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viernes, 13 de diciembre de 2013

IRONMAN COZUMEL: UN PROCESO

No sé porque me ha quedado tan difícil escribir sobre esta carrera. No es sólo el viaje a Colombia, sino que, no encuentro que decir acerca de ella.

Este Ironman no estaba en mi cabeza hace seis meses, cuando comencé mi plan específico de atletismo y solo tres meses antes, cuando Brett llego a Cozumel, se convirtió en un objetivo. Sin embargo no era un objetivo de resultado, sino de proceso, es decir, era un paso más en el plan de desarrollo como atleta, más que estar buscando un tiempo o un puesto, esta carrera fue para representar a mi equipo en casa.

Creo que esa es una de las razones por las que no me animaba a escribir, porque mucha gente me preguntaba acerca del resultado desconociendo el proceso, más estando en Colombia, y si lo comparamos con el año pasado sería un retroceso. Pero todo lo contrario, fue un progreso, porque pude incluir la natación y el ciclismo, sin disminuir el volumen e intensidad del atletismo.

Uno de los objetivos era ser capaz de correr 160 km por semana sin lesionarme, eso lo cumplí dejando casi de lado las otras dos disciplinas, pero al final de año pude retomarlas, con la misma carga en la carrera a pie, lo que es un gran avance. El volumen se alcanzó, quizá la velocidad todavía no, pero esa es la razón de que mi plan sea a largo plazo, al menos 2 años.

En este tiempo deberé aumentar a 200 km semanales, pero para eso tendré que dejar nuevamente la natación y el ciclismo y luego volver a incluirlas en el entrenamiento, que será el objetivo hasta febrero.

Son ciclos de atletismo y triatlón, los últimos los realizaré cuando se acerque un evento de larga distancia, que podría ser Cabos u otro en Mayo, como el triatlón de DOVE Tricozumel.

A lo que voy, con todo esto, es que es un error evaluar el resultado por tiempos y no por el avance en el proceso, esto incluye bajar de peso, cambiar la técnica y sentirme cómodo corriendo. O escuchar las diferentes opiniones externas que no conocen los objetivos y dan razones sesgadas que contrario a aportar desanima. Por esto me siento privilegiado de vivir en una isla, tanto físicamente como mentalmente, para estar enfocado en el plan y seguir al pie de la letra las órdenes de mi entrenador, sin dudar.

En cuanto a la prueba, el día de Ironman me levanté más liviano que nunca, 3 kilos por debajo de mi peso usual de competencia, es decir, primer objetivo cumplido: perder peso muscular, especialmente en los muslos, para correr más ligero. Todavía esperaba que la noticia de última hora del recorte y cambio en el circuito de la natación fuera solo una pesadilla, pero al llegar al parque de bicicletas me percate de la realidad, la decisión se mantenía, a pesar que el agua estaba calmada, esto en favor de la seguridad de todos los atletas. En esto estoy de acuerdo, pero fue una decisión apresurada y al menos debería haber una salvedad con los profesionales por lo que hay en juego, en fin…. Se arrancó desde el Hotel Intercontinental en línea recta y con corriente a favor hasta Chankanaab.

La salida fue rápida y perdí contacto Todd, compañero de equipo y quien sabía que saldría en primer lugar; quedé en medio del grupo y la corriente no me dejaba salir de allí, veía como a lo lejos, Todd y otros dos se alejaban. Fue hasta la mitad de la natación que decidí ir por ellos; como no podía pasar hasta la punta y jalarlos, decidí abrirme y nadar alejado del grupo, donde la corriente me ayudaría. La decisión dio resultado y comencé a recortar distancia con la punta y alejarme del grupo principal, desafortudamente tuve que devolverme en la última boya, que a diferencia de las demás se debía tomar por fuera. Allí, perdí cerca de 15 segundo y el grupo me dio caza, lo que se tradujo en una transición apresurada.

En la bici luche los primeros 30 kilómetros por seguir con el grupo de punta que ya había cogido a los tres que había salido adelante y donde se encontraban Marino y Eneko, dos de los favoritos y excelentes ciclistas, que estaban trabajando fuerte para seleccionar el grupo; el primero fui yo. Pedalee por otros 30 kilómetros solo y no pude seguir el paso de varios de los que me rebasaron, mantenía los 10 metros reglamentarios por unos 2 minutos y luego estos se convertían en 15, 20, hasta que se perdían en la distancia. Fue hasta la segunda mitad del ciclismo que encontré mi ritmo y trabaje junto a Baucco, Clerbout y Czoke, para no perder más distancia con los punteros, mientras los demás que nos acompañaban decidieron dejarnos todo el trabajo y no pasaron a la punta ni por error.

Al bajarme a correr me sentí cómodo, comí en el primer kilómetro para darle tiempo a mis piernas a que se adaptaran y no acelerarme. Sabía que tenía los kilómetros suficientes para hacer un excelente maratón, mi objetivo era correr entre 3 horas y 3 horas 5. La primera mitad iba cumpliendo con el objetivo, pero en la segunda parte mi falta de kilómetros en la bicicleta comenzó a pasar factura y tuve que buscar motivación para no caminar.

Finalice varios minutos más lento que el año pasado, aunque este año las condiciones fueron más difíciles, pero mentalmente más fuerte y con la satisfacción de haber dado mi 100%, como Brett me lo hizo saber y con varias puntos a corregir para seguir avanzando en el proceso, uno de ellos es mi extremada baja cadencia en la bicicleta, que fue la causa de mi “muerte” en el atletismo, para aguantar el ritmo de los demás ciclistas.

Ahora que viene? Como lo dije al principio: correr y correr y aferrarme a la idea que este es el camino al éxito.

Gracias por seguirme durante este año lleno de cambios. Esto no sería posible sin el apoyo de amigos, conocidos, familia y mis principales patrocinadores: La Gobernación de Quintana Roo y Dolphin Discovery que no solo ven al equipo de TriCozumel como una valla publicitaria sino como un proyecto social que mejora la vida de los triatletas profesionales y los niños de la isla a través de su proyecto social: Yo Digo No a las Drogas, Obesidad y Violencia a través de la Educación y el deporte (El proyecto DOVE, que tiene como aliado a la Fundación Tres Hermanos).

Para mayor información acerca del proyecto DOVE: http://www.andres-castillo.com/#!social-program/cppz

martes, 17 de septiembre de 2013

PARTICIPANDO

Ya se me perdió la cuenta de las semanas que llevo en el plan de atletismo. Creo que es algo positivo, y lo podría traducir como un gran paso, pues comienzo a disfrutar correr y supere una seguidilla de malos días.

Estuve a punto de tirar la toalla, pero no quiero ahondar en ello, fue una combinación de tedio con enfermedad, que con la ayuda de mi esposa y entrenador logre superar.

Hace varios días quería escribir algo, pero no encontraba ningún motivo, cuando lo tuve: El acompañar a mis atletas en el triatlón olímpico de Mr. Sancho´s, el tiempo fue escaso y los días pasaron muy rápido. Pero eso no quiere decir que deje de resaltar lo orgulloso que me sentí al ver el progreso de los atletas por categorías y los junior del programa del Team TBB con quienes compartí todas las tardes de verano en la piscina y la pista.

A finales de agosto, por fin llego mi entrenador, Brett Sutton. Estaba ansioso de volver a entrenar con él, pero ahora que estaba de vuelta en Cozumel, no sabía que decirle, no decidía si seguir en el plan de atletismo, volver del todo al Ironman o dedicarme a mí otra pasión: Ser entrenador. Tenía un nudo de ideas, pero tampoco esperaba que Brett decidiera por mí. En el fondo sabía que era lo correcto y tras varias charlas con él, ratifique la idea y vi en sus ojos y en los de Jineth que mi decisión era la mejor: el camino más largo, convertir este cuerpo en un maratonista.

Brett me tenía otra sorpresa, iba a competir o mejor participar en el 70.3 de Cozumel, la orden me dejo frio. La idea de volver a competir triatlón estaba más que aplazada, además faltaba menos de 1 mes para el medio, mi ciclismo casi que no existía y la natación era la más lenta de los últimos 10 años. Pero no había otra opción, estoy en casa y debo mucho a los patrocinadores locales que han sacado este proyecto del Team TBB adelante, así que acepte sin vacilar.

Para el 70.3 llegare con menos de 4 semanas de entrenamiento en natación y ciclismo, en este periodo baje un poco la carga del atletismo, pero sin dejar de hacer por lo menos 110 kilómetros a la semana y el tradicional maratón dominical.

Los primeros trabajos de velocidad en la piscina fueron fatales, me sentía descoordinado y fuera de forma, pero con el paso de los días comencé a sentir el agua de nuevo. Lo mismo ha ocurrido en la bicicleta, lo que ha servido para darme confianza que cuando vuelva de nuevo a full al triatlón, los brazos y las piernas estarán, escondidos pero presentes, tantos años en esto no se pierden tan fácil.

Volver a entrenar normalmente y acompañado de los demás atletas del Team TBB, me han dado un descanso mental y físico, y tener una carrera a la vista me hace sentir mariposas en el estomago, después de no haber competido por más de cuatro meses. Sé que estaré lejos del nivel con el que cada año encaro esta prueba y donde he logrado dos Top 5 y un octavo puesto, pero el solo hecho de participar me hace sonreír y soñar con un buen resultado, entiéndase como buen resultado, que lo de todo, no cometa errores y siga aprendiendo.

Esta vez lo importante no es ganar sino participar….Porque al siguiente día volveré a mi rutina de maratoniano en proceso.

lunes, 4 de febrero de 2013

MOVIENDOME AL SIGUIENTE RETO: PANAMÁ 70.3




Cuando las cosas no salen bien es difícil escribir el reporte de la carrera, pero aprovechando la demora de 2 horas y media en los vuelos, esperando dentro del avión sin movernos, decidí comenzar a escribir, y aquí encontré la palabra para resumir este fin de semana: MOVIMIENTO, o mejor la falta de él, tanto en la prueba como en la calma con la que viven en Panamá.
La falta de movimiento inició al momento de la partida, a 15 minutos de la salida, salte al agua, como siempre, para calentar, pero el efecto fue el contrario, el agua estaba helada, no sé el por qué, pero fue un shock apenas me tocó.
A los 5 min. De haber entrado al agua ya me sentía muy frío y decidí, entonces, salir y esperar la partida... pero nadie se movía y lo peor nadie decía nada, 10 min después de la hora de salida y nada de nada, así pasaban los minutos y la adrenalina se escapaba del cuerpo. Todos los profesionales tiritábamos del frío por el agua, el viento y la falta de sol.
Comenzaron a decir que 10 minutos más, es decir saldría 7:20 y no a las 6:50, pero en ese momento estaba tan congelado que comencé a buscar con qué calentarme, finalmente encontré una chaqueta de plástico vieja y me la puse. Me calentó por unos 10 minutos más, hasta que dijeron que ya salía la prueba, me la quite y comencé a moverme, aún no me calentaba, pero estaba positivo porque seguramente había podido ahorrar algunas calorías más que los demás.

Sin embargo el atraso continuo, seguía húmedo y tiritando. Finalmente salimos 7:50 am, es decir estuve 1 hora y 15 minutos sintiendo un intenso frío... Sí, es cierto, todos estábamos en las mismas condiciones, pero aunque trate de sacar lo mejor de ello, mi cuerpo no respondió al frío y nunca pude calentarme, ni seguir al lote de punta. Al final de la natación había perdido un poco más de un minuto y apenas subí las escaleras hacia la transición me sentí totalmente tenso, como un robot, no podía moverme apropiadamente y a los pocos que les gane en el agua me pasaron en los 300 m de la transición.
Al subirme a la bicicleta no pude seguir a nadie y era como si estuviera en un cuerpo prestado, casi que perdía el equilibrio y no iba a ningún lado, me calmé y pensé que sería un largo día.

La ruta del ciclismo es bastante dura y permite demostrar quién es quien, como a mí me gusta, pero este no era el día y, en ese punto, ya no perdía segundos sino minutos y por montones. El positivismo se iba y volvía, como yo-yo, pero al final terminó por esfumarse y nunca pude lograr un ritmo de carrera decente. Desde la silla del avión creo que me rendí muy pronto, pero una cosa es aquí en el avión y otra en medio de la carrera. Rodé solo todo el tiempo y perdí incontables minutos.

Salí a correr a más de 4 minutos de la punta y en el 18avo lugar, nada motivante, pero era la situación y solo me quedaba aprovechar la oportunidad y tomarla como una buena sesión de entrenamiento y, aunque, lo más fácil era retirarme, parar el sufrimiento, no cocinarme por el sol y quizá no ser alcanzado por las mujeres (que arrancaron 5 minutos después) debía pelear la última batalla. Así al final del día para rescatar me queda el atletismo, pues aunque no tenía velocidad, al terminar sentí que tenía el fondo suficiente para aguantar otros 15 km a ese paso, lo que me dejó ver que voy en el camino correcto y estoy bien enfocado para el Ironman de Los Cabos.

Terminé desanimado, pero no derrotado, porque sé que Brett Sutton tiene para mí un plan de 4 años que apenas va por el séptimo mes, así que no hay afán, sino mucho por aprender y corregir, como que la confianza está bien pero no en exceso, estaba súper seguro que saldría en la punta de la natación y cuando el frío y las condiciones no se dieron no tuve un plan B y, en estas distancias, la improvisación, la planeación, la paciencia y el coraje, como el que demostró Óscar Galindez, quien a sus 41 años nos destruyó a todos, son la clave para triunfar. Además del coraje demostrado por todos mis amigos, compatriotas, conocidos y no conocidos que terminaron y los que no terminaron, pero que dieron su 100%, hasta qué el cuerpo no respondió.
Espero escribirles buenas nuevas después de Cabos, sé que así será, no es que este confiando, es más bien saber que el trabajo que he puesto en cada día de entrenamiento durante toda mi vida y especialmente en estos últimos meses y, aún más, en las últimas 8 semanas.
Mil gracias por los mensajes, el apoyo y toda la energía que me envían en cada carrera. Cuando compito sé que me están acompañando con su energía y oraciones, y por eso no importa lo que pase, cuenten con que siempre voy a terminar todo lo que comience, no sólo cada carrera (si no es por algo que realmente no se pueda solucionar) sino este sueño desarrollar todo mi potencial y, si con eso puedo ser campeón mundial bienvenido, pero si sólo me da para ganar algunas carreras, pero lo di todo, seré la persona más feliz y orgullosa de mi mismo... Por eso mismo creo en el Team TBB...The Best you can Be.

Bueno este avión como que finalmente se movió...