viernes, 14 de septiembre de 2012

Leysin: Viviendo el sueño

Después de 12 semanas me encuentro al final de este vuelo de regreso a Bogotá y la continuación de este sueño.

Fueron tantas las anécdotas, los momentos, entrenamientos y el aprendizaje que se me quedaría corto este blog. Pero lo mas importante y de rescatar, es que me encuentro satisfecho por haber dejado el nombre de Colombia en alto, demostrando que nosotros, los latinos, también somos disciplinados y capaces, espero no pecar de orgulloso... Pero despues de todo lo que viví, creo que me gane mi propio reconocimiento.

Me lo gane, porque antes de llegar a Leysin, tenia dudas si seria capaz de soportar las fuertes sesiones de entrenamiento que habia leído sobre el Team TBB y sobre todo de Brett Sutton. También tenia dudas sobre mis capacidades físicas, pues no sabia si las tenia para este deporte, y como lo hablamos con Jineth antes de viajar, queríamos saber de una vez por todas si seguía por este camino o tomaba otro rumbo, por fortuna y disciplina puedo decir que sigo en mi sueño. Pues con Brett era la medida que necesitaba, el era la persona franca que me lo iba a decir, y que si era necesario me iba a devolver a Colombia a los tres días de estar allá, porque no servia para esto, pero dure tres meses....

Antes de viajar habia leído mucho, tanto que sabia que no podía dejar hidratación al pie de la piscina, pues Brett me diría que en un Ironman no me tomo nada durante el segmento de natación y que debía preparan el cuerpo para eso. Asi que nunca me arriesgue, tampoco a llegar tarde, aunque de por si soy puntual, no por serlo sino porque me gusta entrenar y quiero estar lo antes posible en la sesión.

También leí cosas que no son ciertas, sobre todo sobre Brett y como trata a los atletas. El es un maestro en leer a cada uno y saber que funciona con cada individuo y no va colocar un entrenamiento para el cual no estemos preparados físicamente, pues normalmente lo que no estamos es mentalmente. Tampoco entrena para matar, lesionar o que el mas fuerte sobreviva, muchas veces somos nosotros mismos los que nos sobre entrenamos haciendo las sesiones mas fuerte de lo que son o mas largas, y muchas otras, como me paso a mi, que seguimos presionando el cuerpo sin atender a las señales que este nos da.

Las horas de entrenamiento semanalmente se incrementaron sustancialmente asi como las cargas, he hice entrenamientos que nunca creí que fuera capaz de hacer, pero para esto conte con la ayuda del equipo, el ver a tanta gente totalmente dedicada a su trabajo. Eso me hizo crecer profesionalmente y empujar mis limites.

También hubo tiempo para reír cuando era el momento, compartir y vivir como uno mas del Team TBB, además de poder compartir uno de los veranos mas exitosos del equipo, con la medalla de oro de Nicola Spirig, un privilegio que tienen pocos, de ver la rutina diaria de una campeona, como de muchos otros campeones.

No me queda mas que agradecer a Brett por su dedicación, animo y pasión por lo que hace, por compartir su conocimiento y permitirme soñar con mas. A todo el Team TBB, por la acogida, los consejos y la amistad, asi como a Alex Bok, por darme la oportunidad de probarme.

También quiero agradecer a Oswaldo Santos, el entrenador y mi segundo padre que me formo como deportista y me dio la seguridad de seguir día a día, en los momentos mas difíciles. Asi como a mi familia por apoyarme en mi capricho de ser atleta profesional, asi no tuviera un peso para salir los fines de semana a tomarme un café. A mi novia por este permiso, jejeje, que se fue alargando. A Jorge y Sujey que Dios los puso en mi camino, me trataron como un hijo y me dieron los medios para llegar a donde estoy y construir desde aquí una verdadera carrera como profesional...aun falta mucho, pero creo que los cimientos son fuertes...y gracias a ASEA por mantenerme al dia con el producto para poder soportar las largas jornadas.

Estaré menos de una semana en Bogotá, luego viajare a Madison a competir el Ironman de Wisonsin y de allí a Cozumel el 70.3, y de ahí aseguro el matrimonio y Cozumel pero aun no tengo las fechas del retorno a Bogotá.

Muchas gracias por todos los mensajes de apoyo que recibí estos tres meses, me dieron el impulso y la energia. Un saludo especial a mi equipo Dos Ventisesis. Y seguiré trabajando por el deporte colombiano, no solo por mi, sino porque quiero abrir las puertas a mas compatriotas para que vivan esta misma jornada, quien sabe...en el futuro puede haber un Team TBB Colombia o mas atletas de este bello país en este exitoso equipo.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Embrunman: El Iron mas duro del mundo.



Al iniciar este año me prometí y le prometí a Jineth, que no iba a correr sino un solo Ironman en el año, bueno resultó que fue ese tipo de promesas que uno hace cuando termina un Ironman y dice, para sí mismo, este fue el último, resulta que uno se vuelve adicto al dolor y a la línea de llegada.

Dentro de mi sabía que no lo iba a cumplir, aunque aun no sabía cómo iba a romper mi promesa, pero la vida da muchas vueltas y, finalmente, lo que se siembra se recoge y la cosecha fue este cambio de vida que me tiene hoy en Europa, corriendo las carreras con más historia y nivel del continente.

El aprendizaje aquí ha sido rápido y después del quinto puesto en Alpe d´Huez, Brett vió el potencial para hacer una buena carrera en Embrun, en lo que se conoce como
el ¨Embrunman¨, la verdad no tenía idea que desde 1984 se realizaba un Ironman en los Alpes franceses, con el recorrido más difícil del mundo, tampoco sabía que este había sido parte del circuito Ironman hasta los años 90´s, cuando por desacuerdos con la WTC, compañía propietaria de la marca, decidieron independizarse y seguir atrayendo a los mejores profesionales del continente y de otros lugares del mundo, con una jugosa bolsa de premios.

La natación se inicia a las 6:00, cuando el sol aun no ha salido, sin mucha oportunidad de calentar y una sola salida masiva para los 800 participantes. Esta vez me ubique bien desde el principio, aunque no sabía muy bien por donde iba, pues tan solo un bote nos guiaba con una luz, que lo único que permitía ver era un resplandor de agua salpicando.

Rápidamente cumplimos con la estrategia de Brett, atacar desde el inicio y poner al menos 2 minutos de diferencia con los franceses y españoles, que finalmente resultaron ser 3:30 con Marcel Zamora, doble campeón de esta prueba y 5 veces campeón del Ironman de Francia, es decir un especialista en este tipo de terreno y casi 6 minutos de ventaja sobre Víctor del Corral, ganador del Ironman de Lanzarote y Alpe d´Huez.

El primero en tocar tierra firme fue un francés de categorías, seguido por Dan
Halskworth actual campeón del Ironman UK, lo seguía yo y después Dave Dellow, ganador de Ironman Cairns y un atleta que va dar mucho de qué hablar en Kona este año, ambos del Team TBB. Hasta ese punto la estrategia iba funcionando, pero en la transición nos separamos y mi transición resultó ser la más lenta, lo que me dejo en solitario.

Apenas se sale de la transición se sube el primer puerto de 7 km., y la cuenta de los metros ganados empieza a acumularse en las piernas (dicen que son 5000 m., claro que a mí me dio 3800 m. en el Garmin, para poner un comparativo en el Ironman de Niza solo se ganan 1800 m.), en este primer puerto trate de alcanzar a Dave, pero quede corto y en los repechos que seguían me alcanzaron dos franceses y Zamora.

Sabía que tenía que estar atento en la bajada y arriesgar, aunque me sacaron unos 20 segundos, en el plano que seguía los alcance, y se notaba que era más fuerte, al igual que en los falsos planos, pero en las subidas era otra historia. Estuve con ellos hasta el kilometro 80, en el que comenzamos a subir el Col d'Izard, uno de los puertos míticos del tour de Francia que está a 2300 m. (la natación arranca sobre los 700m.) cuando nos alcanzó Víctor del Corral.

En el kilometro 81-84 se comienza a empinar aún más el recorrido y, en ese punto, me encontré a Brett, quien me dijo que esa no era mi carrera, es decir que si seguía a ese paso me iba a estallar, así que me mantuve a mi ritmo y Del Corral y Zamora se comenzaron a ver más pequeños en la distancia. En ese momento iba de 6to, porque el francés, Benoit, se había quedado.

Faltando dos kilómetros para coronar, es decir como en el 95, Benoit me alcanzó de nuevo y a unos 100 m. adelante veía a Dan, así que decidí quedarme con él, para hacer el descenso juntos y no perder tanto tiempo. Coronamos a menos de 4 minutos de los líderes, pero al momento de recoger la bolsa de alimentación me demoraron la mía y perdí contacto con ellos. De ahí en adelante estuve solo, perdí cerca de 10 min. en las bajadas, por la falta de habilidad y por ir con la bici de contrareloj, y otro tanto en las siguientes subidas y falsos planos, por la falta de compañía que me ayudara a mantener el paso y porque en algunos lugares estaba abierto al tráfico y me frenaban los autos.

Del kilometro 130 al 160 sufrí por agua, pues en los puestos de hidratación en ocasiones no daban las botellas llenas y estaban muy separados unos de otros. En esas me encontré a Brett quien me gritó que me hidratara y comiera, así tuviera que parar. En la siguiente estación, tome tres botellas y casi me las acabo de un sorbo, de ahí en adelante disminuí un poco la velocidad, porque no me quería deshidratar, y ya para el kilómetro 177, cuando uno cree que ya va llegar, aparece la última zona de hidratación, y recordé que me habían advertido que al final había una subida de 8 km. súper empinada, por lo que de nuevo me reabastecí, hasta que me sentí embuchado y termine el ciclismo a 11 minutos de Dan y el francés y cerca de 20 minutos detrás de los líderes.

La transición la hice con calma, comí, me cambie y comencé a correr a un paso suave, aunque no lo era, así que decidí correr aun más suave. Este ha sido mi error en los anteriores Ironman y, esta carrera se estaba tornando más en un asunto de supervivencia por el calor que estaba haciendo, cerca de 36 grados y ni una sola nube en el cielo, por lo que quise ser más cauto al respecto.

La primera vez que vi a Brett fue en el kilometro 5, me hizo meter en una fuente de agua helada y me dijo "hay un francés a 4 minutos que quiere robarle la plata, sabe cuál es la diferencia entre el 6to y el 7mo", lo único que atine a decir fue: -Si, 3000 y nada. Me respondió: -Si, 3000 Euros, no Dólares, Euros...buena motivación, no? Más si se traducen a pesos colombianos.

El recorrido de atletismo esta distribuido en dos vueltas, con terreno ondulado de subidas y bajadas pronunciadas, para nada plano, así los primeros 21 km. me sentí fuerte, pase en 1:35 y el ánimo se me disparo cuando alcance a Dan, después de haberlo perseguido todo el día, le di animo y seguí aunque él no me respondió, luego me contó que no se acordaba que yo lo hubiese pasado y que unos 3 km. después del punto en que lo pasé había parado y se había quedado dormido en el pasto.

En ese punto era 5to, tome los tiempo y el cuarto estaba a 7 minutos, lo mismo que el sexto. Ahora tenía que aguantar, cada kilometro que pasaba me alegraba más porque aun no me había dado la ¨pálida¨, creo que ayudo mucho la buena alimentación en la bici y comer más en el trote.

Brett me había advertido antes de la carrera que a veces es más rápido parar en las estaciones, hidratarse bien y comer, que seguir corriendo, tomar de a sobos y deshidratarse. Así que cada vez que el Fuelt Belt o los Powerbar se me acababan, llenaba de nuevo las botellas y cogía comida para el camino, pues en partes del recorrido no había agua en más de 3 km.

Al kilometro 30 o 31 comencé a sentirme pesado y el ritmo se me cayó y para completar el francés venia a solo 3 minutos. Seguí hidratándome bien y corriendo, por momentos se me pasaba la pesadez, pero cuando llegaba a una loma, perdía bastante tiempo. Como al kilometro 34 un señor en bicicleta, paraba, tomaba el tiempo y se devolvía. Así que supe que el francés venia. Empecé a hidratarme, a aflojar un poco el paso para recuperarme y estar fuerte cuando el llegara.

Cedric llego al 37, pero antes que me alcanzara, aumente el paso, por fortuna era falso plano bajando y me dio el impulso para mantenerlo al margen por 2 kilómetros hasta que llego de nuevo un repecho, el me pico y mis piernas no respondieron.
En ese momento no sabía quién venia atrás, entraba a la zona del lago donde había más gente animando y trataba de distraer mi mente con la vista: mujeres en bikini que estaban tomando el sol, la perfecta descripción de esta escena la dio Dave: "era el paraíso y el infierno en una misma calle, dos universos paralelos". Pero aunque el paisaje estaba muy atractivo, las piernas ya no tenían energía y comencé a sentir un cosquilleo en todo el cuerpo y a ver manchas, afortunadamente faltaba poco y termine el día más duro de mi vida.

Brett estaba al final, me felicito y me dijo que cuando se me pasara el cansancio me iba a dar cuenta de lo que había conseguido. Pero en ese momento lo único que sentía era como si alguien me hubiese quitado toda la energía del cuerpo y se hizo más evidente cuando me llevaron al control antidoping, sin dejarme pasar por comida. La siguiente hora fue horrible, nada de energía, no quería mas Gatorade y tomaba y tomaba agua para orinar lo más rápido posible para salir de ahí y poder comer.

Afortunadamente una buena pizza y un buen baño remediaron la situación y nuevamente tuve fuerzas para sonreír y agradecerle a Dios por esta increíble jornada.
Muchas gracias a todos por el apoyo y los mensajes y esta historia continua en tan sólo tres semanas en el Ironman de Wisconsin.

Un abrazo,

lunes, 30 de julio de 2012

SUTTO TOUR DE FRANCE Y ALPE D'HUEZ TRIATHLON 


Despues de 7 semanas de fuerte entrenamiento en Leysin, por fin tengo la oportunidad de competir. Es difícil ver a todos corriendo y seguir entrenando fuerte día tras día, aunque ese es el plan de Brett, construir, construir y construir, ganar y dominar. Y en ese orden de ideas, Alpe de Huez fue mas un entrenamiento fuerte que una carrera, aunque la tome como una.

El miércoles, una semana antes de la prueba, tuve mi primera lesión, afortunadamente con un par de días de descanso de trote y mucho voltearen paso. Esta vez no teníamos que preocuparnos por transporte, nuestras bicis eran nuestro medio.  El domingo arrancamos la primera etapa del Sutto Tour de France como el lo denomina, pasando por Chamonix cerca del Mont Blanc y un par de pasos alpinos, hasta llegar a Albertville despues de 160 km.

El segundo día pasamos por Col Du Glandon, mítico puerto de fuera de categoría del Tour de Francia y terminamos en Alpe d Huez, despues de ganar mas de 3000 m. Y montar por cerca de 6 horas.

El día martes por fin llego el descanso, unos 3 km. De natación y nada mas para descansar la rodilla. Aunque me sentía cansado, sabia que me iba ir muy bien, porque mentalmente estaba muy fuerte.

La carrera arranca a las 9:30 am, que mejor horario para desayunar y dormir tranquilo, el ciclismo es por carretera abierta, aunque no pasan muchos carros y existe buena seguridad. Y el trote se lleva a cabo en el mítico Alpe de Huez por terreno de cross y carretera con muchas subidas y bajadas. Son 2,2 km. De natación, 115 km. De bici con 3000 m. De ganancia y 22 km. De trote, claro que esta vez lo cortaron a 20.1, con una de las mejores bolsas de premios en larga distancia y un nivel excepcional, dominado por los escaladores europeos.

La natación fue rápida desde el inicio, esta vez sentí que no sufrí tanto para estar en el lote de punta y aunque el paso estuvo fuerte durante toda la natación, logre salir de tercero del agua y no pegarle a ninguno de mis compañeros del Team TBB... Pues la mayoría estaban en el lote de punta y no era como en otras carreras que no importa quien va al lado, pues uno no quiere golpear a un compañero. Era como revivir los viejos tiempo en Merey cuando todos salíamos en el lote de punta.

La transición fue mas rápida de lo esperado, corone de primero pero a los pocos metros ocurrió lo esperado o inesperado no se como describirlo, pues despues de montar en la misma bici por mas de dos meses en las duras condiciones de los Alpes algo asi puede pasar, mas sin un adecuado mantenimiento ( no por descuido, sino por los costos y la ubicación). El tornillo del cambio se soltó, tuve que parar, pedir ayuda y por lo tanto perder el lote de punta y unos 2 minutos, o de pronto menos pero me parecieron una eternidad.

El ciclismo casi que fue en solitario, pero no me preocupe, pensé positivamente que los de adelante se estarían matando unos a otros y yo podía seguir mi propio paso y llegar bien a Alpe de Huez despues de los dos puertos de montaña, y asi fue, comencé a alcanzar gente y corone en quinto lugar.

Me baje a correr con las piernas reventadas, pero me acorde del consejo de Brett, comenzar despacio, comer y luego encontrar el ritmo. Además llevaba buena reserva energética, pues en la bicicleta no pare de comer además de los geles, bananos y mars bars, era solo cuestión de encontrar el ritmo.

Me recupere tanto que en la segunda de tres vueltas alcance a Aaron Farlow, un compañero de equipo campeón de Ironman y pude aguantar hasta faltando dos kilómetros cuando Scott de Fillipis me alcanzo y aunque luche por no perder el puesto, el venia inspirado despues de haber corrido en el Ironman de Suiza en 2:43.

Al final un honroso 5to lugar,  detrás de Víctor del Corral, que repitió victoria, Dave Dellow y Alejandro Degassperi quienes a pesar de una sanción injusta por drafting no dejaron de combatir, y de Scott. Quede totalmente satisfecho y orgulloso conmigo mismo porque no deje de luchar y nunca mire para atrás sino en la forma de ganar y creo que esa es la mentalidad que me hacia falta y estoy logrando en este campamento.

El siguiente día fueron 150 km. Pero afortunadamente tomamos la ruta plana que hasta ese día me entere que existía y el ultimo día, el viernes, volvimos por las montañas para continuar el entrenamiento en Leysin con miras al evento de distancia Ironman mas duro del mundo: Embrunman, el 15 de agosto. 3,8, 188 y 42.2 km. Con 5000 m. De ganancia en la bici, para traducirlo unas 13 subidas a Patios...nada mal, no?

Muchas gracias por estar pendiente, especiales agradecimientos a Jorge y Sujey Valdes que están haciendo posible este sueño, a todos los integrantes del Team TBB por aceptarme como uno de ellos, por toda la buena energia y tomadera de pelo y enseñarme como correr como un profesional, a Brett por su carácter y consejos que me hacen cada día mas fuerte, a mi equipo en Colombia 226, Oswaldo, Michael, mi familia y a mi novia Jineth por la buena energia y apoyo incondicional, un abrazo a todos. Pero sobre todo gracias a Dios ir colocando las fichas faltantes en este rompecabezas. Y poder disfrutar de una experiencia como estas, competir donde los escarabajos colombianos han dejado su huella.

Hasta la próxima...

miércoles, 27 de junio de 2012

LEYSIN 3 SEMANAS Y MEDIA DE APRENDIZAJE Y CONTANDO

Han pasado cerca de tres semanas y  media desde que llegue al campamento con el Team TBB, ha sido un aprendizaje grandísimo, tanto físico como mental. Siento que cada día crezco un poco más, sin decir que haya sido fácil, al contrario hay días en que el cansancio es tan extremo que apenas tengo fuerzas para cocinarme algo.

No quiero entrar en detalles de las sesiones, de ellas solo puedo decir que nunca antes me habría imaginado que sería capaz de completarlas, mucho menos una tras de otra.

El entrenamiento tiene algunas coincidencias con lo que venimos haciendo en 226, y muy pocas con las de Mark Allen Online, sin decir que uno sea mejor que el otro, pero si tratando de corregir algunos hábitos no tan acertados que aprendí en esta última.

Increíblemente mi técnica de natación, contrario a lo que todo el mundo me ha dicho durante toda mi vida, es perfecta para el Ironman, poca patada, lo que disminuye el gasto del tren inferior, una brazada fuerte y una  buena alineación del tronco, lo que me permite no ir súper rápido, pero si aguantar cualquier distancia a un paso superior al promedio.

En cuanto al  ciclismo, tengo que dejar de pedalear como ciclista, con cadencia alta, que es mi sello personal, ahora debo disminuir la cadencia y guardarla para el atletismo, que es donde más espacio tengo por mejorar, ya que mi técnica es más la de un corredor de 400 m. que la de un triatleta de larga distancia, son pasos muy largos y poca cadencia, 80 aproximadamente, que sería la ideal del ciclismo pero para la carrera a pie debería ser de unos 90 pasos por minuto. Como dice Brett, en el Ironman el atletismo es una caminata rápida.

La buena noticia es que todo tiene arreglo y aunque me va a costar mucho trabajo, sé que lo voy a sacar adelante. Además como la natación, en el Ironman, es cada vez más decisiva, puedo decir que voy por buen camino, pues en los próximos años, quien no nade en el grupo de adelante esta por fuera de la pelea. Solo basta revisar los resultados de los últimos campeonatos en Hawaii y descubrir que solo están compitiendo y ganando los que nadan adelante.

De regreso al campamento estoy ubicado en Leysin, un pueblo pequeño en medio de los Alpes, cerca de la frontera francesa (ya estuve montando allí), que por donde se vaya tiene montaña. Lo único plano es la piscina de 25 metros, donde nadamos a diario, la pista atlética queda a 25 km., en el valle, a donde vamos y volvemos montando, sin importar que hayamos completado 15 o 30 km. en la pista, siempre nos esperaran 15 km. de subida con 900 m. de diferencia en altitud. Mas que un entrenamiento físico, es mental.

Y lo que muchos quieren saber: Brett Sutton, para mi uno de los mejores entrenadores del mundo  y todo un honor escucharlo y aprender de él todos los días. Si, el entrenamiento es duro, pero él tiene la capacidad de empujarlo y motivarlo más allá de los límites de cada individúo, transformándonos en competidores, no en simples participantes, en un luchadores, en ganadores, que no van a ver qué puede pasar sino que van por el escalón más alto del pódium. Y ésa ha sido la enseñanza más grande que toda esta experiencia me ha dejado.

Esta es la tercera vez que vivo fuera del país buscando alcanzar mis sueños, y tengo la certeza que esta vez tome la decisión correcta respecto al lugar que tenía que ir para seguir mi objetivo. Y, creo, que este consejo se lo puedo pasar al resto de deportistas Colombianos (no quiero pasar de presumido, pues el proceso de cambiar la mentalidad no ha sido facil, y aun falta mucho por recorrer), especialmente a los  triatletas, que se están conformando con la Copa  Colombia, que se convierten  en los campeones de los medios  de comunicación, del  facebook o el twitter, pero cuando realmente tienen que sacrificar algo y arriesgarse, se quedan en el camino fácil, el de criticar o el de conformarse con lo usual.

Por eso admiro a quienes han salido del país a ¨profesionalizarse¨, definitivamente, es la única manera; por esta razón, especialmente, admiro a Carlos Quinchara, en este momento entiendo que si él no hubiese tomado la decisión de irse a vivir a Australia, arriesgando e invirtiendo, recursos financieros y aspectos personales, y, por el contrario, hubiese seguido las voces que le decian que se quedara en Colombia compitiendo las carreras de Latinoamérica, seguramente no habría logrado clasificarse directamente a los juegos olímpicos de Londres. 

Es ese cambio de mentalidad es lo que nos convierte en ganadores, por eso Carlos está donde está, porque fue más allá y no se conformó con quedarse en Colombia,(sin decir que aqui no se pueda, pero el camino sera mas largo), con tener comida caliente después de llegar de una jornada de entrenamiento (yo se lo bueno que es eso), con pasar un buen tiempo en los entrenamientos con los  amigos y hasta con no tener que preocuparse por lo que tiene que comer al siguiente día, a él y a su familia les envío un mensaje con toda mi admiración y fuerza para este nuevo reto.  

Espero que no tomen a mal mis palabras, no soy nadie para juzgar, simplemente espero que las próximas generaciones, aquellos que hoy hacen parte del grupo de potenciales, los juveniles y los niños (y las familias de todos ellos) se arriesguen, inviertan en sí mismos, porque  los  australianos, los europeos o  los estadounidenses no han logrado consolidarse como potencias en el triatlón por conformarse, sino porque sin importar el clima, el terreno o las condiciones siempre cumplirán con el plan de entrenamiento y están dispuestos a dar más de los que se le pide, tanto mental como físicamente. Y para lograr eso, hay que aprender de los mejores, que aun no estan en Colombia, pero lo estaran, si mas compatriotas ven un poco mas alla.

Aún me quedan otras siete semanas de aprendizaje  y cambio de mentalidad, espero seguir  fortaleciéndome y tener la  cabeza bien puesta, con la ayuda de Dios, para que estos días en que los sentimientos de pesimismo y de autocompasión me embarguen, poder manejarlos y mandarlos al "·$%@&˝ y una vez vuelva a Colombia pueda compartirlo con mi equipo, mis amigos y con todos aquellos que siempre están interesados en escucharme, antes de partir a otro campamento y a una buena serie de carreras.

Brett no tiene una varita mágica para convertirnos en campeones mundiales, pero si es el facilitador para ello, porque nos hace pensar que todo es posible. Tampoco es cuestión de que cuando termine este campamento voy a ganar Las Vegas, porque ese proceso también toma tiempo, pero como ya he invertido toda mi vida en esto, asi que vale la pena esperar un poquito mas.

Además no puedo terminar este blog sin agradecer: Primero a Dios porque se ha encargado de ponerme en el lugar indicado, por darme fuerza cada día para levantarme y permitirme seguir dando lo mejor de mí, segundo mil y mil gracias a Jorge y Sujey, que han sido una bendición en mi vida, han confiado en mi trabajo y además con cada una de sus palabras me llenan de fortaleza, por supuesto gracias a mi equipo 226, que siguen siendo mi equipo, me acompañan en la distancia y me envían buena energía diariamente, a cada uno de los miembros de mi equipo les mando un mensaje especial para que sigan así de juiciosos y dedicados, son un gran orgullo para mí (tanto los que entrenan en Colombia como la legión extranjera). Y por último mil gracias a quienes esperan cada carrera o nuevo acontecimiento en mi proceso deportivo, para leer mi blog y me acompañan a través de las redes sociales.

Hasta un próximo blog….


Un abrazo desde Leysin, Suiza

Andrés.    

jueves, 24 de mayo de 2012

2012 Florida 70.3: Por El Buen Camino.

Más de un mes fuera del país y el cierre no podría haber sido mejor, otro top 5 en un IRONMAN 70.3

Este evento me trae grandes recuerdos y progresos. La primera vez que corrí fue en el año 2007, supuestamente como profesional, me inscribí como tal, pues creía que por competir en Colombia como elite y en las copas panamericanas, ya estaba listo para partir al lado de los mejores en esta distancia, desafortunadamente ese día, en Orlando, me aterrizaron, hice 4 horas 33 minutos, quede entre los últimos pro y 57 en la general; con ese recuerdo regrese al año siguiente como ¨AGE GRUPER¨ y quedé de 2° en mi grupo por edad y 19 en la general con 9 minutos menos respecto al año inmediatamente anterior, lo que me clasificó al mundial de IRONMAN 70.3 y después de esa prueba decidí darme otro chance con los profesionales, para competir contra los mejores, como siempre me ha gustado.

En el 2009 aunque mejore 10 minutos quedé de 24° en la general y 23 en los pro, pero ya sentía que iba por buen camino, aunque tenía mucho por aprender. Al siguiente año fui noveno con 4:03 y el mejor tiempo personal de ciclismo, hasta ahora, pues al siguiente año soplo bastante y este año el recorrido lo cambiaron y hubo más subida. El año pasado quede de quinto a menos de 9 minutos del ganador con 4.02.01 y este año seguí la tradición de mejorar y quedé cuarto con 4.01.08, un poco más lejos del ganador, pero con la satisfacción de seguir con un rumbo fijo hacia el objetivo de ganar un evento de la serie Ironman.

Este año, al igual que el pasado, me sentía seguro, no tan relajado como el hacía un año, ya que competí en St. Croix dos semanas antes, en un terreno muy exigente, pero con la certeza que debía estar en el top 5. En la natación he venido recobrado la confianza y ceo que en esta tenía mucha, tanta que al principio deje un espacio pensando que lo recuperaría fácil y esa diferencia se fue aumentando hasta llegar a un minuto, algo que no estaba en lo presupuestado.

Pero en términos generales me sentí bien, nade fuerte y pude salir de tercero con una ligera ventaja para hacer una transición rápida y esperar a que Lance Armstrong pasara en la bicicleta y estar listo para seguir su estela. Lo segundo no ocurrió, me alcanzó a los 3 kilómetros aproximadamente y bastaron un par de curvas para alejarse y perder por completo su referencia, su paso fue bestial y aunque mi plan incluía morirme y estar con él el mayor tiempo posible, me fue humanamente imposible.

Quedé con Mauro Cavanha, corredor de distancia olímpica que este año está incursionando en 70.3, y de quien sabia que debía cuidarme en el atletismo, sabía que debía dejarlo en la bicicleta, al igual que a Maxim Kriat, especialista en esta distancia y de los mejores corredores del circuito, quienes me alcanzaron al poco tiempo y comenzamos a tomar turnos al frente, pues sabíamos que adelante estaba la carrera. David Khan y Francesco Godoy habían salido un minuto adelante y sabiendo que son muy buenos ciclistas y atletas promedio, debíamos alcanzarnos.

Seguimos trabajando de esta forma hasta que un neozelandés que compite eventos olímpicos con y sin drafting nos alcanzó, puso un paso bastante fuerte y hasta la mitad del ciclismo no se quitó de la punta. Por momentos perdía la referencia y volvía a descontar. Sabía que iba a resistir y pasé un par de veces, con el objetivo de lastimar las piernas de los otros, hasta que el paso del neozelandés fue mayor y Cavanha no resistió más y quedamos sólo tres.

Con el paso de los kilómetros me sentía más fuerte hasta que en el kilometro 60 pasó lo impensable y la palanca del tensor se soltó, y quede en el cambio más fuerte, 53/11, el único arreglo era sostener la palanca con la mano en el cambio deseado, pero la tensión en el brazo era bastante, pues la guaya siempre estaba jalando. De ahí en adelante no dejaba de mirar los kilómetros, cada uno era eterno y la tensión cada vez mayor, no sólo en el brazo sino en la cabeza. Contra ella fue una batalla aparte para no perder el paso y no tirar todo lo hecho hasta ese punto a la basura, me decía a mi mismo que no iba a perder esta oportunidad de estar en el pódium y que afortunadamente he contado con suerte y casi nunca tengo desperfectos mecánicos, que no podía ser desagradecido y rendirme a la primera.

Los últimos 5 kilómetros aumentaron bastante el paso, pues el segundo y tercer puesto estaban a menos de 20 segundos y perdí algo de tiempo, que afortunadamente recupere en la transición, pero aun así salí de sexto del parque de bicicletas, con las piernas cargadas por el esfuerzo de las colinas y los saltos inesperados en los cambios. En la primera milla alcance a Kahn, que siempre me ha ganado y al neozelandés. Godoy y Maxim iban a unos 20 segundos. Eran tres vueltas, la primera la corrí muy bien, pero en la segunda las piernas me comenzaron a pasar factura. Recordaba el libro que estoy leyendo que dice que el cuerpo siempre tiene más para dar pero la mente es la que lo frena, y me ayudo por momentos, pero en otros no podía mantener el paso. Al comenzar la tercera vuelta iba a un poco más de un minuto del tercero, pero ya no lo veía por la cantidad de gente que ya comenzaba a hacer su primera vuelta de atletismo. Mantuve un buen tiempo, mire varias veces el reloj, la barrera de las 4 horas era posible de romper, pero al final me quede corto, pero satisfecho del lugar y muy contento de poderlo compartir con Jineth y con la familia Valdés, quienes me han apoyado durante todo este año para alcanzar logros como este.

Como notas mentales me quedaron: nunca confiarme en la natación y seguir entrenando las salidas fuertes en el agua, tratar de pasar esa línea del dolor por periodos más largos, lo que solo se logra con entrenamiento, así que ha “sufrir” un poco más en el entrenamiento. Muchas gracias a mi entrenador Oswaldo, a la familia Valdés, no sólo por la ayuda monetaria a través de su fundación Tres Hermanos, que ayuda a alejar a los niños de las drogas a través de la educación y con este nuevo proyecto a través del deporte, sino por su calidez humana y su compañía.

Gracias a mis patrocinadores, Mack Cycle, PowerBar y Aqua Sphere. A mi equipo 226 y todas las personas que me siguen por las redes sociales y me envían la mejor energía del mundo. Y a cada amigo que hago después de los eventos, que me reconoce en el recorrido y me grita frases de apoyo, que en ocasiones no tengo fuerza para responder. Y por último, y más importante gracias a Dios por la fortaleza y por guiarme por el buen camino.






martes, 15 de mayo de 2012

St. Croix 70.3 a classic race and 2012 one of the best editions

A week has almost passed since St. Croix (Ironman) and it was not until now that I had some time to write my usual report.  For the past several days I have been thinking of an appropriate title and yet I have not been able to decide on one.  I can go with the flow and use “The Lance Factor” , maybe go with something more personal “Running with an Idol” or focus more on the result “Against the best…”.  I still am not sure what to title this blog so lets just give it some time, meanwhile let me tell the story.   The St. Croix – Ironman 70.3 is a race that I have postponed for more than five years.  Some of reasons have been due to financial constraints and others; it simply did not fix well into the schedule.  This year everything opened up and it resulted to be one of the most competitive races ever.  I am sure that it will make the triathlon history books as a classic competitive race.  St. Croix is not a typical triathlon in the Ironman series. I often feel that some of the races have become similar to a McDonalds.  Many of the races are the same and at the end they always sell you the same thing.  St. Croix is different: it has history, heat, wind, warm and gracious people, and beautiful landscapes.  St. Croix reminds me of how triathlons used to be in the 80’s and 90’s, where you go deep from the beginning to the end of the race.  Here you are not looking at the decorations but instead looking inside on how to better oneself; you are seeking the strength and the magic of the triathlon.  This is what I found at St. Croix: history, challenge, and I wanted to play my best card so that my name could be written in the history books.  It happened to be not to work in my favor, but I hope that in the future it will be.  I will be back for more, has it usually happens in the races that I fall in love with.  Now to the race, eight days before the race I entered in an open water competition in Fort Myers, Florida.  I was taking advantage of the fact that I traveled early to Miami to get my new bike fitted using Retul.  The objective of this swim competition was to retake the confidence that I had in the water and feel the progress in my training that I thought I gained again with my lifelong coach Oswaldo Santos.  I recently felt that I had been coming out behind in the swim and thus having to struggle for a good placement.  The competition in Fort Meyers went well and I was able to place second.  I was able to win a few dollars and it gave me the confidence that I needed for the St. Croix – Ironman.  You could taste the tension in the air in the last moments before the start of the race.  The Pro-Men did not budge anxiously awaiting the sound of the CANON.  The announcer did not stop telling us to relax and that the race was not starting soon.  We all were in our own world and gush of adrenaline was released in the first 100 meters of the swim.  We all quickly turned left and wanted to position ourselves in the same place.  This time I gave it my all and I kicked and pulled without caring about all the slaps and kicks that I received.  I quickly placed myself in the lead group without counting Potts and Poulat.  I felt comfortable and I came out fourth from the water.  I knew that Lance was behind me and the only thing that came to my mind was that someone was about to take a picture (of Lance and me)…I have not found it yet, but I sure it will surface somewhere.  The transition was fast and I came out fifth together with Terenzo Bozzone, Federick Van Lierde, Omar Velez and Armstrong.  At the 2 KM mark I was leading this group. A bit later Terenzo and Van Lierde and later Armstrong passed me.  It took Lance to the 5KM mark to get to the front of the lead group.  He then took advantage of a series of closed curves in the road and then he simply took off.  I, Terenzo and Lierde tried to stay at Lance’s pace, but I could not go past the 6-8KM mark.  Once they pulled away I could only see them at a distance and I witnessed how Lance slowly continue to widen his lead. I was alone until KM 25 when the defending champion Maxim Kriat, Degasperi, Galindez and again Velez caught up.  We are were going at full speed, grabbing the curves without breaking apart until we reached the famous and fearful hill, THE BEAST.  It is a mythical mountain where (at some parts) there was a 25% in inclination at no more than 800 meters at one time.  Before the race I was able to go up THE BEAST with my friends Diego and Jairo.  We all thought, this is no big deal, but with the swim and 32K of biking on your legs THE BEAST was felt.  I went up the hill with the group but my legs were begging me for a rest.  During the next 30 KM many riders changed positions many times and we all started noticing a rider in front of us.  When we reached him I quickly realized that we are all human and we all need to suffer to win.  It was Terenzo Bozzone, 2008, 70.3 world champion.  He was suffering going over the many hills in the course.  A couple of kilometers in front of me was Van Lierde, multiple Ironman Champion which I was able to watch, a couple of weeks ago, racing using Ironman Live.  He was dueling with Craig Alexander up until the last kilometers at Ironman Melbourne.  I was keeping up with the big boys, in the past there have been very few stars to looks up to, but this year there were a lot of them shining all around me.   Lately I have been faced with being surrounded with the best athletes from around the world, but I am not complaining, the greater the level of difficulty the more we have to learn.  With just 5KM left in the bike we all were grouped together, but when a curve came Van Lierde almost fell and slowed down a bit.  This occurrence allowed me to loose valuable seconds and a good distance from the other four.  After working hard I was able to reach Maxim and I was then 40 seconds from the third place rider.  The race was wide open, Lance was at the tip and 3 min behind there was Poulat and Potts.  We were 8min back and behind me was Van Lierde.  I knew that that run was pure patience, because by now all of our legs were probably destroyed.  I started with a quick pace and not so fast that I would burn out quickly.   When I passed the 10 KM mark I was 1 min from Galindez and a few meters from Maxim and I was widening the distance to the ninth place runner behind me.  I knew that if I continued running I could possibly get some more dollars, because prizes are given up until sixth place.  This is where I committed an error in the race; I was not trying to catch up to Maxim when I had the chance.  At kilometer 15 my strength was starting to fail and at 17 I was almost at empty.  My legs were heavy and I could see the runners in front of me get further ahead.  Although I could not see Van Lierde I knew that he was inching closer and closer.  I think that I needed more gels in the run and in a couple of stations I asked for them and they did not give them to me.  I was lucky that I had a Powerbar with me if not my death would have been much sooner.  When I reached the town there was only 800 meters left in the race.  I looked back and I did not see anyone, I then asked if there was someone behind me and I was told no.  A few meters more I turned back again and I saw Van Lierde and I tried to quicken my step but it was no use.  He reached me with only 200 meters left and my legs could give no more. I slowed my pace down to greet the spectators and I finally reached the finish line. I thanked God for allowing me to learn so much and for giving me the strength to train each day harder and harder.  I was thankful for being able to compete on this beautiful island and battling with some of the best athletes on the planet.  I hope that next year I will be able to face the island with another name and place KONA.  Thank you everyone for your energy; especially the Valdes Family, my girlfriend (Jineth), my trainer Oswaldo and my 226 team.  Thank you to my sponsors: Aqua Sphere, Mack Cycle, Power Bar and Terra Pack.  Congratulations to my friend and colleague Jairo Salazar, who was able to accomplish many people’s dreams.  He won his age group and gained a slot in KONA and LAS VEGAS.  Till the next one…. FLORIDA 70.3.

sábado, 12 de mayo de 2012

St. Croix 70.3 Una carrera clasica y la de este año una de las mejores ediciones

Ya casi ha pasado una semana desde St. Croix y hasta ahora tengo un poco de tiempo libre para escribir mí acostumbrado reporte.   Durante todos estos días he pensado el titulo y aun no lo he decidido, puedo seguir por la corriente de todos como:¨ The Lance Factor¨ o un poco más personal: ¨corriendo con el ídolo¨ o solo enfocarme en el resultado: ¨Contra los mejores…¨ bueno aún no se que como llamarlo, démosle tiempo, mientras les cuento mi historia.   St. Croix es una carrera que aplacé por más de 5 años, en algunas ocasiones por dinero o porque no me cuadraba dentro del calendario. Pero este año tenía que ser y, al final, resultó ser una de ediciones más competitivas y que, seguramente, quedara plasmado en los libros de historia del triatlón, como uno de los clásicos a nivel mundial.   St. Croix no es el típico triatlón de la serie Ironman, que en mi parecer se ha convertido en algo como un MacDonalds de los triatlones, pues todas las carreras son iguales ó muy similares y al final siempre te venden lo mismo.     St. Croix por el contrario  tiene historia, tiene calor, viento, gente muy amable y cálida, belleza en sus paisajes, al estilo de los primeros triatlones que se organizaron en los años 80s y 90s; definitivamente es un triatlón donde se va a fondo de inicio a fin, sin importar  tanto la decoración como la superación, el esfuerzo y la magia del triatlon. Eso fue lo que encontré en St. Croix: historia y reto y quise jugar mi mejor carta para quedar en la historia, esta vez no fue, pero sé que en el futuro será así, pues volveré por más, como suele suceder con las carreras de las que me enamoro.   Pero bueno entrando en carrera, 8 días antes de la prueba corrí una carrera de aguas abiertas en Ft. Myers aprovechando que había viajado con tiempo suficiente a Miami, para hacer el fitting de la bicicleta en Retul. El objetivo de esta prueba de natación fue retomar la confianza en el agua y confirmar el progreso que sentía que había ganado entrenando de nuevo con Oswaldo Santos, mi entrenador de toda la vida. Pues ya llevaba varias carreras saliendo atrás y teniendo que luchar demasiado por cada puesto en la natación. La prueba en Ft. Myer salió bien, quede segundo, alcance a ganar algunos dólares y estaba listo para el reto, así en St Croix al momento de la salida sólo se respiraba tensión, 10 minutos antes ningún pro se movía de su sitio. El director de la prueba no se cansaba de decir que nos relajáramos que aún faltaba mucho tiempo; pero cada uno estaba en su propio mundo y toda esa adrenalina contenida exploto en los primeros 100 mts,  los cuales nadamos unos encima de otros, fue peor que una salida de un triatlón olímpico, pues exactamente 100 mts después de la salida, debíamos girar bruscamente a mano izquierda y todos queríamos tomar el mismo camino. Esta vez me fui con todo adelante, patee y bracee sin importar que lo único que cogiera fueran brazos, cabezas y piernas.   Me ubique rápidamente en el primer lote, sin contar a Potts y Poulat. Me sentí cómodo y finalmente salí cuarto del agua. Sabía que Lance estaba detrás mío y solo pensaba que alguien tomara una foto de ese instante… aún no ha aparecido, pero aparecerá. La transición fue rápida,  salí de quinto, junto a Terenzo Bozzone, Federick Van Lierde, Omar Velez y Armstrong. A los 2 km iba primero en ese grupo y al poco tiempo me pasó Terenzo y Van Lierde y más tarde Armstrong, quien no tardo en ponerse al frente y a los 5 km, en un par de curvas cerradas, abrió ventaja y simplemente se fue. Terenzo y Ven Lierde hicieron esfuerzos por seguir el paso de Lance, por mi parte, y a pesar de lo duro que lo intente, no pude seguir su paso y a los 6 u 8 km ya solo los podía verlos a la distancia y veía como Lance les continuaba abriendo más y más espacio.   Estuve solo hasta el km 25, cuando me alcanzo el campeón defensor Maxim Kriat, Degasperi, Galindez y de nuevo Velez. Íbamos a toda velocidad, cogiendo las curvas sin siquiera dejar el acople, hasta que arribamos a la temida y famosa subida de La Bestia, una mítica montaña con algunas partes donde la inclinación es del 25%, pero de no más de 800 mts,  con Diego y Jairo la habíamos subido el jueves previo y no parecía nada del otro mundo, pero con la natación y 32 km en las piernas si se sintió. Subí con ellos pero las piernas empezaban a pedir un descanso. Durante los siguientes 30 km intercambiamos posiciones y comenzamos a ver que teníamos en la mira a alguien, cuando lo alcanzamos me di cuenta que todos somos humanos, que todos tenemos que sufrir si queremos ganar, era Terenzo Bozzone, campeón mundial 70.3 en 2008, quien estaba sufriendo en uno de los tantos repechos y un par de kilómetros adelante estaba Van Lierde, múltiple campeón Ironman y a quien hace unas cuantas semanas había visto por Ironman Live, disputando el Ironman de Melbourne hasta los últimos kilómetros con Craig Alexander.   Estaba con los grandes, esta carrera, en los años pasados, había perdido su brillo por la falta de estrellas, pero este año vinieron todos… Casi siempre me pasa, me encuentro con los mejores en las carreras a las que asisto, pero no me quejo, entre más fuerte el nivel, mayor es el aprendizaje.   Faltando unos 5 km íbamos todos juntos, pero en una curva Van Lierde casi se cae y tuve que bajar la velocidad, lo que me hizo perder unos cuantos segundos y bastante distancia con los otros 4. Después de darle duro en la siguiente subida alcance a Maxim y llegue a unos 40 seg del tercero.   La carrera estaba abierta, Lance en la punta, a 3 min Poulat y Potts también campeon mundial de Ironman 70.3, nosotros a 8 min y 1 minuto atrás mío Van Lierde. Sabía que el trote era de paciencia pues las piernas de todos debían estar destruidas. Puse un paso fuerte pero no a muerte e iba sacando buenos parciales. Al pasar por los 10 km tenía a pocos menos de 1 min a Galindez y a pocos metros a Maxim, y le había aumentado la distancia al noveno, es decir, si contuaba corriendo asó podría coger unos cuantos dólares, pues se premia hasta el sexto.  Creo que aquí cometí el único error de la carrera y fue no coger a Maxim de una vez por todas sino esperar, pues el recobro las fuerzas y a mi desde el kilometro 15 me comenzaron a faltar y al 17 ya iba limpio. Las piernas me pesaban los de adelante se me iban y Van Lierde, aunque no lo veía, sentía que cada vez estaba más cerca. Creo que me faltaron geles en el trote, pues en un par de estaciones los pedí y no me los pasaron, por fortuna tenía un powerbar conmigo o sino la muerte hubiese sido mucho antes.   Cuando llegue al pueblo y faltaban 800 mts voltee a mirar y no vi a nadie, pregunte si venia alguien atrás y me dijeron que no, pero a los pocos metros volví a mirar y allí estaba Van Lierde. Trate de aumentar el paso pero fue inútil, me alcanzo y me paso faltando 200 mts, mis piernas no daban mas, ya no podía decir que le había ganado a él. Disminuí la velocidad, salude a los espectadores, pase la meta y agradecí a Dios por todo el aprendizaje de ese día, por darme las fuerzas para entrenar cada día más fuerte y competir más duro y por estar en una isla como estas luchando cuerpo a cuerpo con los mejores del planeta, espero que el otro año la isla donde me pueda enfrentar a los mejores cambie de nombre y lugar y sea KONA.   Muchas gracias a todos por su energía, especialmente a los Valdes,
a mi novia, a mi entrenador Oswaldo, a mi equipo 226.  Y a mis patrocinadores: Aqua Sphere, Mack Cycle, Power Bar y Terra Pack. Felicitaciones a mi compañero de entrenamientos Jairo Salazar, que consiguió el sueño de muchos, ganar su grupo por edad y conseguir el cupo a Kona y a Las Vegas y a Diego Corredor por su excelente actuación.   Hasta la próxima…Florida 70.3