Después del Ironman de Texas, el pasado mes de Mayo, lo único que quería era alejarme del calor ó al menos encontrar un lugar un poco menos cálido y húmedo, afortunadamente ya se aproximaba el campamento de verano del Team TBB en Estados Unidos y volvería entrenar con el equipo, que había partido de Cozumel a finales de abril.
Aquí un primer paréntesis para que quienes no saben mi historia completa, no se pierdan en esta historia: Antes de incorporarme al Team TBB entrenaba en Colombia la mayoría del tiempo a mi ritmo y en solitario, exceptuando la natación y una que otra sesión de ciclismo los fines de semana, donde compartía tiempo y entrenamiento con mi equipo 226. Y debo decir que durante toda mi carrera deportiva no he tenido problema con esto y, afortunadamente, no dependo de un Ipod o de la compañía de un amigo para hacer el entrenamiento, definitivamente esto no me aburre sino que, todo lo contrario, lo disfruto.
Sin embargo esta situación cambió, radicalmente, en junio del año pasado cuando estuve en Suiza, y me acostumbré a entrenar todo el verano con el grupo, con quienes luego nos trasladamos a Cozumel y sólo durante unas pocas semanas entrene por mi cuenta hasta finales de abril de este año. Y, finalmente, como el hábito hace al monje, una vez todo el equipo retornó a sus lugares de origen ó a otros lugares para competir, a mí se me hizo difícil volver a saltar a la piscina y seguir la línea negra, montarme a la bici y batallar contra el viento sin el abrigo de otra rueda, ó correr por los mismos sitios sin escuchar los pasos de mis compañeros.
Me encontraba expectante de encontrarme con algunos compañeros en Tennessee, no todos pues la mayoría irían al campamento en Suiza, recorrer nuevas rutas y descubrir nuevos caminos. Al final de cuentas sólo encontré lo segundo, pues muchos cancelaron ó cambiaron los planes y llegaron a Tennessee dos semanas después de haber llegado al lugar del campamento, por lo que debí mantener mi entrenamiento en solitario, siguiendo las órdenes de mi entrenador, Brett Sutton, quien había concluido que lo mejor para mí era entrenar a mi propio paso.
Pero, ¿por qué a mi propio paso? Porque desde enero no he dejado de competir en cada sesión, creyendo como muchos que MÁS ES MEJOR, sin embargo el Ironman es cuestión de balance y yo lo había perdido hace mucho. De tanto batallar en cada sesión y al no darle la importancia a las sesiones suaves, mi cuerpo estaba tan cansado que no sacaba ningún provecho del entrenamiento y eso se vio reflejado en las carreras que siguieron después del Ironman de Los Cabos.
Bueno, pero para no seguir alejándome del tema del campamento. Brett decidió que en cualquier parte del mundo donde estuviera, entrenaría a mi propio paso y tendría como objetivo mejorar mi carrera a pie. Para eso me programó una semana con más de 40 horas de entrenamiento, que incluía una sesión de 4 horas de atletismo todas las semanas, entre otros retos, y esta semana se repetiría una y otra vez hasta el siguiente campamento en Cozumel en Septiembre.
Comencé con ánimo, creo que demasiado y, ahora que no tenía con quien medirme, comencé a hacerlo conmigo mismo y por ir demasiado fuerte en las subidas, por no darle tiempo a mi cuerpo de adaptarse al nuevo terreno y al nuevo plan, tan sólo dos semana de haber comenzado con este entrenamiento recaí en una lesión del isquiotibial. El Ironman es un deporte de resistencia y paciencia, no solo en la competencia, sino también en el entrenamiento y esta lección la estaba aprendiendo de la manera más fuerte y clara.
La solución para la lesión: una semana de descanso de carrera a pie, bastante ciclismo a baja intensidad y natación intensa. Esa semana se tornó en un intercambio de innumerables correos con Brett, sobre el entrenamiento y mi vida, y la conclusión fue clara: si seguía entrenando de la forma como venía haciéndolo no alcanzaría las metas que tengo en mente, mi único chance para sobresalir en el Ironman es correr en menos de dos horas cincuenta después de montar con el grupo de punta, porque el Ironman ha evolucionado tanto en los dos últimos años que quien no corra, tal y como sucede con el triatlón de distancia olímpica, ni siquiera tendrá chance de estar en el top 10. Con esto dicho vino la dura realidad: dejar de lado la natación y el ciclismo por un tiempo indeterminado y enfocarme en correr una maratón por debajo de un tiempo (esa es la historia del siguiente blog, así que no me adelantaré) y para lograr esto no necesitaba estar en USA, ni sacrificar tiempo alejado de mi esposa y, tampoco, competir los Ironman que tenía planeados.
A la semana siguiente, el 23 de junio, Brett me envió el nuevo plan y me dijo que debía estar en Cozumel a más tardar el 1 de julio. Así que aquí estoy, en mi cuarta semana del nuevo plan, entrenando solo, disfrutando de la familia y de esta maravillosa isla, colaborando y viendo crecer el proyecto social del Team TBB, y dejando atrás un campamento del que esperaba otros resultados, pero que al final me colocó en la única dirección que me llevará a los resultados que busco.
Y finalmente he aprendido que todo sucede por una razón, en esta oportunidad el regresar a la isla y trabajar con los niños del proyecto social del teamTBB y del Gobierno de Quintana Roo me ha servido para llenarme de motivos para seguir luchando por mis sueños, la verdad es que ver a los niños diariamente entrenando en las instalaciones del municipio de Cozumel y ver como cada día más y más niños se interesan por cuidar sus cuerpos y sus mentes y además por mejorar en este deporte me ha dejado ver que CUANDO SE QUIERE SE PUEDE, así que sea esta la oportunidad para agradecer de corazón al Gobernador Roberto Borge por su apoyo incondicional para nosotros los atletas profesionales, pero principalmente por la oportunidad que le está brindando a los niños de esta isla de aprender y crecer en un deporte tan duro como el triatlón, que de seguro sin esta iniciativa no tendrían manera de hacerlo.
Por ahora me despido pero sinceramente les agradezco mucho por el tiempo que se toman leyendo mis blogs, sé que a muchos les han gustado mis historias y las esperan cada vez que hay una competencia, esta vez no hubo competencia pero si muchas reflexiones y como por ahora no habrá Ironman y aprovechando que este nuevo plan de entrenamiento me deja algo más de tiempo escríbanme si quieren saber de algo en especial o si quieren que escriba sobre algún tema específico que con mucho gusto lo haré.
Así mismo mil gracias a quienes nos siguen apoyando como equipo: 3T, Cervélo, ON, Ignite Natural, Cobb, Rotor y no sobra nuevamente expresar mi agradecimiento al Gobierno del Estado de Quintana Roo, además gracias a Dolphin Discovery, Aquasphere y a la Fundación Tres Hermanos quienes se han unido a esta causa de brindar herramientas de vida a los niños de esta isla y a cada una de las personas que ha hecho parte de este camino que me tiene hoy en este lugar.
Un abrazo,
Andrés Castillo
www.andres-castillo.com
Iniciando mi carrera deportiva como nadador, la curiosidad de mi papá me llevó a iniciarme en este deporte, triatlones cortos y de distancia olímpica, sin embargo nuevamente la curiosidad me llevó a probar suerte en, lo que es hoy mi vida, la larga distancia, permitiéndome obtener destacados resultados y una carrera como atleta profesional. Adicionalmente soy Entrenador, guiando a otros en el proceso de convertirse en mejores atletas.
Mostrando las entradas con la etiqueta 226. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 226. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de julio de 2013
viernes, 14 de septiembre de 2012
Leysin: Viviendo el sueño
Después de 12 semanas me encuentro al final de este vuelo de regreso a Bogotá y la continuación de este sueño.
Fueron tantas las anécdotas, los momentos, entrenamientos y el aprendizaje que se me quedaría corto este blog. Pero lo mas importante y de rescatar, es que me encuentro satisfecho por haber dejado el nombre de Colombia en alto, demostrando que nosotros, los latinos, también somos disciplinados y capaces, espero no pecar de orgulloso... Pero despues de todo lo que viví, creo que me gane mi propio reconocimiento.
Me lo gane, porque antes de llegar a Leysin, tenia dudas si seria capaz de soportar las fuertes sesiones de entrenamiento que habia leído sobre el Team TBB y sobre todo de Brett Sutton. También tenia dudas sobre mis capacidades físicas, pues no sabia si las tenia para este deporte, y como lo hablamos con Jineth antes de viajar, queríamos saber de una vez por todas si seguía por este camino o tomaba otro rumbo, por fortuna y disciplina puedo decir que sigo en mi sueño. Pues con Brett era la medida que necesitaba, el era la persona franca que me lo iba a decir, y que si era necesario me iba a devolver a Colombia a los tres días de estar allá, porque no servia para esto, pero dure tres meses....
Antes de viajar habia leído mucho, tanto que sabia que no podía dejar hidratación al pie de la piscina, pues Brett me diría que en un Ironman no me tomo nada durante el segmento de natación y que debía preparan el cuerpo para eso. Asi que nunca me arriesgue, tampoco a llegar tarde, aunque de por si soy puntual, no por serlo sino porque me gusta entrenar y quiero estar lo antes posible en la sesión.
También leí cosas que no son ciertas, sobre todo sobre Brett y como trata a los atletas. El es un maestro en leer a cada uno y saber que funciona con cada individuo y no va colocar un entrenamiento para el cual no estemos preparados físicamente, pues normalmente lo que no estamos es mentalmente. Tampoco entrena para matar, lesionar o que el mas fuerte sobreviva, muchas veces somos nosotros mismos los que nos sobre entrenamos haciendo las sesiones mas fuerte de lo que son o mas largas, y muchas otras, como me paso a mi, que seguimos presionando el cuerpo sin atender a las señales que este nos da.
Las horas de entrenamiento semanalmente se incrementaron sustancialmente asi como las cargas, he hice entrenamientos que nunca creí que fuera capaz de hacer, pero para esto conte con la ayuda del equipo, el ver a tanta gente totalmente dedicada a su trabajo. Eso me hizo crecer profesionalmente y empujar mis limites.
También hubo tiempo para reír cuando era el momento, compartir y vivir como uno mas del Team TBB, además de poder compartir uno de los veranos mas exitosos del equipo, con la medalla de oro de Nicola Spirig, un privilegio que tienen pocos, de ver la rutina diaria de una campeona, como de muchos otros campeones.
No me queda mas que agradecer a Brett por su dedicación, animo y pasión por lo que hace, por compartir su conocimiento y permitirme soñar con mas. A todo el Team TBB, por la acogida, los consejos y la amistad, asi como a Alex Bok, por darme la oportunidad de probarme.
También quiero agradecer a Oswaldo Santos, el entrenador y mi segundo padre que me formo como deportista y me dio la seguridad de seguir día a día, en los momentos mas difíciles. Asi como a mi familia por apoyarme en mi capricho de ser atleta profesional, asi no tuviera un peso para salir los fines de semana a tomarme un café. A mi novia por este permiso, jejeje, que se fue alargando. A Jorge y Sujey que Dios los puso en mi camino, me trataron como un hijo y me dieron los medios para llegar a donde estoy y construir desde aquí una verdadera carrera como profesional...aun falta mucho, pero creo que los cimientos son fuertes...y gracias a ASEA por mantenerme al dia con el producto para poder soportar las largas jornadas.
Estaré menos de una semana en Bogotá, luego viajare a Madison a competir el Ironman de Wisonsin y de allí a Cozumel el 70.3, y de ahí aseguro el matrimonio y Cozumel pero aun no tengo las fechas del retorno a Bogotá.
Muchas gracias por todos los mensajes de apoyo que recibí estos tres meses, me dieron el impulso y la energia. Un saludo especial a mi equipo Dos Ventisesis. Y seguiré trabajando por el deporte colombiano, no solo por mi, sino porque quiero abrir las puertas a mas compatriotas para que vivan esta misma jornada, quien sabe...en el futuro puede haber un Team TBB Colombia o mas atletas de este bello país en este exitoso equipo.
Fueron tantas las anécdotas, los momentos, entrenamientos y el aprendizaje que se me quedaría corto este blog. Pero lo mas importante y de rescatar, es que me encuentro satisfecho por haber dejado el nombre de Colombia en alto, demostrando que nosotros, los latinos, también somos disciplinados y capaces, espero no pecar de orgulloso... Pero despues de todo lo que viví, creo que me gane mi propio reconocimiento.
Me lo gane, porque antes de llegar a Leysin, tenia dudas si seria capaz de soportar las fuertes sesiones de entrenamiento que habia leído sobre el Team TBB y sobre todo de Brett Sutton. También tenia dudas sobre mis capacidades físicas, pues no sabia si las tenia para este deporte, y como lo hablamos con Jineth antes de viajar, queríamos saber de una vez por todas si seguía por este camino o tomaba otro rumbo, por fortuna y disciplina puedo decir que sigo en mi sueño. Pues con Brett era la medida que necesitaba, el era la persona franca que me lo iba a decir, y que si era necesario me iba a devolver a Colombia a los tres días de estar allá, porque no servia para esto, pero dure tres meses....
Antes de viajar habia leído mucho, tanto que sabia que no podía dejar hidratación al pie de la piscina, pues Brett me diría que en un Ironman no me tomo nada durante el segmento de natación y que debía preparan el cuerpo para eso. Asi que nunca me arriesgue, tampoco a llegar tarde, aunque de por si soy puntual, no por serlo sino porque me gusta entrenar y quiero estar lo antes posible en la sesión.
También leí cosas que no son ciertas, sobre todo sobre Brett y como trata a los atletas. El es un maestro en leer a cada uno y saber que funciona con cada individuo y no va colocar un entrenamiento para el cual no estemos preparados físicamente, pues normalmente lo que no estamos es mentalmente. Tampoco entrena para matar, lesionar o que el mas fuerte sobreviva, muchas veces somos nosotros mismos los que nos sobre entrenamos haciendo las sesiones mas fuerte de lo que son o mas largas, y muchas otras, como me paso a mi, que seguimos presionando el cuerpo sin atender a las señales que este nos da.
Las horas de entrenamiento semanalmente se incrementaron sustancialmente asi como las cargas, he hice entrenamientos que nunca creí que fuera capaz de hacer, pero para esto conte con la ayuda del equipo, el ver a tanta gente totalmente dedicada a su trabajo. Eso me hizo crecer profesionalmente y empujar mis limites.
También hubo tiempo para reír cuando era el momento, compartir y vivir como uno mas del Team TBB, además de poder compartir uno de los veranos mas exitosos del equipo, con la medalla de oro de Nicola Spirig, un privilegio que tienen pocos, de ver la rutina diaria de una campeona, como de muchos otros campeones.
No me queda mas que agradecer a Brett por su dedicación, animo y pasión por lo que hace, por compartir su conocimiento y permitirme soñar con mas. A todo el Team TBB, por la acogida, los consejos y la amistad, asi como a Alex Bok, por darme la oportunidad de probarme.
También quiero agradecer a Oswaldo Santos, el entrenador y mi segundo padre que me formo como deportista y me dio la seguridad de seguir día a día, en los momentos mas difíciles. Asi como a mi familia por apoyarme en mi capricho de ser atleta profesional, asi no tuviera un peso para salir los fines de semana a tomarme un café. A mi novia por este permiso, jejeje, que se fue alargando. A Jorge y Sujey que Dios los puso en mi camino, me trataron como un hijo y me dieron los medios para llegar a donde estoy y construir desde aquí una verdadera carrera como profesional...aun falta mucho, pero creo que los cimientos son fuertes...y gracias a ASEA por mantenerme al dia con el producto para poder soportar las largas jornadas.
Estaré menos de una semana en Bogotá, luego viajare a Madison a competir el Ironman de Wisonsin y de allí a Cozumel el 70.3, y de ahí aseguro el matrimonio y Cozumel pero aun no tengo las fechas del retorno a Bogotá.
Muchas gracias por todos los mensajes de apoyo que recibí estos tres meses, me dieron el impulso y la energia. Un saludo especial a mi equipo Dos Ventisesis. Y seguiré trabajando por el deporte colombiano, no solo por mi, sino porque quiero abrir las puertas a mas compatriotas para que vivan esta misma jornada, quien sabe...en el futuro puede haber un Team TBB Colombia o mas atletas de este bello país en este exitoso equipo.
Etiquetas:
226,
ASEA,
Brett Sutton,
Colombia,
Dios,
ironman,
Jineth,
Leysin,
matrimonio,
Nicola Spirig,
oswaldo santos,
triathlon,
Wisconsin
lunes, 30 de julio de 2012
SUTTO TOUR DE FRANCE Y ALPE D'HUEZ TRIATHLON
Despues de 7 semanas de fuerte entrenamiento en Leysin, por fin tengo la oportunidad de competir. Es difícil ver a todos corriendo y seguir entrenando fuerte día tras día, aunque ese es el plan de Brett, construir, construir y construir, ganar y dominar. Y en ese orden de ideas, Alpe de Huez fue mas un entrenamiento fuerte que una carrera, aunque la tome como una.
El miércoles, una semana antes de la prueba, tuve mi primera lesión, afortunadamente con un par de días de descanso de trote y mucho voltearen paso. Esta vez no teníamos que preocuparnos por transporte, nuestras bicis eran nuestro medio. El domingo arrancamos la primera etapa del Sutto Tour de France como el lo denomina, pasando por Chamonix cerca del Mont Blanc y un par de pasos alpinos, hasta llegar a Albertville despues de 160 km.
El segundo día pasamos por Col Du Glandon, mítico puerto de fuera de categoría del Tour de Francia y terminamos en Alpe d Huez, despues de ganar mas de 3000 m. Y montar por cerca de 6 horas.
El día martes por fin llego el descanso, unos 3 km. De natación y nada mas para descansar la rodilla. Aunque me sentía cansado, sabia que me iba ir muy bien, porque mentalmente estaba muy fuerte.
La carrera arranca a las 9:30 am, que mejor horario para desayunar y dormir tranquilo, el ciclismo es por carretera abierta, aunque no pasan muchos carros y existe buena seguridad. Y el trote se lleva a cabo en el mítico Alpe de Huez por terreno de cross y carretera con muchas subidas y bajadas. Son 2,2 km. De natación, 115 km. De bici con 3000 m. De ganancia y 22 km. De trote, claro que esta vez lo cortaron a 20.1, con una de las mejores bolsas de premios en larga distancia y un nivel excepcional, dominado por los escaladores europeos.
La natación fue rápida desde el inicio, esta vez sentí que no sufrí tanto para estar en el lote de punta y aunque el paso estuvo fuerte durante toda la natación, logre salir de tercero del agua y no pegarle a ninguno de mis compañeros del Team TBB... Pues la mayoría estaban en el lote de punta y no era como en otras carreras que no importa quien va al lado, pues uno no quiere golpear a un compañero. Era como revivir los viejos tiempo en Merey cuando todos salíamos en el lote de punta.
La transición fue mas rápida de lo esperado, corone de primero pero a los pocos metros ocurrió lo esperado o inesperado no se como describirlo, pues despues de montar en la misma bici por mas de dos meses en las duras condiciones de los Alpes algo asi puede pasar, mas sin un adecuado mantenimiento ( no por descuido, sino por los costos y la ubicación). El tornillo del cambio se soltó, tuve que parar, pedir ayuda y por lo tanto perder el lote de punta y unos 2 minutos, o de pronto menos pero me parecieron una eternidad.
El ciclismo casi que fue en solitario, pero no me preocupe, pensé positivamente que los de adelante se estarían matando unos a otros y yo podía seguir mi propio paso y llegar bien a Alpe de Huez despues de los dos puertos de montaña, y asi fue, comencé a alcanzar gente y corone en quinto lugar.
Me baje a correr con las piernas reventadas, pero me acorde del consejo de Brett, comenzar despacio, comer y luego encontrar el ritmo. Además llevaba buena reserva energética, pues en la bicicleta no pare de comer además de los geles, bananos y mars bars, era solo cuestión de encontrar el ritmo.
Me recupere tanto que en la segunda de tres vueltas alcance a Aaron Farlow, un compañero de equipo campeón de Ironman y pude aguantar hasta faltando dos kilómetros cuando Scott de Fillipis me alcanzo y aunque luche por no perder el puesto, el venia inspirado despues de haber corrido en el Ironman de Suiza en 2:43.
Al final un honroso 5to lugar, detrás de Víctor del Corral, que repitió victoria, Dave Dellow y Alejandro Degassperi quienes a pesar de una sanción injusta por drafting no dejaron de combatir, y de Scott. Quede totalmente satisfecho y orgulloso conmigo mismo porque no deje de luchar y nunca mire para atrás sino en la forma de ganar y creo que esa es la mentalidad que me hacia falta y estoy logrando en este campamento.
El siguiente día fueron 150 km. Pero afortunadamente tomamos la ruta plana que hasta ese día me entere que existía y el ultimo día, el viernes, volvimos por las montañas para continuar el entrenamiento en Leysin con miras al evento de distancia Ironman mas duro del mundo: Embrunman, el 15 de agosto. 3,8, 188 y 42.2 km. Con 5000 m. De ganancia en la bici, para traducirlo unas 13 subidas a Patios...nada mal, no?
Muchas gracias por estar pendiente, especiales agradecimientos a Jorge y Sujey Valdes que están haciendo posible este sueño, a todos los integrantes del Team TBB por aceptarme como uno de ellos, por toda la buena energia y tomadera de pelo y enseñarme como correr como un profesional, a Brett por su carácter y consejos que me hacen cada día mas fuerte, a mi equipo en Colombia 226, Oswaldo, Michael, mi familia y a mi novia Jineth por la buena energia y apoyo incondicional, un abrazo a todos. Pero sobre todo gracias a Dios ir colocando las fichas faltantes en este rompecabezas. Y poder disfrutar de una experiencia como estas, competir donde los escarabajos colombianos han dejado su huella.
Hasta la próxima...
Etiquetas:
226,
Alpe d' Huez,
Brett Sutton,
campamento,
Embrunman,
Francia,
Leysin,
Mentalidad,
Mexico,
Team TBB,
triathlon
Ubicación:
L'Alpe d'Huez, 38750 Huez, Francia
miércoles, 27 de junio de 2012
LEYSIN 3 SEMANAS Y MEDIA DE APRENDIZAJE Y CONTANDO
Han pasado cerca de tres semanas y media desde que llegue al campamento con el Team TBB, ha sido un aprendizaje grandísimo, tanto físico como mental. Siento que cada día crezco un poco más, sin decir que haya sido fácil, al contrario hay días en que el cansancio es tan extremo que apenas tengo fuerzas para cocinarme algo.
No quiero entrar en detalles de las sesiones, de ellas solo puedo decir que nunca antes me habría imaginado que sería capaz de completarlas, mucho menos una tras de otra.
El entrenamiento tiene algunas coincidencias con lo que venimos haciendo en 226, y muy pocas con las de Mark Allen Online, sin decir que uno sea mejor que el otro, pero si tratando de corregir algunos hábitos no tan acertados que aprendí en esta última.
Increíblemente mi técnica de natación, contrario a lo que todo el mundo me ha dicho durante toda mi vida, es perfecta para el Ironman, poca patada, lo que disminuye el gasto del tren inferior, una brazada fuerte y una buena alineación del tronco, lo que me permite no ir súper rápido, pero si aguantar cualquier distancia a un paso superior al promedio.
En cuanto al ciclismo, tengo que dejar de pedalear como ciclista, con cadencia alta, que es mi sello personal, ahora debo disminuir la cadencia y guardarla para el atletismo, que es donde más espacio tengo por mejorar, ya que mi técnica es más la de un corredor de 400 m. que la de un triatleta de larga distancia, son pasos muy largos y poca cadencia, 80 aproximadamente, que sería la ideal del ciclismo pero para la carrera a pie debería ser de unos 90 pasos por minuto. Como dice Brett, en el Ironman el atletismo es una caminata rápida.
La buena noticia es que todo tiene arreglo y aunque me va a costar mucho trabajo, sé que lo voy a sacar adelante. Además como la natación, en el Ironman, es cada vez más decisiva, puedo decir que voy por buen camino, pues en los próximos años, quien no nade en el grupo de adelante esta por fuera de la pelea. Solo basta revisar los resultados de los últimos campeonatos en Hawaii y descubrir que solo están compitiendo y ganando los que nadan adelante.
De regreso al campamento estoy ubicado en Leysin, un pueblo pequeño en medio de los Alpes, cerca de la frontera francesa (ya estuve montando allí), que por donde se vaya tiene montaña. Lo único plano es la piscina de 25 metros, donde nadamos a diario, la pista atlética queda a 25 km., en el valle, a donde vamos y volvemos montando, sin importar que hayamos completado 15 o 30 km. en la pista, siempre nos esperaran 15 km. de subida con 900 m. de diferencia en altitud. Mas que un entrenamiento físico, es mental.
Y lo que muchos quieren saber: Brett Sutton, para mi uno de los mejores entrenadores del mundo y todo un honor escucharlo y aprender de él todos los días. Si, el entrenamiento es duro, pero él tiene la capacidad de empujarlo y motivarlo más allá de los límites de cada individúo, transformándonos en competidores, no en simples participantes, en un luchadores, en ganadores, que no van a ver qué puede pasar sino que van por el escalón más alto del pódium. Y ésa ha sido la enseñanza más grande que toda esta experiencia me ha dejado.
Esta es la tercera vez que vivo fuera del país buscando alcanzar mis sueños, y tengo la certeza que esta vez tome la decisión correcta respecto al lugar que tenía que ir para seguir mi objetivo. Y, creo, que este consejo se lo puedo pasar al resto de deportistas Colombianos (no quiero pasar de presumido, pues el proceso de cambiar la mentalidad no ha sido facil, y aun falta mucho por recorrer), especialmente a los triatletas, que se están conformando con la Copa Colombia, que se convierten en los campeones de los medios de comunicación, del facebook o el twitter, pero cuando realmente tienen que sacrificar algo y arriesgarse, se quedan en el camino fácil, el de criticar o el de conformarse con lo usual.
Por eso admiro a quienes han salido del país a ¨profesionalizarse¨, definitivamente, es la única manera; por esta razón, especialmente, admiro a Carlos Quinchara, en este momento entiendo que si él no hubiese tomado la decisión de irse a vivir a Australia, arriesgando e invirtiendo, recursos financieros y aspectos personales, y, por el contrario, hubiese seguido las voces que le decian que se quedara en Colombia compitiendo las carreras de Latinoamérica, seguramente no habría logrado clasificarse directamente a los juegos olímpicos de Londres.
Es ese cambio de mentalidad es lo que nos convierte en ganadores, por eso Carlos está donde está, porque fue más allá y no se conformó con quedarse en Colombia,(sin decir que aqui no se pueda, pero el camino sera mas largo), con tener comida caliente después de llegar de una jornada de entrenamiento (yo se lo bueno que es eso), con pasar un buen tiempo en los entrenamientos con los amigos y hasta con no tener que preocuparse por lo que tiene que comer al siguiente día, a él y a su familia les envío un mensaje con toda mi admiración y fuerza para este nuevo reto.
Espero que no tomen a mal mis palabras, no soy nadie para juzgar, simplemente espero que las próximas generaciones, aquellos que hoy hacen parte del grupo de potenciales, los juveniles y los niños (y las familias de todos ellos) se arriesguen, inviertan en sí mismos, porque los australianos, los europeos o los estadounidenses no han logrado consolidarse como potencias en el triatlón por conformarse, sino porque sin importar el clima, el terreno o las condiciones siempre cumplirán con el plan de entrenamiento y están dispuestos a dar más de los que se le pide, tanto mental como físicamente. Y para lograr eso, hay que aprender de los mejores, que aun no estan en Colombia, pero lo estaran, si mas compatriotas ven un poco mas alla.
Aún me quedan otras siete semanas de aprendizaje y cambio de mentalidad, espero seguir fortaleciéndome y tener la cabeza bien puesta, con la ayuda de Dios, para que estos días en que los sentimientos de pesimismo y de autocompasión me embarguen, poder manejarlos y mandarlos al "·$%@&˝ y una vez vuelva a Colombia pueda compartirlo con mi equipo, mis amigos y con todos aquellos que siempre están interesados en escucharme, antes de partir a otro campamento y a una buena serie de carreras.
Brett no tiene una varita mágica para convertirnos en campeones mundiales, pero si es el facilitador para ello, porque nos hace pensar que todo es posible. Tampoco es cuestión de que cuando termine este campamento voy a ganar Las Vegas, porque ese proceso también toma tiempo, pero como ya he invertido toda mi vida en esto, asi que vale la pena esperar un poquito mas.
Además no puedo terminar este blog sin agradecer: Primero a Dios porque se ha encargado de ponerme en el lugar indicado, por darme fuerza cada día para levantarme y permitirme seguir dando lo mejor de mí, segundo mil y mil gracias a Jorge y Sujey, que han sido una bendición en mi vida, han confiado en mi trabajo y además con cada una de sus palabras me llenan de fortaleza, por supuesto gracias a mi equipo 226, que siguen siendo mi equipo, me acompañan en la distancia y me envían buena energía diariamente, a cada uno de los miembros de mi equipo les mando un mensaje especial para que sigan así de juiciosos y dedicados, son un gran orgullo para mí (tanto los que entrenan en Colombia como la legión extranjera). Y por último mil gracias a quienes esperan cada carrera o nuevo acontecimiento en mi proceso deportivo, para leer mi blog y me acompañan a través de las redes sociales.
Hasta un próximo blog….
Un abrazo desde Leysin, Suiza
Andrés.
No quiero entrar en detalles de las sesiones, de ellas solo puedo decir que nunca antes me habría imaginado que sería capaz de completarlas, mucho menos una tras de otra.
El entrenamiento tiene algunas coincidencias con lo que venimos haciendo en 226, y muy pocas con las de Mark Allen Online, sin decir que uno sea mejor que el otro, pero si tratando de corregir algunos hábitos no tan acertados que aprendí en esta última.
Increíblemente mi técnica de natación, contrario a lo que todo el mundo me ha dicho durante toda mi vida, es perfecta para el Ironman, poca patada, lo que disminuye el gasto del tren inferior, una brazada fuerte y una buena alineación del tronco, lo que me permite no ir súper rápido, pero si aguantar cualquier distancia a un paso superior al promedio.
En cuanto al ciclismo, tengo que dejar de pedalear como ciclista, con cadencia alta, que es mi sello personal, ahora debo disminuir la cadencia y guardarla para el atletismo, que es donde más espacio tengo por mejorar, ya que mi técnica es más la de un corredor de 400 m. que la de un triatleta de larga distancia, son pasos muy largos y poca cadencia, 80 aproximadamente, que sería la ideal del ciclismo pero para la carrera a pie debería ser de unos 90 pasos por minuto. Como dice Brett, en el Ironman el atletismo es una caminata rápida.
La buena noticia es que todo tiene arreglo y aunque me va a costar mucho trabajo, sé que lo voy a sacar adelante. Además como la natación, en el Ironman, es cada vez más decisiva, puedo decir que voy por buen camino, pues en los próximos años, quien no nade en el grupo de adelante esta por fuera de la pelea. Solo basta revisar los resultados de los últimos campeonatos en Hawaii y descubrir que solo están compitiendo y ganando los que nadan adelante.
De regreso al campamento estoy ubicado en Leysin, un pueblo pequeño en medio de los Alpes, cerca de la frontera francesa (ya estuve montando allí), que por donde se vaya tiene montaña. Lo único plano es la piscina de 25 metros, donde nadamos a diario, la pista atlética queda a 25 km., en el valle, a donde vamos y volvemos montando, sin importar que hayamos completado 15 o 30 km. en la pista, siempre nos esperaran 15 km. de subida con 900 m. de diferencia en altitud. Mas que un entrenamiento físico, es mental.
Y lo que muchos quieren saber: Brett Sutton, para mi uno de los mejores entrenadores del mundo y todo un honor escucharlo y aprender de él todos los días. Si, el entrenamiento es duro, pero él tiene la capacidad de empujarlo y motivarlo más allá de los límites de cada individúo, transformándonos en competidores, no en simples participantes, en un luchadores, en ganadores, que no van a ver qué puede pasar sino que van por el escalón más alto del pódium. Y ésa ha sido la enseñanza más grande que toda esta experiencia me ha dejado.
Esta es la tercera vez que vivo fuera del país buscando alcanzar mis sueños, y tengo la certeza que esta vez tome la decisión correcta respecto al lugar que tenía que ir para seguir mi objetivo. Y, creo, que este consejo se lo puedo pasar al resto de deportistas Colombianos (no quiero pasar de presumido, pues el proceso de cambiar la mentalidad no ha sido facil, y aun falta mucho por recorrer), especialmente a los triatletas, que se están conformando con la Copa Colombia, que se convierten en los campeones de los medios de comunicación, del facebook o el twitter, pero cuando realmente tienen que sacrificar algo y arriesgarse, se quedan en el camino fácil, el de criticar o el de conformarse con lo usual.
Por eso admiro a quienes han salido del país a ¨profesionalizarse¨, definitivamente, es la única manera; por esta razón, especialmente, admiro a Carlos Quinchara, en este momento entiendo que si él no hubiese tomado la decisión de irse a vivir a Australia, arriesgando e invirtiendo, recursos financieros y aspectos personales, y, por el contrario, hubiese seguido las voces que le decian que se quedara en Colombia compitiendo las carreras de Latinoamérica, seguramente no habría logrado clasificarse directamente a los juegos olímpicos de Londres.
Es ese cambio de mentalidad es lo que nos convierte en ganadores, por eso Carlos está donde está, porque fue más allá y no se conformó con quedarse en Colombia,(sin decir que aqui no se pueda, pero el camino sera mas largo), con tener comida caliente después de llegar de una jornada de entrenamiento (yo se lo bueno que es eso), con pasar un buen tiempo en los entrenamientos con los amigos y hasta con no tener que preocuparse por lo que tiene que comer al siguiente día, a él y a su familia les envío un mensaje con toda mi admiración y fuerza para este nuevo reto.
Espero que no tomen a mal mis palabras, no soy nadie para juzgar, simplemente espero que las próximas generaciones, aquellos que hoy hacen parte del grupo de potenciales, los juveniles y los niños (y las familias de todos ellos) se arriesguen, inviertan en sí mismos, porque los australianos, los europeos o los estadounidenses no han logrado consolidarse como potencias en el triatlón por conformarse, sino porque sin importar el clima, el terreno o las condiciones siempre cumplirán con el plan de entrenamiento y están dispuestos a dar más de los que se le pide, tanto mental como físicamente. Y para lograr eso, hay que aprender de los mejores, que aun no estan en Colombia, pero lo estaran, si mas compatriotas ven un poco mas alla.
Aún me quedan otras siete semanas de aprendizaje y cambio de mentalidad, espero seguir fortaleciéndome y tener la cabeza bien puesta, con la ayuda de Dios, para que estos días en que los sentimientos de pesimismo y de autocompasión me embarguen, poder manejarlos y mandarlos al "·$%@&˝ y una vez vuelva a Colombia pueda compartirlo con mi equipo, mis amigos y con todos aquellos que siempre están interesados en escucharme, antes de partir a otro campamento y a una buena serie de carreras.
Brett no tiene una varita mágica para convertirnos en campeones mundiales, pero si es el facilitador para ello, porque nos hace pensar que todo es posible. Tampoco es cuestión de que cuando termine este campamento voy a ganar Las Vegas, porque ese proceso también toma tiempo, pero como ya he invertido toda mi vida en esto, asi que vale la pena esperar un poquito mas.
Además no puedo terminar este blog sin agradecer: Primero a Dios porque se ha encargado de ponerme en el lugar indicado, por darme fuerza cada día para levantarme y permitirme seguir dando lo mejor de mí, segundo mil y mil gracias a Jorge y Sujey, que han sido una bendición en mi vida, han confiado en mi trabajo y además con cada una de sus palabras me llenan de fortaleza, por supuesto gracias a mi equipo 226, que siguen siendo mi equipo, me acompañan en la distancia y me envían buena energía diariamente, a cada uno de los miembros de mi equipo les mando un mensaje especial para que sigan así de juiciosos y dedicados, son un gran orgullo para mí (tanto los que entrenan en Colombia como la legión extranjera). Y por último mil gracias a quienes esperan cada carrera o nuevo acontecimiento en mi proceso deportivo, para leer mi blog y me acompañan a través de las redes sociales.
Hasta un próximo blog….
Un abrazo desde Leysin, Suiza
Andrés.
jueves, 24 de mayo de 2012
2012 Florida 70.3: Por El Buen Camino.
Más de un mes fuera del país y el cierre no podría haber sido mejor, otro top 5 en un IRONMAN 70.3
Este evento me trae grandes recuerdos y progresos. La primera vez que corrí fue en el año 2007, supuestamente como profesional, me inscribí como tal, pues creía que por competir en Colombia como elite y en las copas panamericanas, ya estaba listo para partir al lado de los mejores en esta distancia, desafortunadamente ese día, en Orlando, me aterrizaron, hice 4 horas 33 minutos, quede entre los últimos pro y 57 en la general; con ese recuerdo regrese al año siguiente como ¨AGE GRUPER¨ y quedé de 2° en mi grupo por edad y 19 en la general con 9 minutos menos respecto al año inmediatamente anterior, lo que me clasificó al mundial de IRONMAN 70.3 y después de esa prueba decidí darme otro chance con los profesionales, para competir contra los mejores, como siempre me ha gustado.
En el 2009 aunque mejore 10 minutos quedé de 24° en la general y 23 en los pro, pero ya sentía que iba por buen camino, aunque tenía mucho por aprender. Al siguiente año fui noveno con 4:03 y el mejor tiempo personal de ciclismo, hasta ahora, pues al siguiente año soplo bastante y este año el recorrido lo cambiaron y hubo más subida. El año pasado quede de quinto a menos de 9 minutos del ganador con 4.02.01 y este año seguí la tradición de mejorar y quedé cuarto con 4.01.08, un poco más lejos del ganador, pero con la satisfacción de seguir con un rumbo fijo hacia el objetivo de ganar un evento de la serie Ironman.
Este año, al igual que el pasado, me sentía seguro, no tan relajado como el hacía un año, ya que competí en St. Croix dos semanas antes, en un terreno muy exigente, pero con la certeza que debía estar en el top 5. En la natación he venido recobrado la confianza y ceo que en esta tenía mucha, tanta que al principio deje un espacio pensando que lo recuperaría fácil y esa diferencia se fue aumentando hasta llegar a un minuto, algo que no estaba en lo presupuestado.
Pero en términos generales me sentí bien, nade fuerte y pude salir de tercero con una ligera ventaja para hacer una transición rápida y esperar a que Lance Armstrong pasara en la bicicleta y estar listo para seguir su estela. Lo segundo no ocurrió, me alcanzó a los 3 kilómetros aproximadamente y bastaron un par de curvas para alejarse y perder por completo su referencia, su paso fue bestial y aunque mi plan incluía morirme y estar con él el mayor tiempo posible, me fue humanamente imposible.
Quedé con Mauro Cavanha, corredor de distancia olímpica que este año está incursionando en 70.3, y de quien sabia que debía cuidarme en el atletismo, sabía que debía dejarlo en la bicicleta, al igual que a Maxim Kriat, especialista en esta distancia y de los mejores corredores del circuito, quienes me alcanzaron al poco tiempo y comenzamos a tomar turnos al frente, pues sabíamos que adelante estaba la carrera. David Khan y Francesco Godoy habían salido un minuto adelante y sabiendo que son muy buenos ciclistas y atletas promedio, debíamos alcanzarnos.
Seguimos trabajando de esta forma hasta que un neozelandés que compite eventos olímpicos con y sin drafting nos alcanzó, puso un paso bastante fuerte y hasta la mitad del ciclismo no se quitó de la punta. Por momentos perdía la referencia y volvía a descontar. Sabía que iba a resistir y pasé un par de veces, con el objetivo de lastimar las piernas de los otros, hasta que el paso del neozelandés fue mayor y Cavanha no resistió más y quedamos sólo tres.
Con el paso de los kilómetros me sentía más fuerte hasta que en el kilometro 60 pasó lo impensable y la palanca del tensor se soltó, y quede en el cambio más fuerte, 53/11, el único arreglo era sostener la palanca con la mano en el cambio deseado, pero la tensión en el brazo era bastante, pues la guaya siempre estaba jalando. De ahí en adelante no dejaba de mirar los kilómetros, cada uno era eterno y la tensión cada vez mayor, no sólo en el brazo sino en la cabeza. Contra ella fue una batalla aparte para no perder el paso y no tirar todo lo hecho hasta ese punto a la basura, me decía a mi mismo que no iba a perder esta oportunidad de estar en el pódium y que afortunadamente he contado con suerte y casi nunca tengo desperfectos mecánicos, que no podía ser desagradecido y rendirme a la primera.
Los últimos 5 kilómetros aumentaron bastante el paso, pues el segundo y tercer puesto estaban a menos de 20 segundos y perdí algo de tiempo, que afortunadamente recupere en la transición, pero aun así salí de sexto del parque de bicicletas, con las piernas cargadas por el esfuerzo de las colinas y los saltos inesperados en los cambios. En la primera milla alcance a Kahn, que siempre me ha ganado y al neozelandés. Godoy y Maxim iban a unos 20 segundos. Eran tres vueltas, la primera la corrí muy bien, pero en la segunda las piernas me comenzaron a pasar factura. Recordaba el libro que estoy leyendo que dice que el cuerpo siempre tiene más para dar pero la mente es la que lo frena, y me ayudo por momentos, pero en otros no podía mantener el paso. Al comenzar la tercera vuelta iba a un poco más de un minuto del tercero, pero ya no lo veía por la cantidad de gente que ya comenzaba a hacer su primera vuelta de atletismo. Mantuve un buen tiempo, mire varias veces el reloj, la barrera de las 4 horas era posible de romper, pero al final me quede corto, pero satisfecho del lugar y muy contento de poderlo compartir con Jineth y con la familia Valdés, quienes me han apoyado durante todo este año para alcanzar logros como este.
Como notas mentales me quedaron: nunca confiarme en la natación y seguir entrenando las salidas fuertes en el agua, tratar de pasar esa línea del dolor por periodos más largos, lo que solo se logra con entrenamiento, así que ha “sufrir” un poco más en el entrenamiento. Muchas gracias a mi entrenador Oswaldo, a la familia Valdés, no sólo por la ayuda monetaria a través de su fundación Tres Hermanos, que ayuda a alejar a los niños de las drogas a través de la educación y con este nuevo proyecto a través del deporte, sino por su calidez humana y su compañía.
Gracias a mis patrocinadores, Mack Cycle, PowerBar y Aqua Sphere. A mi equipo 226 y todas las personas que me siguen por las redes sociales y me envían la mejor energía del mundo. Y a cada amigo que hago después de los eventos, que me reconoce en el recorrido y me grita frases de apoyo, que en ocasiones no tengo fuerza para responder. Y por último, y más importante gracias a Dios por la fortaleza y por guiarme por el buen camino.
Este evento me trae grandes recuerdos y progresos. La primera vez que corrí fue en el año 2007, supuestamente como profesional, me inscribí como tal, pues creía que por competir en Colombia como elite y en las copas panamericanas, ya estaba listo para partir al lado de los mejores en esta distancia, desafortunadamente ese día, en Orlando, me aterrizaron, hice 4 horas 33 minutos, quede entre los últimos pro y 57 en la general; con ese recuerdo regrese al año siguiente como ¨AGE GRUPER¨ y quedé de 2° en mi grupo por edad y 19 en la general con 9 minutos menos respecto al año inmediatamente anterior, lo que me clasificó al mundial de IRONMAN 70.3 y después de esa prueba decidí darme otro chance con los profesionales, para competir contra los mejores, como siempre me ha gustado.
En el 2009 aunque mejore 10 minutos quedé de 24° en la general y 23 en los pro, pero ya sentía que iba por buen camino, aunque tenía mucho por aprender. Al siguiente año fui noveno con 4:03 y el mejor tiempo personal de ciclismo, hasta ahora, pues al siguiente año soplo bastante y este año el recorrido lo cambiaron y hubo más subida. El año pasado quede de quinto a menos de 9 minutos del ganador con 4.02.01 y este año seguí la tradición de mejorar y quedé cuarto con 4.01.08, un poco más lejos del ganador, pero con la satisfacción de seguir con un rumbo fijo hacia el objetivo de ganar un evento de la serie Ironman.
Este año, al igual que el pasado, me sentía seguro, no tan relajado como el hacía un año, ya que competí en St. Croix dos semanas antes, en un terreno muy exigente, pero con la certeza que debía estar en el top 5. En la natación he venido recobrado la confianza y ceo que en esta tenía mucha, tanta que al principio deje un espacio pensando que lo recuperaría fácil y esa diferencia se fue aumentando hasta llegar a un minuto, algo que no estaba en lo presupuestado.
Pero en términos generales me sentí bien, nade fuerte y pude salir de tercero con una ligera ventaja para hacer una transición rápida y esperar a que Lance Armstrong pasara en la bicicleta y estar listo para seguir su estela. Lo segundo no ocurrió, me alcanzó a los 3 kilómetros aproximadamente y bastaron un par de curvas para alejarse y perder por completo su referencia, su paso fue bestial y aunque mi plan incluía morirme y estar con él el mayor tiempo posible, me fue humanamente imposible.
Quedé con Mauro Cavanha, corredor de distancia olímpica que este año está incursionando en 70.3, y de quien sabia que debía cuidarme en el atletismo, sabía que debía dejarlo en la bicicleta, al igual que a Maxim Kriat, especialista en esta distancia y de los mejores corredores del circuito, quienes me alcanzaron al poco tiempo y comenzamos a tomar turnos al frente, pues sabíamos que adelante estaba la carrera. David Khan y Francesco Godoy habían salido un minuto adelante y sabiendo que son muy buenos ciclistas y atletas promedio, debíamos alcanzarnos.
Seguimos trabajando de esta forma hasta que un neozelandés que compite eventos olímpicos con y sin drafting nos alcanzó, puso un paso bastante fuerte y hasta la mitad del ciclismo no se quitó de la punta. Por momentos perdía la referencia y volvía a descontar. Sabía que iba a resistir y pasé un par de veces, con el objetivo de lastimar las piernas de los otros, hasta que el paso del neozelandés fue mayor y Cavanha no resistió más y quedamos sólo tres.
Con el paso de los kilómetros me sentía más fuerte hasta que en el kilometro 60 pasó lo impensable y la palanca del tensor se soltó, y quede en el cambio más fuerte, 53/11, el único arreglo era sostener la palanca con la mano en el cambio deseado, pero la tensión en el brazo era bastante, pues la guaya siempre estaba jalando. De ahí en adelante no dejaba de mirar los kilómetros, cada uno era eterno y la tensión cada vez mayor, no sólo en el brazo sino en la cabeza. Contra ella fue una batalla aparte para no perder el paso y no tirar todo lo hecho hasta ese punto a la basura, me decía a mi mismo que no iba a perder esta oportunidad de estar en el pódium y que afortunadamente he contado con suerte y casi nunca tengo desperfectos mecánicos, que no podía ser desagradecido y rendirme a la primera.
Los últimos 5 kilómetros aumentaron bastante el paso, pues el segundo y tercer puesto estaban a menos de 20 segundos y perdí algo de tiempo, que afortunadamente recupere en la transición, pero aun así salí de sexto del parque de bicicletas, con las piernas cargadas por el esfuerzo de las colinas y los saltos inesperados en los cambios. En la primera milla alcance a Kahn, que siempre me ha ganado y al neozelandés. Godoy y Maxim iban a unos 20 segundos. Eran tres vueltas, la primera la corrí muy bien, pero en la segunda las piernas me comenzaron a pasar factura. Recordaba el libro que estoy leyendo que dice que el cuerpo siempre tiene más para dar pero la mente es la que lo frena, y me ayudo por momentos, pero en otros no podía mantener el paso. Al comenzar la tercera vuelta iba a un poco más de un minuto del tercero, pero ya no lo veía por la cantidad de gente que ya comenzaba a hacer su primera vuelta de atletismo. Mantuve un buen tiempo, mire varias veces el reloj, la barrera de las 4 horas era posible de romper, pero al final me quede corto, pero satisfecho del lugar y muy contento de poderlo compartir con Jineth y con la familia Valdés, quienes me han apoyado durante todo este año para alcanzar logros como este.
Como notas mentales me quedaron: nunca confiarme en la natación y seguir entrenando las salidas fuertes en el agua, tratar de pasar esa línea del dolor por periodos más largos, lo que solo se logra con entrenamiento, así que ha “sufrir” un poco más en el entrenamiento. Muchas gracias a mi entrenador Oswaldo, a la familia Valdés, no sólo por la ayuda monetaria a través de su fundación Tres Hermanos, que ayuda a alejar a los niños de las drogas a través de la educación y con este nuevo proyecto a través del deporte, sino por su calidez humana y su compañía.
Gracias a mis patrocinadores, Mack Cycle, PowerBar y Aqua Sphere. A mi equipo 226 y todas las personas que me siguen por las redes sociales y me envían la mejor energía del mundo. Y a cada amigo que hago después de los eventos, que me reconoce en el recorrido y me grita frases de apoyo, que en ocasiones no tengo fuerza para responder. Y por último, y más importante gracias a Dios por la fortaleza y por guiarme por el buen camino.
Etiquetas:
226,
4 horas,
Aqua Sphere,
Dios,
florida,
Fundacion Tres Hermanos,
Ironman 70.3,
Lance Armstrong,
MACK CYCLE,
PowerBar
martes, 15 de mayo de 2012
St. Croix 70.3 a classic race and 2012 one of the best editions
A week has almost passed since St. Croix (Ironman) and it was not until now that I had some time to write my usual report. For the past several days I have been thinking of an appropriate title and yet I have not been able to decide on one. I can go with the flow and use “The Lance Factor” , maybe go with something more personal “Running with an Idol” or focus more on the result “Against the best…”. I still am not sure what to title this blog so lets just give it some time, meanwhile let me tell the story. The St. Croix – Ironman 70.3 is a race that I have postponed for more than five years. Some of reasons have been due to financial constraints and others; it simply did not fix well into the schedule. This year everything opened up and it resulted to be one of the most competitive races ever. I am sure that it will make the triathlon history books as a classic competitive race. St. Croix is not a typical triathlon in the Ironman series. I often feel that some of the races have become similar to a McDonalds. Many of the races are the same and at the end they always sell you the same thing. St. Croix is different: it has history, heat, wind, warm and gracious people, and beautiful landscapes. St. Croix reminds me of how triathlons used to be in the 80’s and 90’s, where you go deep from the beginning to the end of the race. Here you are not looking at the decorations but instead looking inside on how to better oneself; you are seeking the strength and the magic of the triathlon. This is what I found at St. Croix: history, challenge, and I wanted to play my best card so that my name could be written in the history books. It happened to be not to work in my favor, but I hope that in the future it will be. I will be back for more, has it usually happens in the races that I fall in love with. Now to the race, eight days before the race I entered in an open water competition in Fort Myers, Florida. I was taking advantage of the fact that I traveled early to Miami to get my new bike fitted using Retul. The objective of this swim competition was to retake the confidence that I had in the water and feel the progress in my training that I thought I gained again with my lifelong coach Oswaldo Santos. I recently felt that I had been coming out behind in the swim and thus having to struggle for a good placement. The competition in Fort Meyers went well and I was able to place second. I was able to win a few dollars and it gave me the confidence that I needed for the St. Croix – Ironman. You could taste the tension in the air in the last moments before the start of the race. The Pro-Men did not budge anxiously awaiting the sound of the CANON. The announcer did not stop telling us to relax and that the race was not starting soon. We all were in our own world and gush of adrenaline was released in the first 100 meters of the swim. We all quickly turned left and wanted to position ourselves in the same place. This time I gave it my all and I kicked and pulled without caring about all the slaps and kicks that I received. I quickly placed myself in the lead group without counting Potts and Poulat. I felt comfortable and I came out fourth from the water. I knew that Lance was behind me and the only thing that came to my mind was that someone was about to take a picture (of Lance and me)…I have not found it yet, but I sure it will surface somewhere. The transition was fast and I came out fifth together with Terenzo Bozzone, Federick Van Lierde, Omar Velez and Armstrong. At the 2 KM mark I was leading this group. A bit later Terenzo and Van Lierde and later Armstrong passed me. It took Lance to the 5KM mark to get to the front of the lead group. He then took advantage of a series of closed curves in the road and then he simply took off. I, Terenzo and Lierde tried to stay at Lance’s pace, but I could not go past the 6-8KM mark. Once they pulled away I could only see them at a distance and I witnessed how Lance slowly continue to widen his lead. I was alone until KM 25 when the defending champion Maxim Kriat, Degasperi, Galindez and again Velez caught up. We are were going at full speed, grabbing the curves without breaking apart until we reached the famous and fearful hill, THE BEAST. It is a mythical mountain where (at some parts) there was a 25% in inclination at no more than 800 meters at one time. Before the race I was able to go up THE BEAST with my friends Diego and Jairo. We all thought, this is no big deal, but with the swim and 32K of biking on your legs THE BEAST was felt. I went up the hill with the group but my legs were begging me for a rest. During the next 30 KM many riders changed positions many times and we all started noticing a rider in front of us. When we reached him I quickly realized that we are all human and we all need to suffer to win. It was Terenzo Bozzone, 2008, 70.3 world champion. He was suffering going over the many hills in the course. A couple of kilometers in front of me was Van Lierde, multiple Ironman Champion which I was able to watch, a couple of weeks ago, racing using Ironman Live. He was dueling with Craig Alexander up until the last kilometers at Ironman Melbourne. I was keeping up with the big boys, in the past there have been very few stars to looks up to, but this year there were a lot of them shining all around me. Lately I have been faced with being surrounded with the best athletes from around the world, but I am not complaining, the greater the level of difficulty the more we have to learn. With just 5KM left in the bike we all were grouped together, but when a curve came Van Lierde almost fell and slowed down a bit. This occurrence allowed me to loose valuable seconds and a good distance from the other four. After working hard I was able to reach Maxim and I was then 40 seconds from the third place rider. The race was wide open, Lance was at the tip and 3 min behind there was Poulat and Potts. We were 8min back and behind me was Van Lierde. I knew that that run was pure patience, because by now all of our legs were probably destroyed. I started with a quick pace and not so fast that I would burn out quickly. When I passed the 10 KM mark I was 1 min from Galindez and a few meters from Maxim and I was widening the distance to the ninth place runner behind me. I knew that if I continued running I could possibly get some more dollars, because prizes are given up until sixth place. This is where I committed an error in the race; I was not trying to catch up to Maxim when I had the chance. At kilometer 15 my strength was starting to fail and at 17 I was almost at empty. My legs were heavy and I could see the runners in front of me get further ahead. Although I could not see Van Lierde I knew that he was inching closer and closer. I think that I needed more gels in the run and in a couple of stations I asked for them and they did not give them to me. I was lucky that I had a Powerbar with me if not my death would have been much sooner. When I reached the town there was only 800 meters left in the race. I looked back and I did not see anyone, I then asked if there was someone behind me and I was told no. A few meters more I turned back again and I saw Van Lierde and I tried to quicken my step but it was no use. He reached me with only 200 meters left and my legs could give no more. I slowed my pace down to greet the spectators and I finally reached the finish line. I thanked God for allowing me to learn so much and for giving me the strength to train each day harder and harder. I was thankful for being able to compete on this beautiful island and battling with some of the best athletes on the planet. I hope that next year I will be able to face the island with another name and place KONA. Thank you everyone for your energy; especially the Valdes Family, my girlfriend (Jineth), my trainer Oswaldo and my 226 team. Thank you to my sponsors: Aqua Sphere, Mack Cycle, Power Bar and Terra Pack. Congratulations to my friend and colleague Jairo Salazar, who was able to accomplish many people’s dreams. He won his age group and gained a slot in KONA and LAS VEGAS. Till the next one…. FLORIDA 70.3.
Etiquetas:
226,
Aqua Sphere,
Armstrong,
ironman,
oswaldo santos,
Potts,
PowerBar
sábado, 12 de mayo de 2012
St. Croix 70.3 Una carrera clasica y la de este año una de las mejores ediciones
Ya casi ha pasado una semana desde St. Croix y hasta ahora tengo un poco de tiempo libre para escribir mí acostumbrado reporte.
Durante todos estos días he pensado el titulo y aun no lo he decidido, puedo seguir por la corriente de todos como:¨ The Lance Factor¨ o un poco más personal: ¨corriendo con el ídolo¨ o solo enfocarme en el resultado: ¨Contra los mejores…¨ bueno aún no se que como llamarlo, démosle tiempo, mientras les cuento mi historia.
St. Croix es una carrera que aplacé por más de 5 años, en algunas ocasiones por dinero o porque no me cuadraba dentro del calendario. Pero este año tenía que ser y, al final, resultó ser una de ediciones más competitivas y que, seguramente, quedara plasmado en los libros de historia del triatlón, como uno de los clásicos a nivel mundial.
St. Croix no es el típico triatlón de la serie Ironman, que en mi parecer se ha convertido en algo como un MacDonalds de los triatlones, pues todas las carreras son iguales ó muy similares y al final siempre te venden lo mismo.
St. Croix por el contrario tiene historia, tiene calor, viento, gente muy amable y cálida, belleza en sus paisajes, al estilo de los primeros triatlones que se organizaron en los años 80s y 90s; definitivamente es un triatlón donde se va a fondo de inicio a fin, sin importar tanto la decoración como la superación, el esfuerzo y la magia del triatlon.
Eso fue lo que encontré en St. Croix: historia y reto y quise jugar mi mejor carta para quedar en la historia, esta vez no fue, pero sé que en el futuro será así, pues volveré por más, como suele suceder con las carreras de las que me enamoro.
Pero bueno entrando en carrera, 8 días antes de la prueba corrí una carrera de aguas abiertas en Ft. Myers aprovechando que había viajado con tiempo suficiente a Miami, para hacer el fitting de la bicicleta en Retul.
El objetivo de esta prueba de natación fue retomar la confianza en el agua y confirmar el progreso que sentía que había ganado entrenando de nuevo con Oswaldo Santos, mi entrenador de toda la vida. Pues ya llevaba varias carreras saliendo atrás y teniendo que luchar demasiado por cada puesto en la natación.
La prueba en Ft. Myer salió bien, quede segundo, alcance a ganar algunos dólares y estaba listo para el reto, así en St Croix al momento de la salida sólo se respiraba tensión, 10 minutos antes ningún pro se movía de su sitio. El director de la prueba no se cansaba de decir que nos relajáramos que aún faltaba mucho tiempo; pero cada uno estaba en su propio mundo y toda esa adrenalina contenida exploto en los primeros 100 mts, los cuales nadamos unos encima de otros, fue peor que una salida de un triatlón olímpico, pues exactamente 100 mts después de la salida, debíamos girar bruscamente a mano izquierda y todos queríamos tomar el mismo camino.
Esta vez me fui con todo adelante, patee y bracee sin importar que lo único que cogiera fueran brazos, cabezas y piernas.
Me ubique rápidamente en el primer lote, sin contar a Potts y Poulat.
Me sentí cómodo y finalmente salí cuarto del agua. Sabía que Lance estaba detrás mío y solo pensaba que alguien tomara una foto de ese instante… aún no ha aparecido, pero aparecerá.
La transición fue rápida, salí de quinto, junto a Terenzo Bozzone, Federick Van Lierde, Omar Velez y Armstrong.
A los 2 km iba primero en ese grupo y al poco tiempo me pasó Terenzo y Van Lierde y más tarde Armstrong, quien no tardo en ponerse al frente y a los 5 km, en un par de curvas cerradas, abrió ventaja y simplemente se fue. Terenzo y Ven Lierde hicieron esfuerzos por seguir el paso de Lance, por mi parte, y a pesar de lo duro que lo intente, no pude seguir su paso y a los 6 u 8 km ya solo los podía verlos a la distancia y veía como Lance les continuaba abriendo más y más espacio.
Estuve solo hasta el km 25, cuando me alcanzo el campeón defensor Maxim Kriat, Degasperi, Galindez y de nuevo Velez. Íbamos a toda velocidad, cogiendo las curvas sin siquiera dejar el acople, hasta que arribamos a la temida y famosa subida de La Bestia, una mítica montaña con algunas partes donde la inclinación es del 25%, pero de no más de 800 mts, con Diego y Jairo la habíamos subido el jueves previo y no parecía nada del otro mundo, pero con la natación y 32 km en las piernas si se sintió. Subí con ellos pero las piernas empezaban a pedir un descanso.
Durante los siguientes 30 km intercambiamos posiciones y comenzamos a ver que teníamos en la mira a alguien, cuando lo alcanzamos me di cuenta que todos somos humanos, que todos tenemos que sufrir si queremos ganar, era Terenzo Bozzone, campeón mundial 70.3 en 2008, quien estaba sufriendo en uno de los tantos repechos y un par de kilómetros adelante estaba Van Lierde, múltiple campeón Ironman y a quien hace unas cuantas semanas había visto por Ironman Live, disputando el Ironman de Melbourne hasta los últimos kilómetros con Craig Alexander.
Estaba con los grandes, esta carrera, en los años pasados, había perdido su brillo por la falta de estrellas, pero este año vinieron todos… Casi siempre me pasa, me encuentro con los mejores en las carreras a las que asisto, pero no me quejo, entre más fuerte el nivel, mayor es el aprendizaje.
Faltando unos 5 km íbamos todos juntos, pero en una curva Van Lierde casi se cae y tuve que bajar la velocidad, lo que me hizo perder unos cuantos segundos y bastante distancia con los otros 4. Después de darle duro en la siguiente subida alcance a Maxim y llegue a unos 40 seg del tercero.
La carrera estaba abierta, Lance en la punta, a 3 min Poulat y Potts también campeon mundial de Ironman 70.3, nosotros a 8 min y 1 minuto atrás mío Van Lierde.
Sabía que el trote era de paciencia pues las piernas de todos debían estar destruidas. Puse un paso fuerte pero no a muerte e iba sacando buenos parciales. Al pasar por los 10 km tenía a pocos menos de 1 min a Galindez y a pocos metros a Maxim, y le había aumentado la distancia al noveno, es decir, si contuaba corriendo asó podría coger unos cuantos dólares, pues se premia hasta el sexto. Creo que aquí cometí el único error de la carrera y fue no coger a Maxim de una vez por todas sino esperar, pues el recobro las fuerzas y a mi desde el kilometro 15 me comenzaron a faltar y al 17 ya iba limpio. Las piernas me pesaban los de adelante se me iban y Van Lierde, aunque no lo veía, sentía que cada vez estaba más cerca.
Creo que me faltaron geles en el trote, pues en un par de estaciones los pedí y no me los pasaron, por fortuna tenía un powerbar conmigo o sino la muerte hubiese sido mucho antes.
Cuando llegue al pueblo y faltaban 800 mts voltee a mirar y no vi a nadie, pregunte si venia alguien atrás y me dijeron que no, pero a los pocos metros volví a mirar y allí estaba Van Lierde.
Trate de aumentar el paso pero fue inútil, me alcanzo y me paso faltando 200 mts, mis piernas no daban mas, ya no podía decir que le había ganado a él. Disminuí la velocidad, salude a los espectadores, pase la meta y agradecí a Dios por todo el aprendizaje de ese día, por darme las fuerzas para entrenar cada día más fuerte y competir más duro y por estar en una isla como estas luchando cuerpo a cuerpo con los mejores del planeta, espero que el otro año la isla donde me pueda enfrentar a los mejores cambie de nombre y lugar y sea KONA.
Muchas gracias a todos por su energía, especialmente a los Valdes,
a mi novia, a mi entrenador Oswaldo, a mi equipo 226. Y a mis patrocinadores: Aqua Sphere, Mack Cycle, Power Bar y Terra Pack. Felicitaciones a mi compañero de entrenamientos Jairo Salazar, que consiguió el sueño de muchos, ganar su grupo por edad y conseguir el cupo a Kona y a Las Vegas y a Diego Corredor por su excelente actuación. Hasta la próxima…Florida 70.3
Etiquetas:
226,
Armstrong,
ironman,
oswaldo santos,
Potts,
st. Croix 70.3,
Valdes
jueves, 1 de marzo de 2012
¿Cómo viene el 2012?




Este año comenzó rápido, la primera semana de diciembre, cuatro después del Ironman de Cozumel. Igual que el año 2011, pero con la diferencia que precedía un año lleno de competencias, 7 medios, 2 Ironman y un olímpico, además de un campamento en Boulder.
Pero más que las carreras, el cierre de la temporada 2011 fue un poco traumático, por mi afán de reponerme después de la fractura de muñeca a finales de septiembre, cometí el error de no parar, entrenar más duro y por ende no darle el descanso al cuerpo para correr al 100% en Miami 70.3 y Cozumel. Error que me llevo a iniciar este año sin la motivación de haber terminado el anterior con un buen resultado. Claro que si miramos desde el punto de vista de una fractura, fue un triunfo a la determinación que no se pudo traducir en un resultado en la competición. Y un aprendizaje, el de creer en el trabajo que se ha hecho durante todo el año y que un par de días que no entrene o lo haga suave no van afectarme, menos a final del año.
Las primeras semanas del 2012 fueron duras, no estaba motivado y tenía muchas incertidumbres, la mayor: la falta de patrocinios para este año, pues solo he conseguido productos, más no dinero para viajes y el mantenimiento, algo que también ocurrió en el 2011, pero no tan pronunciado como este.
Con las tarjetas de crédito en rojo y debiéndole hasta el apellido a mi mama, las semanas pasaron, la motivación fue regresando y las oportunidades apareciendo. La más importante, el campamento de 16 días en Cozumel, México, donde dicte una clínica de triatlón e hice excelentes contactos para conseguir algunos patrocinadores parciales para la temporada y una entrada extra. Un alto, para agradecer a Jorge, Sujey, Kendall, Lyle, Luis y familias por creer en el proyecto.
Excelente aprendizaje de cómo seguir con mi carrera deportiva y mi carrera profesional, como entrenador, que por ahora es el pilar para sacar los viajes adelante. Lo mejor: vincular más personas al triatlón y por medio del internet estar en contacto con ellos, para que alcances sus metas, uno de los propósitos de mi equipo 226 para este año; además de tener una base de atletas que entrenan a diario con nosotros: Oswaldo Santos, entrenador y socio y conmigo, y un grupo que entrene a distancia, por ahora en La Florida y México.
Retomando mi entrenamiento, volví a entrenar con Mark Allen Online, con la ayuda de Luis Vargas. El método ha sido casi el mismo del año pasado, pues San Juan, aunque es la primera carrera del año es un pequeño pico para evaluar cómo van las cosas. Comparando con el año pasado, no puedo dejar de hacerlo, pues soy un poco compulsivo en eso y tengo que anotar todo lo que hago, ha sido muy similar. Estoy un poco más resistente, pulso más bajo, y más veloz en la bici. Y similar en el trote y la natación. Fruto del trabajo de fondo que se hizo en el 2011.
La diferencia con el año pasado es que he incluido nuevos trabajos de velocidad en la carrera a pie, como piques descalzo y en bajada, tratando de mejorar la cadencia de la zancada y el gesto técnico, y los trabajos en el ciclo simulador han sido más consistentes.
¿Que como me siento? En general con expectativa, pues el año pasado corrí una Copa Panamericana antes de San Juan, esta vez debuto allá. Así que sé que tengo el trabajo pero tengo que trabajar en estos días en la parte psicológica, meterme en carrera, es decir buscar esa chispa de competencia, por medio del descanso y la visualización de carrera.
Por fortuna tengo muy fresca la carrera del año pasado, se lo que debo hacer y donde no descuidarme, como en la primera transición, que es de 1 km. y fue donde perdí el lote de punta el año pasado.
San Juan, en el papel va ser muy parecida al año pasado, natación rápida, transición a muerte, bici fuerte al inicio y un trote que define todo, el que aprenda a sufrir en esos repechos y calor va ser el ganador.
Este año hay mayor presión, por mi parte, pues debo mejorar el resultado, y aunque todavía tengo mucho que aprender, ese no puede ser el único objetivo, ahora debo ser un contrincante no un participante, y sé que si el año pasado pude aguantar un ciclismo con McCormack y Cunninghan, ahora podre estar con el lote de punta. Como lo he venido diciendo es mental, es sufrir, es aguantar y es soñar, espero tener todo esto presente para cuando el pequeño demonio de carrera aparezca y me diga que no puedo, le pueda responder que se callé y superarlo.
Haciendo una nota mental tengo que pasar esa barrera del dolor, esos momentos de angustia que ocurren de tanto en tanto en la carrera, como cuando se inicia la natación, se corta el lote en el agua, se dan fugas en la bici o se aprieta en las subidas del atletismo.
Solo me queda agradecerle a Dios por brindarme tan valiosas oportunidades, a todos los que me apoyan y leen este blog y dejarles estos dos artículos que salieron, ademas de Terra Pack, Mack Cycle, Aqua Sphere, Cycleops y PowerBar:
Un año lleno de exitos para todos!!!
CARACOL RADIO:
http://www.caracol.com.co/noticias/deportes/el-triatleta-andres-castillo-presenta-su-calendario-de-temporada-2012-en-bogota/20120222/nota/1631266.aspx
COLOMBIASPORTS:
Andrés Castillo, el triatleta bogotano arribó a Colombia
Etiquetas:
226,
Aqua Sphere,
articulos,
caracol radio,
colombiasports,
Cycleops,
Dios,
MACK CYCLE,
mark allen online,
mental,
pequeño demonio,
PowerBar,
psicologica,
Terra Pack
viernes, 2 de diciembre de 2011
Uno más y mucho por aprender: Ironman Cozumel 2011



Se termino este año y aunque quise cerrarlo de la mejor manera, las cosas no se dieron como quise. Un ironman mas y mucho por aprender.
Cozumel y en particular México siempre me han llamado la atención, por su buena organización y lo duro de las carreras, especialmente por el viento y el calor, y esta no fue la excepción.
La natación no comenzó como lo había planeado, sabía que debía nadar lo más fuerte posible y no despegarme de la punta, como me ocurrió en Miami 70.3, sabía que los primeros metros eran primordiales, pues después de la caída he perdido la velocidad pero aun tengo el fondo para mantenerme en la punta. Pero inconscientemente me hice a un lado, y aunque salí picando, me encontré de nuevo encajonado y sin opciones de cerrar el hueco con el primer lote.
Desde el primer viraje tuve que jalar a los 5 que íbamos juntos, no quería perder tiempo y no me quite de la punta, a pesar que sentía como el esfuerzo iba haciendo mella en los brazos. En la última recta me acorde de lo conversado con Miguel de Aqua Sphere sobre la corriente, y en mi intento por recortar distancia me fui cerca a la playa, lejos de la bollas, sin saber, pues nunca se dijo en la reunión técnica, que me tocaría desviarme y tomar la ultima bolla por la derecha. Algo absurdo si todas se toman por fuera. Ese fue un reverzazo en mi intención de recortar, que siguió en los primeros kilómetros de la bici.
Al salir de la transición iba solo, no sé en qué punto perdí a los que iban en mis pies en la natación, pero no los alcanzaba a ver, en cambio si veía a los de adelante, lo que me motivo para seguir empujando el paso, sin exagerar, pues sabía que la carrera era larga y atrás venían buenos ciclistas. Como Lovato que me alcanzo mucho más rápido que el año pasado, en la zona de vientos cruzados cerca del kilómetro 35, cuando el año pasado lo había hecho en el 75.
Estuve con él y con otros 5 hasta que las piernas no aguantaron el paso y seguí solo el resto vuelta, hasta que en el 75 me alcanzo Patrick Evoe y Galindez, lamentable mente en ese momento estaba en una crisis, tan profunda, que estaba a punto de retirarme. En medio de la crisis alcance a Balazs Csoke, un húngaro con el que ya he disputado varias carreras. Eso me llevo a pensar que esta carrera iba a ser de supervivencia, pues el alto ritmo en la bicicleta, por la calidad del pro que corrieron, combinado con el fuerte viento, iba a acabar con muchos. Así que decidí seguir y al ver tanta inspiración, atletas sin una pierna, gente que lo hace por gusto y por el reto, decidí terminarlo como fuera.
La mayoría del ciclismo estuve solo, sin contar el tiempo que cambiamos puestos con Oscar Galindez que también estaba teniendo un mal día, las piernas nunca estuvieron ligeras y el calor hacia que quisiera botar el casco.
Termine el ciclismo y me puse como meta, al menos, rescatar un buen maratón. Además que me sentía fresco, suelto y rápido. No quise cometer el mismo error de siempre y disminuí el paso, controle el pulso que no se pasara de 150 y todo iba sobre ruedas. Deje que algunos pros me pasaran, sabía que debía mantener el ritmo. Pero en el kilómetro 17 la cabeza me jugó una mala pasada; una pequeña crisis y ella ya me gritaba que caminara, aun no sé porque le hice caso y camine en una estación. Y una vez que se camine, la segunda, tercera o cuarta vez son más fáciles.
Así fue el resto del atletismo cortas caminadas y trote sin encontrar el ritmo. Hasta que Luis Ferreira, compañero brasileño de Aqua Sphere, me animo y corrió conmigo un buen tramo. La última vuelta en lo que yo creía que era una aceleración, corrí sin parar y la fuerte lluvia que cayó me refresco y me dio fuerzas para terminar con un tiempo pasable 09.08.06 y un 17avo puesto.
Ahora viene mucho descanso, reflexión sobre lo bueno, malo y por corregir en el 2011 y cómo afrontar la temporada 2012, que de seguro no incluirá un Ironman pero si varios 70.3 y olímpicos para retomar la velocidad y pensar en IM Brasil 2013 desde ya.
Muchas gracias a todas las personas que me apoyaron por todos los medios y gracias a Dios por la gente maravillosa que conocí en el viaje como el grupo de GWR y demás colombianos y latinos que solo conocían por el twitter o facebook. Felicitaciones a todos los Finisher, son un ejemplo a seguir. Gracias a mi equipo 226, Jineth, Oswaldo, el doc. Y mis patrocinadores: Aqua Sphere, Mack Cycle, Asea y Terra Pack.
Si hay algo de tristeza por este resultado y Miami, es porque quería cerrar muy bien esta temporada que me dio tantas alegrías y encontrar así nuevos patrocinadores.
lunes, 31 de octubre de 2011
Miami 70.3: Mal pero no tanto como para retirarme.
Cuando las carreras no salen como se planean escribir los blogs y reflexiones posteriores es muy complicado, pero me motivo a hacerlo los mensajes de aliento que recibí de amigos y conocidos.
Bueno, uhmm... como comenzar? como colocar esto para que no suene a excusa?: Hace 4 semanas me caí de la bici y me fisuré un hueso de la mano derecha, el hueso grande, intenté no parar y así con la ayuda de grandes Doctores solo estuve quieto por completo un par de días y saque adelante todo el trabajo que me había trazado, sin embargo arrancar de nuevo con la natación me tomó más tiempo.
Y digo que no suene como una excusa porque no deje entrenar una sola sesión a pesar del dolor o la incomodidad de tener que montar sin sujetar bien el manubrio de la bicicleta ó correr por unos días con una férula.
Creo que por eso resumí en mi estado en una sola palabra todo lo sucedido en la carrera: MAL, pues a pesar de haber invertido mucho y del enorme deseo de sacar el mejor provecho de este viaje y de la carrera, ya que mi principal patrocinador: MACK CYCLE, es la principal tienda en Miami y siempre están muy atentos a mi resultado, todo no salió como quería.
Bueno para entrar en carrera: La mañana estuvo totalmente pasada por agua, la salida se retraso 10 minutos debido a la poca visibilidad, y muy a pesar de lo oscuro del día intentaba mantenerme positivo, miraba a los demás pro y todos estaban tiritando, yo seguía calentándome y repitiéndome que podía sacar provecho de esto, que no me iba a bajar el ánimo y que lo tomaría como ventaja.
La salida fue dentro del agua, me ubique hacia el lado de las bollas, para no meterme en los golpes de la salida y cuidar mi mano, cuando sonó el cañonazo no mire a ningún lado, clave la cabeza y braceé lo mas rápido que pude, aun así, los punteros se fueron yendo y nunca pude cerrar el hueco, como suelo hacerlo y, para terminar, cometí el error de dejarle esa tarea a los demás.
Salir en el segundo lote a un minuto fue difícil mentalmente, pero aun estaba en carrera, lo que siguió a continuación me sacó de toda contienda: Los primeros 10 km. de la bici son muy trabados, muy técnicos, llenos de curvas, con carriles muy estrechos, lluvia y para mi mano, que aun no está al 100%, bastante incómodos.
En esta parte perdí la referencia de con quienes salí, Paul Amy, Degasperi, Victor Zyemtsev y un par mas. Estos tres, al final se retiraron, porque como muchos pro, cuando no andan en la punta, la mejor opción es retirarse, pero para mí esa es la última.
Cuando por fin salimos a la autopista, una recta de 35 km. hasta el retorno, comencé a coger el ritmo y alcance a otro pro, con el que intercambiamos posiciones, hasta que las piernas no respondieron más y de ahí en adelante no hay mucho que contar: Dolor de piernas, cansancio y mentalmente fuera de contienda. No podía mantener el paso de quienes me alcanzaban y la recta se hizo aún más eterna.
Además, claro que esto fue para todos, el viento y la lluvia no colaboraban mucho. Pensé mil veces en retirarme, en correr el próximo sábado el Ironman de Florida, al que me había inscrito por si pasaba algo, pero decidí seguir.
Al comenzar el trote me puse la tarea de por lo menos hacer un buen parcial, difícil misión cuando se esta tan atrás. Sentía que iba de último. Llegue a contar e iba de 22, de 22!!! Cuando mi meta eran los 5 o más realista 10, por el nivel de la prueba y mi actual estado fisico.
El trote no me costó tanto, corrí sin en el pulsometro y me sentí algo perdido, de pronto hubiese sido bueno si fuera adelante, pero atrás era necesario, para apurarme. Al final 20 con 4 horas 7 minutos. Achantado, adolorido y no lo creerían pero más cansado que nunca, esa noche me levantaron los calambres y hoy lunes no me he podido parar del sofá, o bueno si, pero a la cama y a montar 10 min. Antres de pincharme y darme cuanta que un pedal estaba roto... anotenlo a la cuenta.
Espero sacarle lo positivo a esto y estar más fuerte para el Ironman de Cozumel en 4 semanas. Gracias a todos por levantarme el ánimo, además mil y mil gracias a Leo Pinzon, Javier Ordoñez y Carlos los doctores que me ayudaron con la rápida recuperación de la caída. A Miguel de las Casas de Aqua Sphere, que me trató como un hijo aquí en Miami, y que completo su tercer 70.3, a todo el personal de Mack Cycle, A Michael de ASEA, el nuevo patrocinador, a Martha de Terra Pack, a mi entrenador Oswaldo Santos y mi equipo 226. A mi novia, que creo que sufrió más que yo con este mal resultado. A toda mi familia y amigos, un abrazo enorme y sepan que no me retire por ustedes porque me parece un irrespeto con todos, hasta con los que van adelante.
Felicitaciones a todos los conocidos y amigos que terminaron la carrera, como Gustavo Yacaman, pero especialmente a mis pupilos de 226: Juancho, Juan Carlos, Rafa, Fernando y Claudia, todos unos campeones. Gracias a la barra: Pablo y Sebas. Y sobre todo le doy gracias a Dios que me dio la oportunidad de competir.
Miami ha sido una ciudad que desde hace mucho me ha dado bastante así que volveré por mas!!!
Etiquetas:
226,
Aqua Sphere,
ASEA,
MACK CYCLE,
Miami 70.3,
Terra Pack
martes, 17 de mayo de 2011
Remontando: Ironman 70.3 Florida 2011
Esta carrera se puede resumir en una palabra: Remontando. Porque todo el día estuve persiguiendo, algo atípico para mi, que muchas veces tengo que ver como voy perdiendo puestos. Pero esta vez fue diferente.
Fue diferente por mi culpa. Esta vez llegue temprano a la salida, y además aplazaron 20 minutos la salida, ya que el día estaba oscuro y con tormentas eléctricas, tenia tiempo de sobra. Así que como no nos podíamos meter al agua a nadar, trote un poco, salte, hice movilidad articular y espere... Y veía como Andy Potts se metía caminando hasta lo mas profundo, haciendo zancadas, pero sin correr. Lo mire, pero no me pregunte que hacia. Lo supe a los 10 segundos de arrancar la prueba: él se habia ubicado en el lado derecho, lo mas lejos posible, mientras yo seguía a David Khan, que por mi experiencia siempre salia de primero o segundo del agua, al otro extremo.
Mientras ellos seguían corriendo yo tenia que nadar, se que fueron unos 50 m. pero parecía como si fueran a llegar a la primera bolla a punta de zancadas. A esa bolla llegue cerrando el lote. Y desde ese momento llegaron todos los pensamientos negativos del mundo, como: bote la prueba, ahora voy a salir atrás, perdí mi mejor chance, etc. Así que no deje que me pasara lo de San Andrés hace dos años y nade a toda maquina los 1900 m. Hasta que pude conectar al 4 y 5to. Pero en la transición se me despegaron, pues entre muy apretado de pulso y respiracion.
Monte los primeros 10 km. con Horner, y adelante iban Potts a 1.16, Collington (en el mundial de 70.3 fue 8vo), Khan, Krylov de Rusia, Hackett de Australia. En ese momento me sentia fuerte pero aun con el pulso alto, hasta que pasaron unos 20 km. y llego Kriat de Ucrania, que venia de ganar St, Croix 70.3. Él comenzo a poner un paso mas alto, pero ya el pulso estaba mas regulado, y las piernas mas fuertes, pase un par de veces, igual que Horner hasta que cazamos a Collington y dos mas. De hay en adelante era aguantar y no desgastar mucho para el atletismo, pues ninguno se despegaba a pesar de los apretones de Kriat.
Se rotaron la punta, pues las dos veces que pase intentaba no aumentar el paso, no quise arriesgar y me cuide para el trote hasta que llego Kotsegarov de Estonia, un ciclista muy grande y fuerte, que puso un paso mucho mas alto en la ultima parte que pegaba el viento fuerte. Yo iba de segundo y veía como se alargaba el lote, me sentía fuerte y esperaba que se quedaran, pero nunca paso y entramos juntos a la transición.
Salí séptimo, pase a Horner lo mas pronto que pude, no queria darle esperanzas a nadie y esperaba alejarme lo mas pronto del grupo que venia atrás, pues sabia que venían corredores muy rápidos como Pedraza, Hodges y Cotter.
En mis cuentas estaba bajar el tiempo del ciclismo pero hice unos segundos mas lentos que el año pasado, creo que fue el viento, ya que estaba mas fuerte y preparado. Y bajarme antes de las 2 horas 38 min. Cuando salí del parque de bicicletas iba en 2 40. Así que para bajar de las 4 horas tenia que correr por debajo de los 1.19. Algo bastante difícil, pues el pasto y las curvas a cada nada no dejaban mantener un paso constante.
La primera vuelta la hice controlado, sin tocar el 160 de pulso, y estaba a 31 seg. del quinto, que era el ultimo que ganaba premiacion en efectivo. La segunda vuelta fue al mismo paso y Kotsegarov que era el 5to iba un poco mas cerca. En este momento la mente comienzo a retarme o mejor a conformarse, pues sabia que si quería alcanzarlo tenia que entrar en la zona del dolor. Así que no le hice caso y me coloque metas, algo así como: de aquí a esa curva voy a estar a 15 seg. a 10 seg. o faltando 2 km. lo voy a pasar. Y todo salio como lo planee, lo pase antes del ultimo puesto de hidratacion, él me felicito y yo apreté a mas no poder. Faltaba una curva en U, y casi una milla derecho hasta la meta, creía que él ya estaba liquidado, pero para mi sorpresa iba a unos pocos metros, así que apreté mas y no mire hacia atrás hasta que faltaban unos 200 m. Y si, estos dolaritos ya eran mios y hacia mi primer top 5 en un 70.3 en Estados Unidos.
Pase la meta, y no aunque estaba emocionado aun no estaba tranquilo pues mi novia no había terminado, y era su primer 70.3, y estaban compitiendo 12 pupilos de mi equipo 226. Así que me devolví a animarla y esperar que terminarla. Y en el momento que ella paso, en ese momento me emocione como nunca, era un día perfecto y un gran paso en mi carrera deportiva.
Muchas gracias a todos mis patrocinadores: Ciclo Cross, Terra Pack, Merey, ASEA, El Galpon y a mi entrenador Luis Vargas de Mark Allen Online. Y por supuesto a todos los que me apoyaron desde lejos con sus mensajes, y especialmente a Juan, Oswaldo y mi equipo 226.
Y felicitaciones a los 12 guerreros de 226, todos terminaron e hicieron un excelente papel, al igual que todos los colombianos que participaron.
Fue diferente por mi culpa. Esta vez llegue temprano a la salida, y además aplazaron 20 minutos la salida, ya que el día estaba oscuro y con tormentas eléctricas, tenia tiempo de sobra. Así que como no nos podíamos meter al agua a nadar, trote un poco, salte, hice movilidad articular y espere... Y veía como Andy Potts se metía caminando hasta lo mas profundo, haciendo zancadas, pero sin correr. Lo mire, pero no me pregunte que hacia. Lo supe a los 10 segundos de arrancar la prueba: él se habia ubicado en el lado derecho, lo mas lejos posible, mientras yo seguía a David Khan, que por mi experiencia siempre salia de primero o segundo del agua, al otro extremo.
Mientras ellos seguían corriendo yo tenia que nadar, se que fueron unos 50 m. pero parecía como si fueran a llegar a la primera bolla a punta de zancadas. A esa bolla llegue cerrando el lote. Y desde ese momento llegaron todos los pensamientos negativos del mundo, como: bote la prueba, ahora voy a salir atrás, perdí mi mejor chance, etc. Así que no deje que me pasara lo de San Andrés hace dos años y nade a toda maquina los 1900 m. Hasta que pude conectar al 4 y 5to. Pero en la transición se me despegaron, pues entre muy apretado de pulso y respiracion.
Monte los primeros 10 km. con Horner, y adelante iban Potts a 1.16, Collington (en el mundial de 70.3 fue 8vo), Khan, Krylov de Rusia, Hackett de Australia. En ese momento me sentia fuerte pero aun con el pulso alto, hasta que pasaron unos 20 km. y llego Kriat de Ucrania, que venia de ganar St, Croix 70.3. Él comenzo a poner un paso mas alto, pero ya el pulso estaba mas regulado, y las piernas mas fuertes, pase un par de veces, igual que Horner hasta que cazamos a Collington y dos mas. De hay en adelante era aguantar y no desgastar mucho para el atletismo, pues ninguno se despegaba a pesar de los apretones de Kriat.
Se rotaron la punta, pues las dos veces que pase intentaba no aumentar el paso, no quise arriesgar y me cuide para el trote hasta que llego Kotsegarov de Estonia, un ciclista muy grande y fuerte, que puso un paso mucho mas alto en la ultima parte que pegaba el viento fuerte. Yo iba de segundo y veía como se alargaba el lote, me sentía fuerte y esperaba que se quedaran, pero nunca paso y entramos juntos a la transición.
Salí séptimo, pase a Horner lo mas pronto que pude, no queria darle esperanzas a nadie y esperaba alejarme lo mas pronto del grupo que venia atrás, pues sabia que venían corredores muy rápidos como Pedraza, Hodges y Cotter.
En mis cuentas estaba bajar el tiempo del ciclismo pero hice unos segundos mas lentos que el año pasado, creo que fue el viento, ya que estaba mas fuerte y preparado. Y bajarme antes de las 2 horas 38 min. Cuando salí del parque de bicicletas iba en 2 40. Así que para bajar de las 4 horas tenia que correr por debajo de los 1.19. Algo bastante difícil, pues el pasto y las curvas a cada nada no dejaban mantener un paso constante.
La primera vuelta la hice controlado, sin tocar el 160 de pulso, y estaba a 31 seg. del quinto, que era el ultimo que ganaba premiacion en efectivo. La segunda vuelta fue al mismo paso y Kotsegarov que era el 5to iba un poco mas cerca. En este momento la mente comienzo a retarme o mejor a conformarse, pues sabia que si quería alcanzarlo tenia que entrar en la zona del dolor. Así que no le hice caso y me coloque metas, algo así como: de aquí a esa curva voy a estar a 15 seg. a 10 seg. o faltando 2 km. lo voy a pasar. Y todo salio como lo planee, lo pase antes del ultimo puesto de hidratacion, él me felicito y yo apreté a mas no poder. Faltaba una curva en U, y casi una milla derecho hasta la meta, creía que él ya estaba liquidado, pero para mi sorpresa iba a unos pocos metros, así que apreté mas y no mire hacia atrás hasta que faltaban unos 200 m. Y si, estos dolaritos ya eran mios y hacia mi primer top 5 en un 70.3 en Estados Unidos.
Pase la meta, y no aunque estaba emocionado aun no estaba tranquilo pues mi novia no había terminado, y era su primer 70.3, y estaban compitiendo 12 pupilos de mi equipo 226. Así que me devolví a animarla y esperar que terminarla. Y en el momento que ella paso, en ese momento me emocione como nunca, era un día perfecto y un gran paso en mi carrera deportiva.
Muchas gracias a todos mis patrocinadores: Ciclo Cross, Terra Pack, Merey, ASEA, El Galpon y a mi entrenador Luis Vargas de Mark Allen Online. Y por supuesto a todos los que me apoyaron desde lejos con sus mensajes, y especialmente a Juan, Oswaldo y mi equipo 226.
Y felicitaciones a los 12 guerreros de 226, todos terminaron e hicieron un excelente papel, al igual que todos los colombianos que participaron.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






