi mejor carrera, porque usualmente montó más adelante que ellos. Pero me di una segunda oportunidad en el trote.

Comencé a correr bien, en 7mo u 8avo lugar, con posibilidades de estar en el top 5, si realmente me esforzaba, era paciente y pensaba positivamente. Desafortunadamente las piernas no quisieron apurar más a partir del quinto kilómetro, el pulso estaba en el cielo, y lo que nunca creí que pasara, ocurrió: el calor me estaba sofocando.

Termine de 12, 20 minutos más lento que el año pasado, claro que este año las condiciones estuvieron muchísimo más duras, y con mucha tristeza por el resultado y mi actitud en la carrera. Pero como dicen por ahí, la letra con sangre entra... Bueno o algo así. Y ahora se lo mal que se siente no darlo todo o perder por uno mismo, así que la próxima vez no dudare en darlo todo, pensar positivamente y terminar con una sonrisa de oreja a oreja porque di mi 100% sin importar el resultado.

Muchas gracias por el apoyo, el próximo sábado es la revancha en el Ironman Texas y convertiré todo lo negativo en positivo. Y gracias a Dios porque lo que parecía una lesión ha ido pasando con los días y por presentarme personas maravillosas en el camino, que no se detienen en la derrota sino que ven un plan más grande. Un plan como el del Team TBB y Brett Sutton, el cual apenas comienza.

viernes, 12 de abril de 2013

TEXAS 70.3: NO REPETIR LOS MISMOS ERRORES

Al regreso de Panamá para continuar con el campamento de entrenamiento en Cozumel me recibieron en inmigración con solo 60 días de estadía, lo que significó hacer un cambio de planes y por supuesto modificar mi calendario.

Agregue el medio de Galveston, tres semanas después de Los Cabos, con el objetivo de hacerlo como preparación para el Ironman de Texas y con la meta de estar en el top 5 para recuperar algún dinero del viaje.

Brett Sutton, mi entrenador, me dijo que fuera agresivo en el agua e hiciera lo que fuera necesario para bajarme en punta de carrera a correr, cabe aclarar cualquier cosa entre lo permitido. La primera parte la cumplí, salí fuerte a nadar, rápidamente me ubique en el lote de punta, pero no lo suficiente para alcanzar a Gardner, quien pico en punta y nos sacó unos 15 segundos en los primeros 400 metros, me anime y fui por él y en la primera boya del recorrido en forma de triángulo, a unos 500 m. pase al frente del grupo, lo que seguía eran 1100 m. rectos donde continué nadando a tope para alcanzarlo pero no podía descontarle, sin embargo mi esfuerzo fue suficiente para seleccionar el lote. Continué al mismo paso por otros 500 metros, miré hacia atrás y vi que había abierto una luz de más o menos 10 metros, así que nade más fuerte para escaparme pero a los 300 metros volvieron a conectarme. En ese momento decidí seguir al mismo paso sin importar que ellos estuvieran aprovechando mi esfuerzo.

Salí del agua a 30 segundos del líder, con Cunnningham y Clarke a mis pies, y 2 más a unos 10 segundos, mientras la mayoría salió 2 minutos detrás. Pero aquí comenzaron las cosas a fallar, las piernas no me respondieron y en los 500 metros de corrida a la transición no pude seguirles el paso y al montarme a la bicicleta había perdido algo así como 15 segundos que se fueron alargando. A los 10 km del ciclismo me llegó un alemán a quien le mantuve el ritmo por otros 5 km hasta que perdí el paso y de nuevo quede solo.

Seguí montando a mi ritmo y luego trabajando con un australiano hasta que a los 25 o 30 km nos alcanzó un grupo de 8, donde venían los corredores. El ritmo era fuerte pero lo podía mantener, hasta que comenzaron los ataques y por mi mala ubicación, igual que lo ocurrido en Cabos, de ultimo en la fila, no fui capaz de cerrar la diferencia, el grupo se desintegró y quedé de nuevo con el alemán, con quien nos turnamos el esfuerzo hasta faltando 20 km cuando el ya no pudo más.

La segunda transición fue más rápida, salí de 11 y al terminar la carrera fui 12, pase a algunos y me pasaron otros, lo tomé como un entrenamiento fuerte, así que pese a estar lejos del objetivo inicial, me esforcé al máximo por hacer un buen tiempo y ahora que miro el pulso y el paso, creo que fue uno de los atletismos en que más me he esforzado. Así que satisfecho con eso.

Para resumir, aunque fue una carrera no planeada, debí tomarla como si fuera la última o como si mi vida dependiera de ésta, ese es el estilo de Brett y allí fallé, porque aunque antes de la carrera pensé positivamente que ya estaba recuperado de Los Cabos, tuve dudas en la bicicleta y no me esforcé o mejor no arriesgue al máximo. Si me hubiese ubicado mejor, atacado en vez de defenderme, de seguro hubiera terminado el ciclismo unos 4 a 5 minutos antes. Pero para que entrar en especulaciones, mejor aprender y en la próxima carrera no volver a cometer los mismo errores, recordar lo que pasó en esta y lo mal que se siente no cumplir el objetivo, así cuando la oportunidad se presente de nuevo no la deje pasar y todo lo contrario ir por ella y atacarla.

Gracias por el apoyo incondicional y espero que me sigan acompañando en 5 semanas en el siguiente reto: Ironman Texas para volver a dejar en alto el nombre de Colombia y del Tri-Cozumel Team TBB México!!!

domingo, 24 de marzo de 2013

IRONMAN LOS CABOS 2013: ¿COMPETIR O REGULARSE?



Un Ironman más en el bolsillo, un nuevo top 10 y mucho por aprender. Esta vez llegue con mucha confianza a la carrera por el trabajo que he venido haciendo desde Diciembre y por la compañía que tenia: Brett Sutton, mi entrenador, quien de nuevo iba estar gritando y corriendo al lado mío durante más de ocho horas, como ya lo había hecho en Alpe y Embrunman. Y cuando él está ahí, no hay dudas y mucho menos tiempo para acobardarse. Además me acompañaba mi esposa, y mis ¨papás adoptivos¨ Jorge y Sujey.

La natación fue con salida de la playa, como debe de ser, para que nadie se robe la salida, ni la gente se comience a adelantar, como ocurre cuando es dentro del agua; un gran punto se anotó la organización aquí. Trate de buscar a mi compañero de equipo, Brett Carter, ya que en mi opinión era el mejor nadador del día, pero él se escabullo y se ubico en la línea de salida hasta el último minuto. Así que lo tuve que cazar en el agua, a unos 500 m. de la salida, donde rápidamente me ubique de quinto y fui escalando posiciones hasta quedar tercero.

El paso me parecía un poco lento, pero tomé la decisión de seguir en el lote y no hacer nada estúpido, como tratar de escaparme en el agua. La ganancia iba a ser mínima, unos 30 seg. y el esfuerzo no lo justificaba. Faltando 1 km. pase a la punta y aumente el paso porque pensaba que éramos un grupo muy numeroso y quería romperlo. A pocos metros de la playa Luke Mackenzie me alcanzó y pasó primero por el arco de salida.

La transición, para los colombianos que han corrido Calima es similar, se corren unos 200 m. colina arriba, en arena muy suave, que se hace pesada; luego se suben unas escaleras cortas pero empinadas, se corre por la zona de transición, se toma la bici, se corre de nuevo cuesta arriba y ya en la bici se comienza a subir unos 500 m. hasta la autopista. Todo esto con el corazón en la boca.

Comencé a montar de primero y a los 2 km, en una de las tantas colinas, estaba Brett que nos dijo que éramos 5 (Mckenzie, Twelsiek, Carter, Zeebroek y yo) con un minuto y 30 segundos de ventaja. Hasta ese momento supe que habíamos abierto una buena ventaja, a pesar de ser una natación con traje que le beneficia a los no nadadores.
Comenzamos a intercambiar posiciones en la punta, hasta que al kilometro 40 Twelsiek se escapó y a los 10 km. los otros dos, dejándonos a Carter y a mí en solitario, pero con las indicaciones de Sutton, seguimos a nuestro paso y dimos caza a Zeebroek. A los 60 km. comienza una subida de 5 km. vía al aeropuerto, en una carretera privada en perfectas condiciones y luego siguen 10 km. de desniveles, donde comenzamos a descontarle a Mackenzie, pero el tren de favoritos nos dio caza, justo antes del retorno, allí venían 7, entre ellos: Schildknecht, uno de los mejores ciclistas de distancia larga y 7 veces ganador del Ironman de Suiza y Bracht, alemán, múltiple campeón de distintas competencias de Ironman y top 10 en Kona, junto a Fontana, Amey y otros.

Schildknecht, me cuesta mucho escribirlo así que voy a llamarlo ¨el suizo¨, puso un paso bastante fuerte, pero todos resistimos, así que espero hasta el kilometro 120 para escaparse. En ese momento el grupo de punta, se partió en pedazos. Yo lleve la peor parte, porque estaba de ultimo, dejando la distancia de 10 m. y Carter y Luke Mackenzie que estaban al frente mío, no pudieron aguantar, así que el hueco que se abrió fue muy grande y quede solo.
Luego Luke me alcanzó, pero a los 10 km. se rindió y de allí en adelante fue una contrarreloj individual. Faltando 30 km. no estaba lejos de ellos, a 2 minutos, pero en la subida y bajada de la vía al aeropuerto, perdí unos siete más y me alcanzó Simmons y terminando el ciclismo, un grupo de tres: Major, Gerlach y mi compañero de equipo: Trevor Desault, que contrario a mí, habían llevado un paso parejo durante todo el ciclismo.

Salí a correr de decimo, el primer kilometro lo tome con calma, me comí un banano, casi lo primero solido del día, perdón y hago un paréntesis aquí sobre la nutrición. En pasados Ironman había tenido problemas estomacales en el trote y había parado al baño en varias ocasiones, así que esta vez seguí los consejos de Sutton y el día anterior solo tome líquidos, al igual que las primeras 4 horas de carrera.

Los primeros kilómetros se me hicieron fáciles y tal como Brett me había dicho, no importaba lo duro que le diera en la bici, el entrenamiento que había hecho me permitiría correr sin problemas y mis piernas iban a estar ahí. A los 2 km. pase junto a Brett, también a los 3.5 y 4.5, porque se pasa por ese mismo punto varias veces, y me dijo que continuara con ese paso, que si lo hacía tenía el cheque asegurado. Pero desafortunadamente a los 26 km. me quedé corto y las piernas comenzaron a sentirse más y más pesadas, a tal punto que comencé una batalla mental para seguir corriendo. A los 30 km. Carter me alcanzó y los pensamientos negativos me invadieron hasta que de nuevo vi a Brett y me dijo que comiera algo sólido, finalmente encontré otro banano y con la ayuda de varios vasos de Coca Cola comencé a recuperarme, pero sólo fue suficiente para alcanzar a Zeebroek y que Russell me diera caza.

Al final un buen tiempo: 8:57:10, un decimo puesto y un reconocimiento de Brett por no rendirme, pues 6 de los que iban conmigo en el kilometro 120 del ciclismo se retiraron o terminaron detrás. Esta fue una carrera que beneficio a los no nadadores, por tener traje y el recorrido de ciclismo no permitía mayores fugas, ya que eran subidas cortas y empinadas y luego descensos largos que permitían a los que iban en grupo andar más rápido, al turnarse la punta.

Además beneficio a los que venían de atrás y mantuvieron un paso constante como Trevor y Major, que no tuvieron mayores cambios de velocidad por la ausencia de ataques, que fue la constante en el grupo de punta y que nos paso factura al final del ciclismo y en el trote. En conclusión esta vez fue mejor para los que se regularon que para los que atacamos, pero no siempre es así, y hay que reconocer el excelente trabajo de Trevor, que no la tuvo para nada fácil, de Brett Carter que lo dejo todo en Cabos, al igual que Anne.

Lo importante es que ahora se donde debo estar pendiente para una fuga en el ciclismo y que Brett sabe cuáles son mis debilidades y como mejorarlas…va a doler y va a ser largo, así como este proceso, pero valdrá la pena. También aprendí sobre mi nutrición y que debo y puedo aguantar más dolor en el trote, pero toca recordarlo allí, cuando las piernas no quieren mas, no ahora sentado frente a la computadora.

Les recomiendo este Ironman, es un verdadero desafío y cumple el rotulo de Ironman, ojalá nunca cambien el recorrido, como la WTC suele hacerlo cuando la gente se queja de la dureza, con el fin de venderlo más rápido. Para mi es mas satisfactorio terminar un Ironman en 9 o 10 horas pero con un recorrido dificilísimo, que en 8 horas en uno plano, sin viento, clima perfecto y hasta corto, porque el Ironman no es de marcas, es un desafío. Muchas gracias por todos los mensajes, el apoyo y el sentimiento, me ayudan a dar el 100% a diario y a mis patrocinadores por darme la oportunidad de luchar por mi sueño: Team TBB Tri Cozumel, On Running, Ignite, Cervelo, 3T, Rotor, Cobb, Giro y Dolphin Discovery. Y especialmente a la gente de Cozumel, que nos acoge como a sus hijos y nos brinda su apoyo incondicional, porque no solo lo dicen si no lo demuestran con actos, como el caso de Ivonne que nos peluquea gratis, Beto´s Bike, que nos da a mitad del costo el mantenimiento de las bicicletas, el Doctor Eduardo que nos atiende cuando lo necesitamos o EGO GYM que nos da la entrada al gimnasio sin costo y así muchos otros: incontables y de todo corazón, como dice el comercial: hay cosas que el dinero no puede comprar… para todo lo demás está la gente de Cozumel.