jueves, 29 de noviembre de 2012

IRONMAN COZUMEL: NO PUEDO PEDIR MÁS




El lunes estaba lleno de energía e ideas para escribir este blog, lo escribía en mi cabeza e inicialmente lo había redactado diferente, pero se fueron presentaron mil cosas y las vacaciones se habían acabado, ya no tuve más excusas para mantenerme sólo entrenando y descansando para la siguiente sesión, la fecha de mi matrimonio llego, y no puedo dar el paso más importante de mi vida a medias, así que las ocupaciones han sido muchas y hasta ahora tengo un ratico para contarles un poco de cómo fue el Ironman Cozumel 2012.

La semana previa a la carrera lo que más me preocupaba era el clima, no porque estuviera fuerte, sino porque eran las condiciones perfectas para batir records, pero, en este momento, no estoy interesado en records, sino en puestos y pedía al cielo por las peores condiciones: mar picado, viento en la bici y calor en el trote. Una combinación realmente difícil y peligrosa, pero para la había estado entrenando.

Y una vez finalizada la carrera me dijeron: ¨ tienes que tener cuidado con lo que pides…¨ el frente frio que había llegado a la isla el lunes antes de la carrera pasó y el domingo fue “perfecto”, no podía pedir más. La natación fue lenta, 6 minutos más que mi mejor tiempo aquí y 3 más que el año pasado, en el cual no salí en punta. Esta vez mi salida no fue buena y el fuerte oleaje me empujo al centro del grupo; el más grande hasta ahora, 60 pros con campeones mundiales incluidos. Y no pude salir de allí, hasta el primer kilometro donde alcance al primer grupo y comencé a ubicarme entre los tres primeros.

Desde la mitad de la natación, comencé a sentir tensionados los gemelos, no le puse atención, hasta que faltando 500 m. para salir, al tratar de quitarme alguien que estaba nadando encima de mí, se me encalambraron ambos. Seguí nadando esperando que pasara, pero el dolor era insoportable, pare rápidamente, estire y nade fuerte para alcanzar a salir de segundo del agua.

En tierra no sentí nada pero era una alerta, inmediatamente, tome un gel apenas me monte en la bici para prevenir mas calambres, primer error nutricional del día, pues había tomado mucha agua salada. En la bici me ubique de segundo hasta que Dirk Bockel nos paso y se alejo rápidamente. Brett Sutton, mi entrenador, me había dicho que no me enloqueciera en la bici y fuera inteligente, que no desperdiciara mis energías. Así, lo deje ir y continúe a mi paso. Las cosas no cambiaron mucho hasta que llegamos a la zona de viento, donde Luke McKenzie y Reichel Horst atacaron. Nadie les siguió el paso. Pero yo me sentía fuerte, así que fui con ellos, pero a los 5 km. me di cuenta que el paso era muy alto para mi, así que quede solo por un rato, hasta que me dieron caza de nuevo. En mis cuentas estaba que ellos dos me pasaran y tenía la confianza que en el trote lo pagarían, pues la estadística lo ha mostrado.

En la segunda de tres vueltas nos alcanzo James Cunnama, con otros excelentes atletas y de ahí en adelante no cambio mucho la carrera, llegamos a la zona de transición cerca de doce, separados por algo más de un minuto. Y fue en ese momento que pude darme cuenta que mucho iban “heridos” entre ellos Lovato, el ganador del año pasado.

Raña y Cunnama picaron en punta y salieron como si fuera un 10 k, yo trate de mantener la calma y seguir el plan: Esperar hasta el kilometro 30 del atletismo donde el Ironman comienza, pero para ello no podía estar muy lejos.

Me sorprendió lo rápido que iba corriendo, menos de 4 min./km., así que comencé a disminuir la velocidad, porque se debe ser realista. El pulso no subía y el paso no bajaba, por lo que me tranquilice y comencé a relajarme y correr mi propia prueba. En ese momento estaba de 7mo hasta el kilometro 23, donde comencé a sentir como se aumentaba el paso y era momento de pagar por los errores cometidos en la nutrición, muchos sólidos y pastillas de sales, que para ese momento me habían enviado al baño 3 veces. Hasta el kilometro 31 comencé a sentir que la energía volvía al cuerpo, aunque
era el momento preciso para apretar, esos 8 km. me habían costado caro y me habían sacado de contienda, y con dos paradas más al baño las cosas se complicaron.

Aunque trate de alcanzarlos, quede corto y termine en un honroso 10mo lugar, completando una excelente temporada sin salirme del top 10, ubicándome de 15 en el ranking mundial y venciendo a grandes como Ezequiel Morales, Sturla, McKenzie y Bockel.

Ha sido un año largo competitivamente, pero el más gratificante de mi carrera deportiva y personal. Deportiva, porque firme el contrato como atleta profesional con el equipo más importante del mundo: Team TBB y estaré en su equipo bandera: Cozumel Team TBB México, que junto a sus patrocinadores: Cervelo, On Running, Gobernación de Quintana Roo, Dolphin Discovery, Ignite Naturals y Cobb me dieron la oportunidad de probar que puedo seguir luchando por mis sueños junto a ellos.

Agradezco también a todo Cozumel por brindarme su calor humano y permitirme a mí y a todo el equipo sentirnos como en casa durante estas 10 semanas de campamento. Tan grande ha sido la bienvenida, que los cozumeleños nos han brindado toda su colaboración incluyendo desde corte de cabello hasta exámenes médicos sin costo, todo por su propia iniciativa y porque sienten al equipo como propio.

Todo esto no sería posible sin la ayuda de Dios que puso en mi camino a personas como la familia Valdés, mi futura esposa Jineth, mi entrenador Brett, Alex, Luis y Carmen, el padre Alberto….Son cientos de personas a quienes tengo que seguir agradeciendo por lo que me detengo aquí, por lo que por ahora solo le envío saludos y abrazos a todos los que me apoyen desde Colombia y el resto del mundo y me envían su energía en cada carrera, a 226 (mi equipo de siempre) y a mi familia quienes hicieron de esta carrera aún más especial, pues fue la primera vez que me acompañaron en un Ironman.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ironman 70.3 Miami: El Más Rapido




Después de entrenar por 5 meses junto a Brett Sutton aún me sigue sorprendiendo, la última vez fue una semana antes del Ironman 70.3 de Miami.

Después de una fuerte sesión de entrenamiento, me pregunto: “¿usted no compite este fin de semana, cierto?, a lo que respondí “no”, -”uhmm, creo que necesitamos un entrenamiento fuerte, así que escoja entre Revolution 3 Y Miami…Pero no se alegre, las sesiones de fondo que tenemos planeadas para hoy y mañana siguen en pie”, “ok”, “trate de escoger donde coja plata”.

Bueno eso fue lo que hice, aunque sabía que Revolution 3, que es un medio en Sarasota, Florida, tiene un premio mayor y un menor nivel competitivo; decidí lanzarme a Miami, apoyando a Wilber, el organizador del evento, que ha luchado por mantenerlo en pie, a pesar de la presión de la WTC, además que quería la revancha del año pasado: uno de mis peores desempeños debido a que competí con una mano fisurada.
Finalmente arregle todo y viaje con James Cunnama y Jodie Swallow el viernes, aprovechando la cercanía de Cozumel con el lugar de la carrera y para estar el mayor tiempo posible en la isla junto a Brett.

Antes de la carrera le eché una ojeada a la lista de participantes y me di cuenta que iba ser una de las carreras con mayor nivel en las que había competido y, a eso, debía sumarle el cansancio de las últimas semanas de entrenamiento, no tenía chance de coger premiación (eso hubiese pensado hace 6 meses), por lo que decidí no prestarle atención, pues si algo he aprendido en este proceso de convertirme en profesional es que una cosa es el papel y otra la realidad.

El día de la carrera apenas ingresé al parque de bicicletas escuché que iba a ser permitido el traje de neopreno, unos pocos minutos de incertidumbre, pues el mío estaba bien guardado en el closet de la casa. No lo llevé porque nunca se había nadado con traje en esta prueba y porque según las mediciones previas era imposible que se utilizara, pero lo imposible pasó y dos veces: Ante el anuncio de la utilización del wetsuit Miguel de Aquasphere tenía uno extra y me lo dio, primer obstáculo/imposible resuelto y a competir…

La natación fue bastante rápida, pero me supe ubicar desde el principio y tuve la velocidad para remontar rápidamente y salir en el lote de punta. En la transición perdí unos segundos quitándome el traje, pues al ser un traje nuevo estaba un poco más largo que el mío y se me quedo atorado en una pierna, así que los primeros kilómetros sufrí para recortar la ventaja y mantenerles el paso.
Éramos cerca de 12 cuando salimos de la T1, pero a los 10 km. ya éramos 8. Brett me había recalcado la posición en la que debía mantenerme y así lo hice: al final del grupo, guardando fuerzas. Sin embargo en un momento se bajó tanto el paso que me sentí en la necesidad de ponerme en cabeza del grupo y estuve allí por algo más de 8 km., sin nadie que me relevara en el intento de mantener el paso alto y que quienes venían atrás no nos alcanzaran.

El viento estaba pegando de frente y sentí que estaba desperdiciando energías, pues tampoco los podía soltar, finalmente Casadei y otros dos me alcanzaron, quedando en cuarto lugar detrás de Terenzo, quien a cada momento abría un hueco bastante grande entre los dos de punta y él y luego pedía que lo rebasara para no perder el paso. Esto se repitió varias veces y tuve que cerrar el hueco de 50 m. a los 10 m. legales en varias ocasiones, lo que me costó en el regreso donde, finalmente, me soltaron junto a Bell y quedamos en tierra de nadie.

Pero había aprendido la lección, por más que te lo digan, hasta que no lo vives durante varios años, nunca lo vas a aplicar: es una carrera muy larga y cualquier cosa puede pasar, no te desesperes; y así lo hice, seguí mi paso. Bell también se esfumo de mi vista y por 30 km. pedalee solo hasta que Ritter me dio caza y luego Ciganna y James, con quienes alcanzamos a Bell y Casadei.

Me baje de 8avo pero junto a mi venían otros 4, así que salí de la T2 de 11 y a los pocos metros me alcanzó Ascenso. Me sentía bien, pero esta vez seguí las instrucciones de Brett: Mantuve mí paso y esperé para apretar en la segunda parte.
La estrategia dio fruto pase de 12 a 8avo, mi segundo imposible se había vuelto posible, correr inteligentemente y dar alcance a mejores atletas, hasta ahora, como Ascenso y Reed.

Es el mejor trote que he tenido hasta el momento tanto por el tiempo: 1:16:17-aunque estaba 500 m. más corto pero tocaba pasar un puente 4 veces- como por la actitud, pues nunca me di por vencido y por mucho de que estuve por fuera de la premiación supe luchar mentalmente para continuar en carrera.

Al final un excelente entrenamiento con miras al Ironman de Cozumel, el mejor tiempo de un colombiano en esta distancia: 3:50:19 (bueno, 500 m. más corto en el trote, pero 1 km. más largo en la bici) y la confirmación de que para triunfar no hay secretos, solo se necesita: dedicación, pasión y mucho, mucho trabajo.

El único punto negativo del evento fue protagonizado por Lisa Hutthaler y su novio Andreas Fuchs, quien competía en la categoría profesional pero espero Hutthlaer en la bicicleta para poderle paso (al final no hizo el trote), que aunque está mal es legal, pero aparte de eso ella rodo a menos de los 10 m. reglamentarios como lo señalaron varias atletas elites entre ellas Swallow y Shapiro que hicieron los descargos correspondientes ante los jueces, aunque ellos hicieron caso omiso y Hutthaler hizo regreso triunfal al triatlón después de 18 meses de sanción por dopaje con EPO, sentencia que fue rebajada, originalmente eran 2 años. Pero no todo está perdido porque medios independientes denunciaron el caso, Slowtwitch, y el apoyo de la gente fue abrumador para que esta clase de atletas no manchen el deporte.

Muchas gracias a Miguel por salvar mi día, a la familia Valdés por acogerme en Cozumel, por hacerme parte de su familia y apoyarme en este proceso, a Brett por compartir su sabiduría diariamente, a mis compañeros de entrenamiento del Team TBB, especialmente a James Cunnama de quien he aprendido que se necesita para ser un campeón, a mi familia, a mi equipo del alma 226, a todos los amigos y conocidos que me animan con sus mensajes en cada carrera, a Jineth (Estamos a solo un mes, un mes de comenzar un sueño juntos) y sobre todo a Dios por darme la fortaleza cada día.

domingo, 30 de septiembre de 2012

COZUMEL 70.3: UN BUEN ENTRENAMIENTO


Dos semanas después del Ironman Wisconsin, ya estaba listo para otro evento de larga distancia, no porque no hubiese hecho nada entre ambas competencias, pues la manera de Brett Sutton de recuperarnos es, por no decir otra cosa,:diferente. Hubo días de 6 horas y en mi afán de estar bien para está le comencé a pedir trabajo apenas a los cuatro días, creyendo que iban a ser un par de sesiones fuertes y ya, pero no fue así, su plan era distinto.

Asi, su plan es seguir acumulando experiencia y construyendo la maquinaria para ganar uno de estos eventos pronto, es decir, era una sesión fuerte de entrenamiento o como la define James Cunnama, un entrenamiento con puntos de hidratación. Pero antes de la competencia mi único objetivo era darlo todo, nunca pensé en el cansancio acumulado, era una prueba más.

En la natación me ubique hacia la parte de adentro del circuito, un poco en contra de la corriente y tambien lejos de los demás competidores, que estaban al otro extremo buscando a los nadadores fuertes, pero como en los viejos tiempos, tenia la confianza que era uno de ellos y no necesitaba estar en la montonera de la salida. El inicio fue rápido e igual que en Wisconsin pude mantener el paso y liderar junto a Crisanto Grajales, uno de los mejores latinos en distancia olímpica y que venía de ganar la Copa Mundo de Guatape y correr en los Juegos Olímpicos.

Durante todo el tramo me mantuve entre los tres primeros sin mayor esfuerzo y marque el mejor parcial en el agua, pero mi preocupación es que no habíamos abierto ningún espacio con los favoritos, a excepción de Cunnama, Callum y Lovato. Al montarnos en la bicicleta éramos 12, a los 5 km. 10 y a los 20, 8. A los 24 km. se llega a la zona de viento y fue aquí donde Andi Boecherer, ganador del año pasado, hizo su ataque y con él se fueron Luke McKenzie y Paul Ambrose. El año pasado había montado con Andi, así que esperaba repetirlo, pero al intentar cerrar el hueco, las piernas no respondieron, me pesaban y faltaba la chispa.

Quedamos 5 y así llegamos al atletismo, a 4 minutos del grupo de punta. Al bajarme a correr me sentí bien, pero quede de ultimo, Fontana Y Hardley se fueron rápidamente y Marsh y Díaz seguían a la vista. Alcance a Marsh, pero de nuevo me quede y a los 3 km. Ya había perdido todo contacto con él. Pero sabía que tenía el fondo y el calor me favorecía, pedía porque saliera el sol, pues casi todo el día estuvo nublado. Si salía seria una carrera de supervivencia y jugaría a mi favor…desafortunadamente nunca ocurrió.

A los 5 km. Volví a alcanzarlos y me ubique en sexto, no apreté, solo seguí a mi ritmo. A diferencia de los años anteriores esta vez mantuve un paso parejo durante toda la carrera e hice un mejor tiempo a pesar de que estaba más largo, lo que demuestra un gran avance en la técnica y en el fondo para el gran reto que viene de nuevo en Cozumel.

Volviendo a la carrera, faltando 5 km. Callum me alcanzo, trate de aumentar el paso pero no pude, lo mantuve a 100 m. por más de 4 km. Hasta que Lovato me dio caza y entre ambos me arrebataron unos buenos dólares por escasos 12 y 19 segundos.

Satisfecho con el resultado, se noto el entrenamiento de fondo porque pude mantener un buen paso durante toda la carrera pero falto la explosión y cambio de ritmo, que recuperare con descanso. Contento de competir al nivel de los mejores, 4 de ellos competían su última carrera antes de viajar directamente a Kona y 3 de ellos estuvieron entre los 12 mejores el año pasado. Y demasiado contento y satisfecho por cumplir uno de los objetivos que me trace un par de años atrás de ser parte del equipo más importante del mundo, TEAM TBB, y comenzar aquí en Cozumel un nuevo capítulo en mi carrera deportiva.

Me quedare hasta el Ironman de Cozumel, entrenando y disfrutando del clima, su gente y los compañeros de entrenamiento, con una pequeña parada en Bogotá para despedirme definitivamente. Gracias a todos por el apoyo, especialmente a Brett, Alex y familia Valdés por brindarme esta oportunidad… hasta la próxima.

martes, 18 de septiembre de 2012

Wisconsin A Tope!!!




Esta carrera decidí que era mía, que iba a luchar por ella y que iba a ser un contendiente y no un participante. Corrí agresivamente desde las primeras brazadas de la natación, me ubique al extremo interno del recorrido y, como hace mucho no ocurría, a los pocos metros estaba a la misma altura del líder y eso que no soy rápido.

En ese momento todos se habían colocado detrás de un buen nadador, esta vez no sabia quien era, no había prestado atención a eso, porque sabia que yo era el mejor, al parecer era el mismo que en la reunión de los pro preguntó donde estaba el bono de timex para la natación y si había carro líder.

Recuerdo que cuando lo escuche, y muchos otros se que también, pensamos, quien es este engreído, porque no lo diferenciaba, no era de los favoritos. Bueno pero regresando a la carrera: A los 200 mtrs comencé a liderar la prueba y los demás se dieron cuenta y fueron tras de mi, así que me desvié y comencé a abrirme, haciendo más distancia y aumentando el paso, con el objetivo de que no me alcanzaran, no quería llevar a nadie.

A los 500 mts abrí un hueco de 15 mts y comencé a aumentarlo, hasta la primera bolla que estaba a los 1100 mts, donde me di cuenta que no me iban a alcanzar, a pesar que me desvié un poco, porque no podía ver la siguiente bolla por el sol, continué a un paso fuerte hasta la mitad de la natación, voltee a mirar y no los veía, así que afloje un poco para recuperarme y faltando 500 mts para finalizar la natació aumente de nuevo.

3.8 k. de natación es un largo camino para nadar solo, pero no era nada a comparación de lo que seguía. La transición es espectacular, le dicen el Helix y es la subida al parqueadero del Centro de Convenciones Monoma, en forma de espiral y esta lleno de personas que gritan y apoyan sin parar. Es realmente emocionante y energizante, más si se va liderando la carrera.

En ese momento le llevaba 2 minutos al segundo y tres al grupo de favoritos Decidí darle fuerte hasta el Timex bonus, porque quería asegurar esa plata y me emocionaba pasar de primero detrás del carro líder, como lo he visto muchas veces en televisión. Paso la milla 10 nada, la 20 nada, la 30 nada y comencé a recibir parciales que el segundo estaba a dos minutos, Hoffman y el grupo a 3, asi que pensé ese bono es mío. ¿El problema? El bono es no existía...me dí cuenta como a la 35 milla que el bono de TYR de 1100 dólares, no entiendo porque, era para la mejor natación excluyendo a los profesionales. En ese momento recordé lo que le paso a Brett Cárter en Alpe d´ Huez, un compañero que estaba en prueba en el equipo, a quien David Dellow le dijo por molestar que el primer nadador recibía 200 euros y el se dió cuenta hasta la premiación que era una broma de David.

Al kilometro 60 tenia el presentimiento que alguien venia cerca y a los cuatro kilómetros se cumplió, Ben Hoffman estaba 15 mtrs detrás mío. Seguí al mismo paso, pero el no pasaba, en el kilometro 72, en una subida empinada, atacó y voló en el descenso.
Otra vez solo....en eso momento dude si esperar o seguir en solitario, porque me decían que atrás venia un grupo de 7 a 3 minutos, es decir que venían trabajando y yo no tenia ninguna referencia a seguir, pero decidí seguir, esperando que se mataran entre ellos y si me alcanzaban solo fueran unos pocos y mucho más adelante.

Seguí solo, alimentándome e hidratandome bien, termine la segunda vuelta y me quedaban 16 km sin ver a nadie, un alivio, pues la segunda vuelta fue muy lenta, pasando a tantas personas en una carretera ondulante y con muchos giros, además de estrecha en algunos sectores (varios) donde tocaba frenar y acelerar para pasar.

A los 2 km de tomar la ruta a la meta, me alcanza Justin Darren, que entre mis cuentas me debía alcanzar mucho antes y Thomas Gerlach, estuve con ellos como referencia por 1 km y eso fue todo, mis piernas explotaron y el tanque se desocupó, no podía subir a mas de 25 km./h y sentía que el viento era como una pared. Comí lo que me quedaba, un gel y una snickers y más adelante medio banano.

Al final de la bici, las fuerzas retornaron, sentí que de nuevo tenia potencia, llegue de cuarto a la transición, pero en ese trayecto perdí casi cuatro minutos, así que me decía a mi mismo que era un largo día y cualquier cosa podía pasar. Me tome con calma la nutrición, tome el ASEA y un banano entero. Brett me dijo que tenia que seguir comiendo en el atletismo y arrancar suave hasta que las piernas se acostumbraran.

Comencé suave, pero me sentía excelente y el paso iba fácil pero muy rápido, era como si las piernas quisieran alejarse lo mas rápido posible de la bicicleta. A los 4 km iba quinto, porque el alemán Michael Goehner me alcanzó, pero el paso seguía perfecto y Gerlach estaba en la mira a menos de un minuto, hasta que hice una parada técnica en el baño. Mientras que estaba allí Sturla me pasó, pero tenia tanta confianza que dije "ya lo alcanzo", pero desafortunadamente para mí, hizo su mejor carrera en años.

Seguí de 6to por 15 km más y sabía que era cuestión de tiempo para alcanzar a Gerlach, todos me decían que iba muriendo y en los retornos se veía más cerca y sufriendo, pero no quería acelerar repentinamente el paso, alcanzarlo y gastar mucha energía, sino ir quitándole de a segundos.

A los 19 km me sentí un poco mal, pero nada para preocuparme y en una curva bajando un anden pise mal y, por primera vez en una competencia, me caí mientras corría....como dolió el ego. Me pare rápido y continúe.
Al pasar la primera de las dos vueltas, ví que Blade Becker venía descontándome lo que coincidió con mi segunda pálida en la carrera.

El paso se comenzó a subir y la mente dejo de ayudar y más bien empeezó a fastidiar, a querer retirarse y a pensar negativamente, pero en el Ironman siempre llega un momento así, en el que hay que luchar y vencer, esa batalla duró 5 km, hasta que decidí, a punta de madrazos mentales, regresar a la carrera.

Apreté y aguantando el dolor corrí más rápido hasta faltando dos kilómetros, cuando las piernas no quisieron miverse más, en ese momento hay que aferrarse a algo y esta vez fueron dos triathletas de los grupos por edad (un hombre y una mujer) quienes iban por la primera vuelta e iban pasandome, aguante con ellos un rato y ya en los últimos metros acelere para dejarlos atrás y terminar el séptimo Ironman de mi vida y el segundo en menos de un mes.

Mucho por reflexionar (en orden de prioridades): hablar con mi entrenador antes de la carrera, aunque yo sabia cual era la estrategia, si hubiese hablado con Brett me habría refrescado. Mi carrera era nadar fuerte, recuperarme e ir en el grupo cuidandome, para correr más fuerte y de seguro haber quedado 3ero o 4to, pero me sobrepase en la bici y lo pagué en el trote.
Sin embargo hay que destacar lo positivo y esta vez fue saber que puedo montar 180 km sólo y a buen paso. Y por mejorar? Recordar la fórmula mágica: seguir entrenando de la forma en que lo vengo haciendo.

Además esta vez corrí para ganar, pero con eso no basta....como lo dije antes aún falta entrenamiento.

Felicitaciones a todos los participantes de este bello, pero duro evento, especialmente a Ben Hoffman que destrozo el récord del evento, además del de la bici.

Y un saludo especial a quienes siempre me apoyan.

Ahora me encuentro en Cozumel, preparando el 70.3 del 23 de septiembre. Un terreno totalmente distinto, plano, caliente y, si la regla se cumple, con mucho viento, pues estos días ha estado tranquilo.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Leysin: Viviendo el sueño

Después de 12 semanas me encuentro al final de este vuelo de regreso a Bogotá y la continuación de este sueño.

Fueron tantas las anécdotas, los momentos, entrenamientos y el aprendizaje que se me quedaría corto este blog. Pero lo mas importante y de rescatar, es que me encuentro satisfecho por haber dejado el nombre de Colombia en alto, demostrando que nosotros, los latinos, también somos disciplinados y capaces, espero no pecar de orgulloso... Pero despues de todo lo que viví, creo que me gane mi propio reconocimiento.

Me lo gane, porque antes de llegar a Leysin, tenia dudas si seria capaz de soportar las fuertes sesiones de entrenamiento que habia leído sobre el Team TBB y sobre todo de Brett Sutton. También tenia dudas sobre mis capacidades físicas, pues no sabia si las tenia para este deporte, y como lo hablamos con Jineth antes de viajar, queríamos saber de una vez por todas si seguía por este camino o tomaba otro rumbo, por fortuna y disciplina puedo decir que sigo en mi sueño. Pues con Brett era la medida que necesitaba, el era la persona franca que me lo iba a decir, y que si era necesario me iba a devolver a Colombia a los tres días de estar allá, porque no servia para esto, pero dure tres meses....

Antes de viajar habia leído mucho, tanto que sabia que no podía dejar hidratación al pie de la piscina, pues Brett me diría que en un Ironman no me tomo nada durante el segmento de natación y que debía preparan el cuerpo para eso. Asi que nunca me arriesgue, tampoco a llegar tarde, aunque de por si soy puntual, no por serlo sino porque me gusta entrenar y quiero estar lo antes posible en la sesión.

También leí cosas que no son ciertas, sobre todo sobre Brett y como trata a los atletas. El es un maestro en leer a cada uno y saber que funciona con cada individuo y no va colocar un entrenamiento para el cual no estemos preparados físicamente, pues normalmente lo que no estamos es mentalmente. Tampoco entrena para matar, lesionar o que el mas fuerte sobreviva, muchas veces somos nosotros mismos los que nos sobre entrenamos haciendo las sesiones mas fuerte de lo que son o mas largas, y muchas otras, como me paso a mi, que seguimos presionando el cuerpo sin atender a las señales que este nos da.

Las horas de entrenamiento semanalmente se incrementaron sustancialmente asi como las cargas, he hice entrenamientos que nunca creí que fuera capaz de hacer, pero para esto conte con la ayuda del equipo, el ver a tanta gente totalmente dedicada a su trabajo. Eso me hizo crecer profesionalmente y empujar mis limites.

También hubo tiempo para reír cuando era el momento, compartir y vivir como uno mas del Team TBB, además de poder compartir uno de los veranos mas exitosos del equipo, con la medalla de oro de Nicola Spirig, un privilegio que tienen pocos, de ver la rutina diaria de una campeona, como de muchos otros campeones.

No me queda mas que agradecer a Brett por su dedicación, animo y pasión por lo que hace, por compartir su conocimiento y permitirme soñar con mas. A todo el Team TBB, por la acogida, los consejos y la amistad, asi como a Alex Bok, por darme la oportunidad de probarme.

También quiero agradecer a Oswaldo Santos, el entrenador y mi segundo padre que me formo como deportista y me dio la seguridad de seguir día a día, en los momentos mas difíciles. Asi como a mi familia por apoyarme en mi capricho de ser atleta profesional, asi no tuviera un peso para salir los fines de semana a tomarme un café. A mi novia por este permiso, jejeje, que se fue alargando. A Jorge y Sujey que Dios los puso en mi camino, me trataron como un hijo y me dieron los medios para llegar a donde estoy y construir desde aquí una verdadera carrera como profesional...aun falta mucho, pero creo que los cimientos son fuertes...y gracias a ASEA por mantenerme al dia con el producto para poder soportar las largas jornadas.

Estaré menos de una semana en Bogotá, luego viajare a Madison a competir el Ironman de Wisonsin y de allí a Cozumel el 70.3, y de ahí aseguro el matrimonio y Cozumel pero aun no tengo las fechas del retorno a Bogotá.

Muchas gracias por todos los mensajes de apoyo que recibí estos tres meses, me dieron el impulso y la energia. Un saludo especial a mi equipo Dos Ventisesis. Y seguiré trabajando por el deporte colombiano, no solo por mi, sino porque quiero abrir las puertas a mas compatriotas para que vivan esta misma jornada, quien sabe...en el futuro puede haber un Team TBB Colombia o mas atletas de este bello país en este exitoso equipo.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Embrunman: El Iron mas duro del mundo.



Al iniciar este año me prometí y le prometí a Jineth, que no iba a correr sino un solo Ironman en el año, bueno resultó que fue ese tipo de promesas que uno hace cuando termina un Ironman y dice, para sí mismo, este fue el último, resulta que uno se vuelve adicto al dolor y a la línea de llegada.

Dentro de mi sabía que no lo iba a cumplir, aunque aun no sabía cómo iba a romper mi promesa, pero la vida da muchas vueltas y, finalmente, lo que se siembra se recoge y la cosecha fue este cambio de vida que me tiene hoy en Europa, corriendo las carreras con más historia y nivel del continente.

El aprendizaje aquí ha sido rápido y después del quinto puesto en Alpe d´Huez, Brett vió el potencial para hacer una buena carrera en Embrun, en lo que se conoce como
el ¨Embrunman¨, la verdad no tenía idea que desde 1984 se realizaba un Ironman en los Alpes franceses, con el recorrido más difícil del mundo, tampoco sabía que este había sido parte del circuito Ironman hasta los años 90´s, cuando por desacuerdos con la WTC, compañía propietaria de la marca, decidieron independizarse y seguir atrayendo a los mejores profesionales del continente y de otros lugares del mundo, con una jugosa bolsa de premios.

La natación se inicia a las 6:00, cuando el sol aun no ha salido, sin mucha oportunidad de calentar y una sola salida masiva para los 800 participantes. Esta vez me ubique bien desde el principio, aunque no sabía muy bien por donde iba, pues tan solo un bote nos guiaba con una luz, que lo único que permitía ver era un resplandor de agua salpicando.

Rápidamente cumplimos con la estrategia de Brett, atacar desde el inicio y poner al menos 2 minutos de diferencia con los franceses y españoles, que finalmente resultaron ser 3:30 con Marcel Zamora, doble campeón de esta prueba y 5 veces campeón del Ironman de Francia, es decir un especialista en este tipo de terreno y casi 6 minutos de ventaja sobre Víctor del Corral, ganador del Ironman de Lanzarote y Alpe d´Huez.

El primero en tocar tierra firme fue un francés de categorías, seguido por Dan
Halskworth actual campeón del Ironman UK, lo seguía yo y después Dave Dellow, ganador de Ironman Cairns y un atleta que va dar mucho de qué hablar en Kona este año, ambos del Team TBB. Hasta ese punto la estrategia iba funcionando, pero en la transición nos separamos y mi transición resultó ser la más lenta, lo que me dejo en solitario.

Apenas se sale de la transición se sube el primer puerto de 7 km., y la cuenta de los metros ganados empieza a acumularse en las piernas (dicen que son 5000 m., claro que a mí me dio 3800 m. en el Garmin, para poner un comparativo en el Ironman de Niza solo se ganan 1800 m.), en este primer puerto trate de alcanzar a Dave, pero quede corto y en los repechos que seguían me alcanzaron dos franceses y Zamora.

Sabía que tenía que estar atento en la bajada y arriesgar, aunque me sacaron unos 20 segundos, en el plano que seguía los alcance, y se notaba que era más fuerte, al igual que en los falsos planos, pero en las subidas era otra historia. Estuve con ellos hasta el kilometro 80, en el que comenzamos a subir el Col d'Izard, uno de los puertos míticos del tour de Francia que está a 2300 m. (la natación arranca sobre los 700m.) cuando nos alcanzó Víctor del Corral.

En el kilometro 81-84 se comienza a empinar aún más el recorrido y, en ese punto, me encontré a Brett, quien me dijo que esa no era mi carrera, es decir que si seguía a ese paso me iba a estallar, así que me mantuve a mi ritmo y Del Corral y Zamora se comenzaron a ver más pequeños en la distancia. En ese momento iba de 6to, porque el francés, Benoit, se había quedado.

Faltando dos kilómetros para coronar, es decir como en el 95, Benoit me alcanzó de nuevo y a unos 100 m. adelante veía a Dan, así que decidí quedarme con él, para hacer el descenso juntos y no perder tanto tiempo. Coronamos a menos de 4 minutos de los líderes, pero al momento de recoger la bolsa de alimentación me demoraron la mía y perdí contacto con ellos. De ahí en adelante estuve solo, perdí cerca de 10 min. en las bajadas, por la falta de habilidad y por ir con la bici de contrareloj, y otro tanto en las siguientes subidas y falsos planos, por la falta de compañía que me ayudara a mantener el paso y porque en algunos lugares estaba abierto al tráfico y me frenaban los autos.

Del kilometro 130 al 160 sufrí por agua, pues en los puestos de hidratación en ocasiones no daban las botellas llenas y estaban muy separados unos de otros. En esas me encontré a Brett quien me gritó que me hidratara y comiera, así tuviera que parar. En la siguiente estación, tome tres botellas y casi me las acabo de un sorbo, de ahí en adelante disminuí un poco la velocidad, porque no me quería deshidratar, y ya para el kilómetro 177, cuando uno cree que ya va llegar, aparece la última zona de hidratación, y recordé que me habían advertido que al final había una subida de 8 km. súper empinada, por lo que de nuevo me reabastecí, hasta que me sentí embuchado y termine el ciclismo a 11 minutos de Dan y el francés y cerca de 20 minutos detrás de los líderes.

La transición la hice con calma, comí, me cambie y comencé a correr a un paso suave, aunque no lo era, así que decidí correr aun más suave. Este ha sido mi error en los anteriores Ironman y, esta carrera se estaba tornando más en un asunto de supervivencia por el calor que estaba haciendo, cerca de 36 grados y ni una sola nube en el cielo, por lo que quise ser más cauto al respecto.

La primera vez que vi a Brett fue en el kilometro 5, me hizo meter en una fuente de agua helada y me dijo "hay un francés a 4 minutos que quiere robarle la plata, sabe cuál es la diferencia entre el 6to y el 7mo", lo único que atine a decir fue: -Si, 3000 y nada. Me respondió: -Si, 3000 Euros, no Dólares, Euros...buena motivación, no? Más si se traducen a pesos colombianos.

El recorrido de atletismo esta distribuido en dos vueltas, con terreno ondulado de subidas y bajadas pronunciadas, para nada plano, así los primeros 21 km. me sentí fuerte, pase en 1:35 y el ánimo se me disparo cuando alcance a Dan, después de haberlo perseguido todo el día, le di animo y seguí aunque él no me respondió, luego me contó que no se acordaba que yo lo hubiese pasado y que unos 3 km. después del punto en que lo pasé había parado y se había quedado dormido en el pasto.

En ese punto era 5to, tome los tiempo y el cuarto estaba a 7 minutos, lo mismo que el sexto. Ahora tenía que aguantar, cada kilometro que pasaba me alegraba más porque aun no me había dado la ¨pálida¨, creo que ayudo mucho la buena alimentación en la bici y comer más en el trote.

Brett me había advertido antes de la carrera que a veces es más rápido parar en las estaciones, hidratarse bien y comer, que seguir corriendo, tomar de a sobos y deshidratarse. Así que cada vez que el Fuelt Belt o los Powerbar se me acababan, llenaba de nuevo las botellas y cogía comida para el camino, pues en partes del recorrido no había agua en más de 3 km.

Al kilometro 30 o 31 comencé a sentirme pesado y el ritmo se me cayó y para completar el francés venia a solo 3 minutos. Seguí hidratándome bien y corriendo, por momentos se me pasaba la pesadez, pero cuando llegaba a una loma, perdía bastante tiempo. Como al kilometro 34 un señor en bicicleta, paraba, tomaba el tiempo y se devolvía. Así que supe que el francés venia. Empecé a hidratarme, a aflojar un poco el paso para recuperarme y estar fuerte cuando el llegara.

Cedric llego al 37, pero antes que me alcanzara, aumente el paso, por fortuna era falso plano bajando y me dio el impulso para mantenerlo al margen por 2 kilómetros hasta que llego de nuevo un repecho, el me pico y mis piernas no respondieron.
En ese momento no sabía quién venia atrás, entraba a la zona del lago donde había más gente animando y trataba de distraer mi mente con la vista: mujeres en bikini que estaban tomando el sol, la perfecta descripción de esta escena la dio Dave: "era el paraíso y el infierno en una misma calle, dos universos paralelos". Pero aunque el paisaje estaba muy atractivo, las piernas ya no tenían energía y comencé a sentir un cosquilleo en todo el cuerpo y a ver manchas, afortunadamente faltaba poco y termine el día más duro de mi vida.

Brett estaba al final, me felicito y me dijo que cuando se me pasara el cansancio me iba a dar cuenta de lo que había conseguido. Pero en ese momento lo único que sentía era como si alguien me hubiese quitado toda la energía del cuerpo y se hizo más evidente cuando me llevaron al control antidoping, sin dejarme pasar por comida. La siguiente hora fue horrible, nada de energía, no quería mas Gatorade y tomaba y tomaba agua para orinar lo más rápido posible para salir de ahí y poder comer.

Afortunadamente una buena pizza y un buen baño remediaron la situación y nuevamente tuve fuerzas para sonreír y agradecerle a Dios por esta increíble jornada.
Muchas gracias a todos por el apoyo y los mensajes y esta historia continua en tan sólo tres semanas en el Ironman de Wisconsin.

Un abrazo,

lunes, 30 de julio de 2012

SUTTO TOUR DE FRANCE Y ALPE D'HUEZ TRIATHLON 


Despues de 7 semanas de fuerte entrenamiento en Leysin, por fin tengo la oportunidad de competir. Es difícil ver a todos corriendo y seguir entrenando fuerte día tras día, aunque ese es el plan de Brett, construir, construir y construir, ganar y dominar. Y en ese orden de ideas, Alpe de Huez fue mas un entrenamiento fuerte que una carrera, aunque la tome como una.

El miércoles, una semana antes de la prueba, tuve mi primera lesión, afortunadamente con un par de días de descanso de trote y mucho voltearen paso. Esta vez no teníamos que preocuparnos por transporte, nuestras bicis eran nuestro medio.  El domingo arrancamos la primera etapa del Sutto Tour de France como el lo denomina, pasando por Chamonix cerca del Mont Blanc y un par de pasos alpinos, hasta llegar a Albertville despues de 160 km.

El segundo día pasamos por Col Du Glandon, mítico puerto de fuera de categoría del Tour de Francia y terminamos en Alpe d Huez, despues de ganar mas de 3000 m. Y montar por cerca de 6 horas.

El día martes por fin llego el descanso, unos 3 km. De natación y nada mas para descansar la rodilla. Aunque me sentía cansado, sabia que me iba ir muy bien, porque mentalmente estaba muy fuerte.

La carrera arranca a las 9:30 am, que mejor horario para desayunar y dormir tranquilo, el ciclismo es por carretera abierta, aunque no pasan muchos carros y existe buena seguridad. Y el trote se lleva a cabo en el mítico Alpe de Huez por terreno de cross y carretera con muchas subidas y bajadas. Son 2,2 km. De natación, 115 km. De bici con 3000 m. De ganancia y 22 km. De trote, claro que esta vez lo cortaron a 20.1, con una de las mejores bolsas de premios en larga distancia y un nivel excepcional, dominado por los escaladores europeos.

La natación fue rápida desde el inicio, esta vez sentí que no sufrí tanto para estar en el lote de punta y aunque el paso estuvo fuerte durante toda la natación, logre salir de tercero del agua y no pegarle a ninguno de mis compañeros del Team TBB... Pues la mayoría estaban en el lote de punta y no era como en otras carreras que no importa quien va al lado, pues uno no quiere golpear a un compañero. Era como revivir los viejos tiempo en Merey cuando todos salíamos en el lote de punta.

La transición fue mas rápida de lo esperado, corone de primero pero a los pocos metros ocurrió lo esperado o inesperado no se como describirlo, pues despues de montar en la misma bici por mas de dos meses en las duras condiciones de los Alpes algo asi puede pasar, mas sin un adecuado mantenimiento ( no por descuido, sino por los costos y la ubicación). El tornillo del cambio se soltó, tuve que parar, pedir ayuda y por lo tanto perder el lote de punta y unos 2 minutos, o de pronto menos pero me parecieron una eternidad.

El ciclismo casi que fue en solitario, pero no me preocupe, pensé positivamente que los de adelante se estarían matando unos a otros y yo podía seguir mi propio paso y llegar bien a Alpe de Huez despues de los dos puertos de montaña, y asi fue, comencé a alcanzar gente y corone en quinto lugar.

Me baje a correr con las piernas reventadas, pero me acorde del consejo de Brett, comenzar despacio, comer y luego encontrar el ritmo. Además llevaba buena reserva energética, pues en la bicicleta no pare de comer además de los geles, bananos y mars bars, era solo cuestión de encontrar el ritmo.

Me recupere tanto que en la segunda de tres vueltas alcance a Aaron Farlow, un compañero de equipo campeón de Ironman y pude aguantar hasta faltando dos kilómetros cuando Scott de Fillipis me alcanzo y aunque luche por no perder el puesto, el venia inspirado despues de haber corrido en el Ironman de Suiza en 2:43.

Al final un honroso 5to lugar,  detrás de Víctor del Corral, que repitió victoria, Dave Dellow y Alejandro Degassperi quienes a pesar de una sanción injusta por drafting no dejaron de combatir, y de Scott. Quede totalmente satisfecho y orgulloso conmigo mismo porque no deje de luchar y nunca mire para atrás sino en la forma de ganar y creo que esa es la mentalidad que me hacia falta y estoy logrando en este campamento.

El siguiente día fueron 150 km. Pero afortunadamente tomamos la ruta plana que hasta ese día me entere que existía y el ultimo día, el viernes, volvimos por las montañas para continuar el entrenamiento en Leysin con miras al evento de distancia Ironman mas duro del mundo: Embrunman, el 15 de agosto. 3,8, 188 y 42.2 km. Con 5000 m. De ganancia en la bici, para traducirlo unas 13 subidas a Patios...nada mal, no?

Muchas gracias por estar pendiente, especiales agradecimientos a Jorge y Sujey Valdes que están haciendo posible este sueño, a todos los integrantes del Team TBB por aceptarme como uno de ellos, por toda la buena energia y tomadera de pelo y enseñarme como correr como un profesional, a Brett por su carácter y consejos que me hacen cada día mas fuerte, a mi equipo en Colombia 226, Oswaldo, Michael, mi familia y a mi novia Jineth por la buena energia y apoyo incondicional, un abrazo a todos. Pero sobre todo gracias a Dios ir colocando las fichas faltantes en este rompecabezas. Y poder disfrutar de una experiencia como estas, competir donde los escarabajos colombianos han dejado su huella.

Hasta la próxima...