Al regreso de Panamá para continuar con el campamento de entrenamiento en Cozumel me recibieron en inmigración con solo 60 días de estadía, lo que significó hacer un cambio de planes y por supuesto modificar mi calendario.
Agregue el medio de Galveston, tres semanas después de Los Cabos, con el objetivo de hacerlo como preparación para el Ironman de Texas y con la meta de estar en el top 5 para recuperar algún dinero del viaje.
Brett Sutton, mi entrenador, me dijo que fuera agresivo en el agua e hiciera lo que fuera necesario para bajarme en punta de carrera a correr, cabe aclarar cualquier cosa entre lo permitido. La primera parte la cumplí, salí fuerte a nadar, rápidamente me ubique en el lote de punta, pero no lo suficiente para alcanzar a Gardner, quien pico en punta y nos sacó unos 15 segundos en los primeros 400 metros, me anime y fui por él y en la primera boya del recorrido en forma de triángulo, a unos 500 m. pase al frente del grupo, lo que seguía eran 1100 m. rectos donde continué nadando a tope para alcanzarlo pero no podía descontarle, sin embargo mi esfuerzo fue suficiente para seleccionar el lote. Continué al mismo paso por otros 500 metros, miré hacia atrás y vi que había abierto una luz de más o menos 10 metros, así que nade más fuerte para escaparme pero a los 300 metros volvieron a conectarme. En ese momento decidí seguir al mismo paso sin importar que ellos estuvieran aprovechando mi esfuerzo.
Salí del agua a 30 segundos del líder, con Cunnningham y Clarke a mis pies, y 2 más a unos 10 segundos, mientras la mayoría salió 2 minutos detrás. Pero aquí comenzaron las cosas a fallar, las piernas no me respondieron y en los 500 metros de corrida a la transición no pude seguirles el paso y al montarme a la bicicleta había perdido algo así como 15 segundos que se fueron alargando. A los 10 km del ciclismo me llegó un alemán a quien le mantuve el ritmo por otros 5 km hasta que perdí el paso y de nuevo quede solo.
Seguí montando a mi ritmo y luego trabajando con un australiano hasta que a los 25 o 30 km nos alcanzó un grupo de 8, donde venían los corredores. El ritmo era fuerte pero lo podía mantener, hasta que comenzaron los ataques y por mi mala ubicación, igual que lo ocurrido en Cabos, de ultimo en la fila, no fui capaz de cerrar la diferencia, el grupo se desintegró y quedé de nuevo con el alemán, con quien nos turnamos el esfuerzo hasta faltando 20 km cuando el ya no pudo más.
La segunda transición fue más rápida, salí de 11 y al terminar la carrera fui 12, pase a algunos y me pasaron otros, lo tomé como un entrenamiento fuerte, así que pese a estar lejos del objetivo inicial, me esforcé al máximo por hacer un buen tiempo y ahora que miro el pulso y el paso, creo que fue uno de los atletismos en que más me he esforzado. Así que satisfecho con eso.
Para resumir, aunque fue una carrera no planeada, debí tomarla como si fuera la última o como si mi vida dependiera de ésta, ese es el estilo de Brett y allí fallé, porque aunque antes de la carrera pensé positivamente que ya estaba recuperado de Los Cabos, tuve dudas en la bicicleta y no me esforcé o mejor no arriesgue al máximo. Si me hubiese ubicado mejor, atacado en vez de defenderme, de seguro hubiera terminado el ciclismo unos 4 a 5 minutos antes. Pero para que entrar en especulaciones, mejor aprender y en la próxima carrera no volver a cometer los mismo errores, recordar lo que pasó en esta y lo mal que se siente no cumplir el objetivo, así cuando la oportunidad se presente de nuevo no la deje pasar y todo lo contrario ir por ella y atacarla.
Gracias por el apoyo incondicional y espero que me sigan acompañando en 5 semanas en el siguiente reto: Ironman Texas para volver a dejar en alto el nombre de Colombia y del Tri-Cozumel Team TBB México!!!
Iniciando mi carrera deportiva como nadador, la curiosidad de mi papá me llevó a iniciarme en este deporte, triatlones cortos y de distancia olímpica, sin embargo nuevamente la curiosidad me llevó a probar suerte en, lo que es hoy mi vida, la larga distancia, permitiéndome obtener destacados resultados y una carrera como atleta profesional. Adicionalmente soy Entrenador, guiando a otros en el proceso de convertirse en mejores atletas.
viernes, 12 de abril de 2013
domingo, 24 de marzo de 2013
IRONMAN LOS CABOS 2013: ¿COMPETIR O REGULARSE?

Un Ironman más en el bolsillo, un nuevo top 10 y mucho por aprender. Esta vez llegue con mucha confianza a la carrera por el trabajo que he venido haciendo desde Diciembre y por la compañía que tenia: Brett Sutton, mi entrenador, quien de nuevo iba estar gritando y corriendo al lado mío durante más de ocho horas, como ya lo había hecho en Alpe y Embrunman. Y cuando él está ahí, no hay dudas y mucho menos tiempo para acobardarse. Además me acompañaba mi esposa, y mis ¨papás adoptivos¨ Jorge y Sujey.
La natación fue con salida de la playa, como debe de ser, para que nadie se robe la salida, ni la gente se comience a adelantar, como ocurre cuando es dentro del agua; un gran punto se anotó la organización aquí. Trate de buscar a mi compañero de equipo, Brett Carter, ya que en mi opinión era el mejor nadador del día, pero él se escabullo y se ubico en la línea de salida hasta el último minuto. Así que lo tuve que cazar en el agua, a unos 500 m. de la salida, donde rápidamente me ubique de quinto y fui escalando posiciones hasta quedar tercero.
El paso me parecía un poco lento, pero tomé la decisión de seguir en el lote y no hacer nada estúpido, como tratar de escaparme en el agua. La ganancia iba a ser mínima, unos 30 seg. y el esfuerzo no lo justificaba. Faltando 1 km. pase a la punta y aumente el paso porque pensaba que éramos un grupo muy numeroso y quería romperlo. A pocos metros de la playa Luke Mackenzie me alcanzó y pasó primero por el arco de salida.
La transición, para los colombianos que han corrido Calima es similar, se corren unos 200 m. colina arriba, en arena muy suave, que se hace pesada; luego se suben unas escaleras cortas pero empinadas, se corre por la zona de transición, se toma la bici, se corre de nuevo cuesta arriba y ya en la bici se comienza a subir unos 500 m. hasta la autopista. Todo esto con el corazón en la boca.
Comencé a montar de primero y a los 2 km, en una de las tantas colinas, estaba Brett que nos dijo que éramos 5 (Mckenzie, Twelsiek, Carter, Zeebroek y yo) con un minuto y 30 segundos de ventaja. Hasta ese momento supe que habíamos abierto una buena ventaja, a pesar de ser una natación con traje que le beneficia a los no nadadores.
Comenzamos a intercambiar posiciones en la punta, hasta que al kilometro 40 Twelsiek se escapó y a los 10 km. los otros dos, dejándonos a Carter y a mí en solitario, pero con las indicaciones de Sutton, seguimos a nuestro paso y dimos caza a Zeebroek. A los 60 km. comienza una subida de 5 km. vía al aeropuerto, en una carretera privada en perfectas condiciones y luego siguen 10 km. de desniveles, donde comenzamos a descontarle a Mackenzie, pero el tren de favoritos nos dio caza, justo antes del retorno, allí venían 7, entre ellos: Schildknecht, uno de los mejores ciclistas de distancia larga y 7 veces ganador del Ironman de Suiza y Bracht, alemán, múltiple campeón de distintas competencias de Ironman y top 10 en Kona, junto a Fontana, Amey y otros.
Schildknecht, me cuesta mucho escribirlo así que voy a llamarlo ¨el suizo¨, puso un paso bastante fuerte, pero todos resistimos, así que espero hasta el kilometro 120 para escaparse. En ese momento el grupo de punta, se partió en pedazos. Yo lleve la peor parte, porque estaba de ultimo, dejando la distancia de 10 m. y Carter y Luke Mackenzie que estaban al frente mío, no pudieron aguantar, así que el hueco que se abrió fue muy grande y quede solo.
Luego Luke me alcanzó, pero a los 10 km. se rindió y de allí en adelante fue una contrarreloj individual. Faltando 30 km. no estaba lejos de ellos, a 2 minutos, pero en la subida y bajada de la vía al aeropuerto, perdí unos siete más y me alcanzó Simmons y terminando el ciclismo, un grupo de tres: Major, Gerlach y mi compañero de equipo: Trevor Desault, que contrario a mí, habían llevado un paso parejo durante todo el ciclismo.
Salí a correr de decimo, el primer kilometro lo tome con calma, me comí un banano, casi lo primero solido del día, perdón y hago un paréntesis aquí sobre la nutrición. En pasados Ironman había tenido problemas estomacales en el trote y había parado al baño en varias ocasiones, así que esta vez seguí los consejos de Sutton y el día anterior solo tome líquidos, al igual que las primeras 4 horas de carrera.
Los primeros kilómetros se me hicieron fáciles y tal como Brett me había dicho, no importaba lo duro que le diera en la bici, el entrenamiento que había hecho me permitiría correr sin problemas y mis piernas iban a estar ahí. A los 2 km. pase junto a Brett, también a los 3.5 y 4.5, porque se pasa por ese mismo punto varias veces, y me dijo que continuara con ese paso, que si lo hacía tenía el cheque asegurado. Pero desafortunadamente a los 26 km. me quedé corto y las piernas comenzaron a sentirse más y más pesadas, a tal punto que comencé una batalla mental para seguir corriendo. A los 30 km. Carter me alcanzó y los pensamientos negativos me invadieron hasta que de nuevo vi a Brett y me dijo que comiera algo sólido, finalmente encontré otro banano y con la ayuda de varios vasos de Coca Cola comencé a recuperarme, pero sólo fue suficiente para alcanzar a Zeebroek y que Russell me diera caza.
Al final un buen tiempo: 8:57:10, un decimo puesto y un reconocimiento de Brett por no rendirme, pues 6 de los que iban conmigo en el kilometro 120 del ciclismo se retiraron o terminaron detrás. Esta fue una carrera que beneficio a los no nadadores, por tener traje y el recorrido de ciclismo no permitía mayores fugas, ya que eran subidas cortas y empinadas y luego descensos largos que permitían a los que iban en grupo andar más rápido, al turnarse la punta.
Además beneficio a los que venían de atrás y mantuvieron un paso constante como Trevor y Major, que no tuvieron mayores cambios de velocidad por la ausencia de ataques, que fue la constante en el grupo de punta y que nos paso factura al final del ciclismo y en el trote. En conclusión esta vez fue mejor para los que se regularon que para los que atacamos, pero no siempre es así, y hay que reconocer el excelente trabajo de Trevor, que no la tuvo para nada fácil, de Brett Carter que lo dejo todo en Cabos, al igual que Anne.
Lo importante es que ahora se donde debo estar pendiente para una fuga en el ciclismo y que Brett sabe cuáles son mis debilidades y como mejorarlas…va a doler y va a ser largo, así como este proceso, pero valdrá la pena. También aprendí sobre mi nutrición y que debo y puedo aguantar más dolor en el trote, pero toca recordarlo allí, cuando las piernas no quieren mas, no ahora sentado frente a la computadora.
Les recomiendo este Ironman, es un verdadero desafío y cumple el rotulo de Ironman, ojalá nunca cambien el recorrido, como la WTC suele hacerlo cuando la gente se queja de la dureza, con el fin de venderlo más rápido. Para mi es mas satisfactorio terminar un Ironman en 9 o 10 horas pero con un recorrido dificilísimo, que en 8 horas en uno plano, sin viento, clima perfecto y hasta corto, porque el Ironman no es de marcas, es un desafío. Muchas gracias por todos los mensajes, el apoyo y el sentimiento, me ayudan a dar el 100% a diario y a mis patrocinadores por darme la oportunidad de luchar por mi sueño: Team TBB Tri Cozumel, On Running, Ignite, Cervelo, 3T, Rotor, Cobb, Giro y Dolphin Discovery. Y especialmente a la gente de Cozumel, que nos acoge como a sus hijos y nos brinda su apoyo incondicional, porque no solo lo dicen si no lo demuestran con actos, como el caso de Ivonne que nos peluquea gratis, Beto´s Bike, que nos da a mitad del costo el mantenimiento de las bicicletas, el Doctor Eduardo que nos atiende cuando lo necesitamos o EGO GYM que nos da la entrada al gimnasio sin costo y así muchos otros: incontables y de todo corazón, como dice el comercial: hay cosas que el dinero no puede comprar… para todo lo demás está la gente de Cozumel.
Etiquetas:
3T,
Brett Sutton,
Cervelo,
Cobb,
cozumel,
Dolphin Discovery,
Gobernacion Cozumel,
Ignite Naturals,
ironman,
Los Cabos,
Mexico,
On Running,
Rotor,
Team TBB,
Tri-Cozumel,
triathlon
lunes, 4 de febrero de 2013
MOVIENDOME AL SIGUIENTE RETO: PANAMÁ 70.3
Cuando las cosas no salen bien es difícil escribir el reporte de la carrera, pero aprovechando la demora de 2 horas y media en los vuelos, esperando dentro del avión sin movernos, decidí comenzar a escribir, y aquí encontré la palabra para resumir este fin de semana: MOVIMIENTO, o mejor la falta de él, tanto en la prueba como en la calma con la que viven en Panamá.
La falta de movimiento inició al momento de la partida, a 15 minutos de la salida, salte al agua, como siempre, para calentar, pero el efecto fue el contrario, el agua estaba helada, no sé el por qué, pero fue un shock apenas me tocó.
A los 5 min. De haber entrado al agua ya me sentía muy frío y decidí, entonces, salir y esperar la partida... pero nadie se movía y lo peor nadie decía nada, 10 min después de la hora de salida y nada de nada, así pasaban los minutos y la adrenalina se escapaba del cuerpo. Todos los profesionales tiritábamos del frío por el agua, el viento y la falta de sol.
Comenzaron a decir que 10 minutos más, es decir saldría 7:20 y no a las 6:50, pero en ese momento estaba tan congelado que comencé a buscar con qué calentarme, finalmente encontré una chaqueta de plástico vieja y me la puse. Me calentó por unos 10 minutos más, hasta que dijeron que ya salía la prueba, me la quite y comencé a moverme, aún no me calentaba, pero estaba positivo porque seguramente había podido ahorrar algunas calorías más que los demás.
Sin embargo el atraso continuo, seguía húmedo y tiritando. Finalmente salimos 7:50 am, es decir estuve 1 hora y 15 minutos sintiendo un intenso frío... Sí, es cierto, todos estábamos en las mismas condiciones, pero aunque trate de sacar lo mejor de ello, mi cuerpo no respondió al frío y nunca pude calentarme, ni seguir al lote de punta. Al final de la natación había perdido un poco más de un minuto y apenas subí las escaleras hacia la transición me sentí totalmente tenso, como un robot, no podía moverme apropiadamente y a los pocos que les gane en el agua me pasaron en los 300 m de la transición.
Al subirme a la bicicleta no pude seguir a nadie y era como si estuviera en un cuerpo prestado, casi que perdía el equilibrio y no iba a ningún lado, me calmé y pensé que sería un largo día.
La ruta del ciclismo es bastante dura y permite demostrar quién es quien, como a mí me gusta, pero este no era el día y, en ese punto, ya no perdía segundos sino minutos y por montones. El positivismo se iba y volvía, como yo-yo, pero al final terminó por esfumarse y nunca pude lograr un ritmo de carrera decente. Desde la silla del avión creo que me rendí muy pronto, pero una cosa es aquí en el avión y otra en medio de la carrera. Rodé solo todo el tiempo y perdí incontables minutos.
Salí a correr a más de 4 minutos de la punta y en el 18avo lugar, nada motivante, pero era la situación y solo me quedaba aprovechar la oportunidad y tomarla como una buena sesión de entrenamiento y, aunque, lo más fácil era retirarme, parar el sufrimiento, no cocinarme por el sol y quizá no ser alcanzado por las mujeres (que arrancaron 5 minutos después) debía pelear la última batalla. Así al final del día para rescatar me queda el atletismo, pues aunque no tenía velocidad, al terminar sentí que tenía el fondo suficiente para aguantar otros 15 km a ese paso, lo que me dejó ver que voy en el camino correcto y estoy bien enfocado para el Ironman de Los Cabos.
Terminé desanimado, pero no derrotado, porque sé que Brett Sutton tiene para mí un plan de 4 años que apenas va por el séptimo mes, así que no hay afán, sino mucho por aprender y corregir, como que la confianza está bien pero no en exceso, estaba súper seguro que saldría en la punta de la natación y cuando el frío y las condiciones no se dieron no tuve un plan B y, en estas distancias, la improvisación, la planeación, la paciencia y el coraje, como el que demostró Óscar Galindez, quien a sus 41 años nos destruyó a todos, son la clave para triunfar. Además del coraje demostrado por todos mis amigos, compatriotas, conocidos y no conocidos que terminaron y los que no terminaron, pero que dieron su 100%, hasta qué el cuerpo no respondió.
Espero escribirles buenas nuevas después de Cabos, sé que así será, no es que este confiando, es más bien saber que el trabajo que he puesto en cada día de entrenamiento durante toda mi vida y especialmente en estos últimos meses y, aún más, en las últimas 8 semanas.
Mil gracias por los mensajes, el apoyo y toda la energía que me envían en cada carrera. Cuando compito sé que me están acompañando con su energía y oraciones, y por eso no importa lo que pase, cuenten con que siempre voy a terminar todo lo que comience, no sólo cada carrera (si no es por algo que realmente no se pueda solucionar) sino este sueño desarrollar todo mi potencial y, si con eso puedo ser campeón mundial bienvenido, pero si sólo me da para ganar algunas carreras, pero lo di todo, seré la persona más feliz y orgullosa de mi mismo... Por eso mismo creo en el Team TBB...The Best you can Be.
Bueno este avión como que finalmente se movió...
Etiquetas:
Brett Sutton,
frio,
ironman,
Ironman 70.3,
movimiento,
Panama,
plan,
Team TBB,
triathlon
jueves, 29 de noviembre de 2012
IRONMAN COZUMEL: NO PUEDO PEDIR MÁS
El lunes estaba lleno de energía e ideas para escribir este blog, lo escribía en mi cabeza e inicialmente lo había redactado diferente, pero se fueron presentaron mil cosas y las vacaciones se habían acabado, ya no tuve más excusas para mantenerme sólo entrenando y descansando para la siguiente sesión, la fecha de mi matrimonio llego, y no puedo dar el paso más importante de mi vida a medias, así que las ocupaciones han sido muchas y hasta ahora tengo un ratico para contarles un poco de cómo fue el Ironman Cozumel 2012.
La semana previa a la carrera lo que más me preocupaba era el clima, no porque estuviera fuerte, sino porque eran las condiciones perfectas para batir records, pero, en este momento, no estoy interesado en records, sino en puestos y pedía al cielo por las peores condiciones: mar picado, viento en la bici y calor en el trote. Una combinación realmente difícil y peligrosa, pero para la había estado entrenando.
Y una vez finalizada la carrera me dijeron: ¨ tienes que tener cuidado con lo que pides…¨ el frente frio que había llegado a la isla el lunes antes de la carrera pasó y el domingo fue “perfecto”, no podía pedir más. La natación fue lenta, 6 minutos más que mi mejor tiempo aquí y 3 más que el año pasado, en el cual no salí en punta. Esta vez mi salida no fue buena y el fuerte oleaje me empujo al centro del grupo; el más grande hasta ahora, 60 pros con campeones mundiales incluidos. Y no pude salir de allí, hasta el primer kilometro donde alcance al primer grupo y comencé a ubicarme entre los tres primeros.
Desde la mitad de la natación, comencé a sentir tensionados los gemelos, no le puse atención, hasta que faltando 500 m. para salir, al tratar de quitarme alguien que estaba nadando encima de mí, se me encalambraron ambos. Seguí nadando esperando que pasara, pero el dolor era insoportable, pare rápidamente, estire y nade fuerte para alcanzar a salir de segundo del agua.
En tierra no sentí nada pero era una alerta, inmediatamente, tome un gel apenas me monte en la bici para prevenir mas calambres, primer error nutricional del día, pues había tomado mucha agua salada. En la bici me ubique de segundo hasta que Dirk Bockel nos paso y se alejo rápidamente. Brett Sutton, mi entrenador, me había dicho que no me enloqueciera en la bici y fuera inteligente, que no desperdiciara mis energías. Así, lo deje ir y continúe a mi paso. Las cosas no cambiaron mucho hasta que llegamos a la zona de viento, donde Luke McKenzie y Reichel Horst atacaron. Nadie les siguió el paso. Pero yo me sentía fuerte, así que fui con ellos, pero a los 5 km. me di cuenta que el paso era muy alto para mi, así que quede solo por un rato, hasta que me dieron caza de nuevo. En mis cuentas estaba que ellos dos me pasaran y tenía la confianza que en el trote lo pagarían, pues la estadística lo ha mostrado.
En la segunda de tres vueltas nos alcanzo James Cunnama, con otros excelentes atletas y de ahí en adelante no cambio mucho la carrera, llegamos a la zona de transición cerca de doce, separados por algo más de un minuto. Y fue en ese momento que pude darme cuenta que mucho iban “heridos” entre ellos Lovato, el ganador del año pasado.
Raña y Cunnama picaron en punta y salieron como si fuera un 10 k, yo trate de mantener la calma y seguir el plan: Esperar hasta el kilometro 30 del atletismo donde el Ironman comienza, pero para ello no podía estar muy lejos.
Me sorprendió lo rápido que iba corriendo, menos de 4 min./km., así que comencé a disminuir la velocidad, porque se debe ser realista. El pulso no subía y el paso no bajaba, por lo que me tranquilice y comencé a relajarme y correr mi propia prueba. En ese momento estaba de 7mo hasta el kilometro 23, donde comencé a sentir como se aumentaba el paso y era momento de pagar por los errores cometidos en la nutrición, muchos sólidos y pastillas de sales, que para ese momento me habían enviado al baño 3 veces. Hasta el kilometro 31 comencé a sentir que la energía volvía al cuerpo, aunque
era el momento preciso para apretar, esos 8 km. me habían costado caro y me habían sacado de contienda, y con dos paradas más al baño las cosas se complicaron.
Aunque trate de alcanzarlos, quede corto y termine en un honroso 10mo lugar, completando una excelente temporada sin salirme del top 10, ubicándome de 15 en el ranking mundial y venciendo a grandes como Ezequiel Morales, Sturla, McKenzie y Bockel.
Ha sido un año largo competitivamente, pero el más gratificante de mi carrera deportiva y personal. Deportiva, porque firme el contrato como atleta profesional con el equipo más importante del mundo: Team TBB y estaré en su equipo bandera: Cozumel Team TBB México, que junto a sus patrocinadores: Cervelo, On Running, Gobernación de Quintana Roo, Dolphin Discovery, Ignite Naturals y Cobb me dieron la oportunidad de probar que puedo seguir luchando por mis sueños junto a ellos.
Agradezco también a todo Cozumel por brindarme su calor humano y permitirme a mí y a todo el equipo sentirnos como en casa durante estas 10 semanas de campamento. Tan grande ha sido la bienvenida, que los cozumeleños nos han brindado toda su colaboración incluyendo desde corte de cabello hasta exámenes médicos sin costo, todo por su propia iniciativa y porque sienten al equipo como propio.
Todo esto no sería posible sin la ayuda de Dios que puso en mi camino a personas como la familia Valdés, mi futura esposa Jineth, mi entrenador Brett, Alex, Luis y Carmen, el padre Alberto….Son cientos de personas a quienes tengo que seguir agradeciendo por lo que me detengo aquí, por lo que por ahora solo le envío saludos y abrazos a todos los que me apoyen desde Colombia y el resto del mundo y me envían su energía en cada carrera, a 226 (mi equipo de siempre) y a mi familia quienes hicieron de esta carrera aún más especial, pues fue la primera vez que me acompañaron en un Ironman.
Etiquetas:
Brett Sutton,
Cervelo,
Cobb,
cozumel,
Dolphin Discovery,
Gobernacion Cozumel,
Ignite Naturals,
ironman,
On Running,
Team TBB,
temporada 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Ironman 70.3 Miami: El Más Rapido
Después de entrenar por 5 meses junto a Brett Sutton aún me sigue sorprendiendo, la última vez fue una semana antes del Ironman 70.3 de Miami.
Después de una fuerte sesión de entrenamiento, me pregunto: “¿usted no compite este fin de semana, cierto?, a lo que respondí “no”, -”uhmm, creo que necesitamos un entrenamiento fuerte, así que escoja entre Revolution 3 Y Miami…Pero no se alegre, las sesiones de fondo que tenemos planeadas para hoy y mañana siguen en pie”, “ok”, “trate de escoger donde coja plata”.
Bueno eso fue lo que hice, aunque sabía que Revolution 3, que es un medio en Sarasota, Florida, tiene un premio mayor y un menor nivel competitivo; decidí lanzarme a Miami, apoyando a Wilber, el organizador del evento, que ha luchado por mantenerlo en pie, a pesar de la presión de la WTC, además que quería la revancha del año pasado: uno de mis peores desempeños debido a que competí con una mano fisurada.
Finalmente arregle todo y viaje con James Cunnama y Jodie Swallow el viernes, aprovechando la cercanía de Cozumel con el lugar de la carrera y para estar el mayor tiempo posible en la isla junto a Brett.
Antes de la carrera le eché una ojeada a la lista de participantes y me di cuenta que iba ser una de las carreras con mayor nivel en las que había competido y, a eso, debía sumarle el cansancio de las últimas semanas de entrenamiento, no tenía chance de coger premiación (eso hubiese pensado hace 6 meses), por lo que decidí no prestarle atención, pues si algo he aprendido en este proceso de convertirme en profesional es que una cosa es el papel y otra la realidad.
El día de la carrera apenas ingresé al parque de bicicletas escuché que iba a ser permitido el traje de neopreno, unos pocos minutos de incertidumbre, pues el mío estaba bien guardado en el closet de la casa. No lo llevé porque nunca se había nadado con traje en esta prueba y porque según las mediciones previas era imposible que se utilizara, pero lo imposible pasó y dos veces: Ante el anuncio de la utilización del wetsuit Miguel de Aquasphere tenía uno extra y me lo dio, primer obstáculo/imposible resuelto y a competir…
La natación fue bastante rápida, pero me supe ubicar desde el principio y tuve la velocidad para remontar rápidamente y salir en el lote de punta. En la transición perdí unos segundos quitándome el traje, pues al ser un traje nuevo estaba un poco más largo que el mío y se me quedo atorado en una pierna, así que los primeros kilómetros sufrí para recortar la ventaja y mantenerles el paso.
Éramos cerca de 12 cuando salimos de la T1, pero a los 10 km. ya éramos 8. Brett me había recalcado la posición en la que debía mantenerme y así lo hice: al final del grupo, guardando fuerzas. Sin embargo en un momento se bajó tanto el paso que me sentí en la necesidad de ponerme en cabeza del grupo y estuve allí por algo más de 8 km., sin nadie que me relevara en el intento de mantener el paso alto y que quienes venían atrás no nos alcanzaran.
El viento estaba pegando de frente y sentí que estaba desperdiciando energías, pues tampoco los podía soltar, finalmente Casadei y otros dos me alcanzaron, quedando en cuarto lugar detrás de Terenzo, quien a cada momento abría un hueco bastante grande entre los dos de punta y él y luego pedía que lo rebasara para no perder el paso. Esto se repitió varias veces y tuve que cerrar el hueco de 50 m. a los 10 m. legales en varias ocasiones, lo que me costó en el regreso donde, finalmente, me soltaron junto a Bell y quedamos en tierra de nadie.
Pero había aprendido la lección, por más que te lo digan, hasta que no lo vives durante varios años, nunca lo vas a aplicar: es una carrera muy larga y cualquier cosa puede pasar, no te desesperes; y así lo hice, seguí mi paso. Bell también se esfumo de mi vista y por 30 km. pedalee solo hasta que Ritter me dio caza y luego Ciganna y James, con quienes alcanzamos a Bell y Casadei.
Me baje de 8avo pero junto a mi venían otros 4, así que salí de la T2 de 11 y a los pocos metros me alcanzó Ascenso. Me sentía bien, pero esta vez seguí las instrucciones de Brett: Mantuve mí paso y esperé para apretar en la segunda parte.
La estrategia dio fruto pase de 12 a 8avo, mi segundo imposible se había vuelto posible, correr inteligentemente y dar alcance a mejores atletas, hasta ahora, como Ascenso y Reed.
Es el mejor trote que he tenido hasta el momento tanto por el tiempo: 1:16:17-aunque estaba 500 m. más corto pero tocaba pasar un puente 4 veces- como por la actitud, pues nunca me di por vencido y por mucho de que estuve por fuera de la premiación supe luchar mentalmente para continuar en carrera.
Al final un excelente entrenamiento con miras al Ironman de Cozumel, el mejor tiempo de un colombiano en esta distancia: 3:50:19 (bueno, 500 m. más corto en el trote, pero 1 km. más largo en la bici) y la confirmación de que para triunfar no hay secretos, solo se necesita: dedicación, pasión y mucho, mucho trabajo.
El único punto negativo del evento fue protagonizado por Lisa Hutthaler y su novio Andreas Fuchs, quien competía en la categoría profesional pero espero Hutthlaer en la bicicleta para poderle paso (al final no hizo el trote), que aunque está mal es legal, pero aparte de eso ella rodo a menos de los 10 m. reglamentarios como lo señalaron varias atletas elites entre ellas Swallow y Shapiro que hicieron los descargos correspondientes ante los jueces, aunque ellos hicieron caso omiso y Hutthaler hizo regreso triunfal al triatlón después de 18 meses de sanción por dopaje con EPO, sentencia que fue rebajada, originalmente eran 2 años. Pero no todo está perdido porque medios independientes denunciaron el caso, Slowtwitch, y el apoyo de la gente fue abrumador para que esta clase de atletas no manchen el deporte.
Muchas gracias a Miguel por salvar mi día, a la familia Valdés por acogerme en Cozumel, por hacerme parte de su familia y apoyarme en este proceso, a Brett por compartir su sabiduría diariamente, a mis compañeros de entrenamiento del Team TBB, especialmente a James Cunnama de quien he aprendido que se necesita para ser un campeón, a mi familia, a mi equipo del alma 226, a todos los amigos y conocidos que me animan con sus mensajes en cada carrera, a Jineth (Estamos a solo un mes, un mes de comenzar un sueño juntos) y sobre todo a Dios por darme la fortaleza cada día.
Etiquetas:
Brett Sutton,
cozumel,
Dios,
entrenamiento,
Ironman 70.3,
James Cunnama,
Jodie Swallow,
Miami 70.3,
profesional,
Team TBB
domingo, 30 de septiembre de 2012
COZUMEL 70.3: UN BUEN ENTRENAMIENTO
Dos semanas después del Ironman Wisconsin, ya estaba listo para otro evento de larga distancia, no porque no hubiese hecho nada entre ambas competencias, pues la manera de Brett Sutton de recuperarnos es, por no decir otra cosa,:diferente. Hubo días de 6 horas y en mi afán de estar bien para está le comencé a pedir trabajo apenas a los cuatro días, creyendo que iban a ser un par de sesiones fuertes y ya, pero no fue así, su plan era distinto.
Asi, su plan es seguir acumulando experiencia y construyendo la maquinaria para ganar uno de estos eventos pronto, es decir, era una sesión fuerte de entrenamiento o como la define James Cunnama, un entrenamiento con puntos de hidratación. Pero antes de la competencia mi único objetivo era darlo todo, nunca pensé en el cansancio acumulado, era una prueba más.
En la natación me ubique hacia la parte de adentro del circuito, un poco en contra de la corriente y tambien lejos de los demás competidores, que estaban al otro extremo buscando a los nadadores fuertes, pero como en los viejos tiempos, tenia la confianza que era uno de ellos y no necesitaba estar en la montonera de la salida. El inicio fue rápido e igual que en Wisconsin pude mantener el paso y liderar junto a Crisanto Grajales, uno de los mejores latinos en distancia olímpica y que venía de ganar la Copa Mundo de Guatape y correr en los Juegos Olímpicos.
Durante todo el tramo me mantuve entre los tres primeros sin mayor esfuerzo y marque el mejor parcial en el agua, pero mi preocupación es que no habíamos abierto ningún espacio con los favoritos, a excepción de Cunnama, Callum y Lovato. Al montarnos en la bicicleta éramos 12, a los 5 km. 10 y a los 20, 8. A los 24 km. se llega a la zona de viento y fue aquí donde Andi Boecherer, ganador del año pasado, hizo su ataque y con él se fueron Luke McKenzie y Paul Ambrose. El año pasado había montado con Andi, así que esperaba repetirlo, pero al intentar cerrar el hueco, las piernas no respondieron, me pesaban y faltaba la chispa.
Quedamos 5 y así llegamos al atletismo, a 4 minutos del grupo de punta. Al bajarme a correr me sentí bien, pero quede de ultimo, Fontana Y Hardley se fueron rápidamente y Marsh y Díaz seguían a la vista. Alcance a Marsh, pero de nuevo me quede y a los 3 km. Ya había perdido todo contacto con él. Pero sabía que tenía el fondo y el calor me favorecía, pedía porque saliera el sol, pues casi todo el día estuvo nublado. Si salía seria una carrera de supervivencia y jugaría a mi favor…desafortunadamente nunca ocurrió.
A los 5 km. Volví a alcanzarlos y me ubique en sexto, no apreté, solo seguí a mi ritmo. A diferencia de los años anteriores esta vez mantuve un paso parejo durante toda la carrera e hice un mejor tiempo a pesar de que estaba más largo, lo que demuestra un gran avance en la técnica y en el fondo para el gran reto que viene de nuevo en Cozumel.
Volviendo a la carrera, faltando 5 km. Callum me alcanzo, trate de aumentar el paso pero no pude, lo mantuve a 100 m. por más de 4 km. Hasta que Lovato me dio caza y entre ambos me arrebataron unos buenos dólares por escasos 12 y 19 segundos.
Satisfecho con el resultado, se noto el entrenamiento de fondo porque pude mantener un buen paso durante toda la carrera pero falto la explosión y cambio de ritmo, que recuperare con descanso. Contento de competir al nivel de los mejores, 4 de ellos competían su última carrera antes de viajar directamente a Kona y 3 de ellos estuvieron entre los 12 mejores el año pasado. Y demasiado contento y satisfecho por cumplir uno de los objetivos que me trace un par de años atrás de ser parte del equipo más importante del mundo, TEAM TBB, y comenzar aquí en Cozumel un nuevo capítulo en mi carrera deportiva.
Me quedare hasta el Ironman de Cozumel, entrenando y disfrutando del clima, su gente y los compañeros de entrenamiento, con una pequeña parada en Bogotá para despedirme definitivamente. Gracias a todos por el apoyo, especialmente a Brett, Alex y familia Valdés por brindarme esta oportunidad… hasta la próxima.
Etiquetas:
Brett Sutton,
entrenamiento,
Ironman 70.3,
Team TBB,
triathlon,
Valdes
martes, 18 de septiembre de 2012
Wisconsin A Tope!!!
Esta carrera decidí que era mía, que iba a luchar por ella y que iba a ser un contendiente y no un participante. Corrí agresivamente desde las primeras brazadas de la natación, me ubique al extremo interno del recorrido y, como hace mucho no ocurría, a los pocos metros estaba a la misma altura del líder y eso que no soy rápido.
En ese momento todos se habían colocado detrás de un buen nadador, esta vez no sabia quien era, no había prestado atención a eso, porque sabia que yo era el mejor, al parecer era el mismo que en la reunión de los pro preguntó donde estaba el bono de timex para la natación y si había carro líder.
Recuerdo que cuando lo escuche, y muchos otros se que también, pensamos, quien es este engreído, porque no lo diferenciaba, no era de los favoritos. Bueno pero regresando a la carrera: A los 200 mtrs comencé a liderar la prueba y los demás se dieron cuenta y fueron tras de mi, así que me desvié y comencé a abrirme, haciendo más distancia y aumentando el paso, con el objetivo de que no me alcanzaran, no quería llevar a nadie.
A los 500 mts abrí un hueco de 15 mts y comencé a aumentarlo, hasta la primera bolla que estaba a los 1100 mts, donde me di cuenta que no me iban a alcanzar, a pesar que me desvié un poco, porque no podía ver la siguiente bolla por el sol, continué a un paso fuerte hasta la mitad de la natación, voltee a mirar y no los veía, así que afloje un poco para recuperarme y faltando 500 mts para finalizar la natació aumente de nuevo.
3.8 k. de natación es un largo camino para nadar solo, pero no era nada a comparación de lo que seguía. La transición es espectacular, le dicen el Helix y es la subida al parqueadero del Centro de Convenciones Monoma, en forma de espiral y esta lleno de personas que gritan y apoyan sin parar. Es realmente emocionante y energizante, más si se va liderando la carrera.
En ese momento le llevaba 2 minutos al segundo y tres al grupo de favoritos Decidí darle fuerte hasta el Timex bonus, porque quería asegurar esa plata y me emocionaba pasar de primero detrás del carro líder, como lo he visto muchas veces en televisión. Paso la milla 10 nada, la 20 nada, la 30 nada y comencé a recibir parciales que el segundo estaba a dos minutos, Hoffman y el grupo a 3, asi que pensé ese bono es mío. ¿El problema? El bono es no existía...me dí cuenta como a la 35 milla que el bono de TYR de 1100 dólares, no entiendo porque, era para la mejor natación excluyendo a los profesionales. En ese momento recordé lo que le paso a Brett Cárter en Alpe d´ Huez, un compañero que estaba en prueba en el equipo, a quien David Dellow le dijo por molestar que el primer nadador recibía 200 euros y el se dió cuenta hasta la premiación que era una broma de David.
Al kilometro 60 tenia el presentimiento que alguien venia cerca y a los cuatro kilómetros se cumplió, Ben Hoffman estaba 15 mtrs detrás mío. Seguí al mismo paso, pero el no pasaba, en el kilometro 72, en una subida empinada, atacó y voló en el descenso.
Otra vez solo....en eso momento dude si esperar o seguir en solitario, porque me decían que atrás venia un grupo de 7 a 3 minutos, es decir que venían trabajando y yo no tenia ninguna referencia a seguir, pero decidí seguir, esperando que se mataran entre ellos y si me alcanzaban solo fueran unos pocos y mucho más adelante.
Seguí solo, alimentándome e hidratandome bien, termine la segunda vuelta y me quedaban 16 km sin ver a nadie, un alivio, pues la segunda vuelta fue muy lenta, pasando a tantas personas en una carretera ondulante y con muchos giros, además de estrecha en algunos sectores (varios) donde tocaba frenar y acelerar para pasar.
A los 2 km de tomar la ruta a la meta, me alcanza Justin Darren, que entre mis cuentas me debía alcanzar mucho antes y Thomas Gerlach, estuve con ellos como referencia por 1 km y eso fue todo, mis piernas explotaron y el tanque se desocupó, no podía subir a mas de 25 km./h y sentía que el viento era como una pared. Comí lo que me quedaba, un gel y una snickers y más adelante medio banano.
Al final de la bici, las fuerzas retornaron, sentí que de nuevo tenia potencia, llegue de cuarto a la transición, pero en ese trayecto perdí casi cuatro minutos, así que me decía a mi mismo que era un largo día y cualquier cosa podía pasar. Me tome con calma la nutrición, tome el ASEA y un banano entero. Brett me dijo que tenia que seguir comiendo en el atletismo y arrancar suave hasta que las piernas se acostumbraran.
Comencé suave, pero me sentía excelente y el paso iba fácil pero muy rápido, era como si las piernas quisieran alejarse lo mas rápido posible de la bicicleta. A los 4 km iba quinto, porque el alemán Michael Goehner me alcanzó, pero el paso seguía perfecto y Gerlach estaba en la mira a menos de un minuto, hasta que hice una parada técnica en el baño. Mientras que estaba allí Sturla me pasó, pero tenia tanta confianza que dije "ya lo alcanzo", pero desafortunadamente para mí, hizo su mejor carrera en años.
Seguí de 6to por 15 km más y sabía que era cuestión de tiempo para alcanzar a Gerlach, todos me decían que iba muriendo y en los retornos se veía más cerca y sufriendo, pero no quería acelerar repentinamente el paso, alcanzarlo y gastar mucha energía, sino ir quitándole de a segundos.
A los 19 km me sentí un poco mal, pero nada para preocuparme y en una curva bajando un anden pise mal y, por primera vez en una competencia, me caí mientras corría....como dolió el ego. Me pare rápido y continúe.
Al pasar la primera de las dos vueltas, ví que Blade Becker venía descontándome lo que coincidió con mi segunda pálida en la carrera.
El paso se comenzó a subir y la mente dejo de ayudar y más bien empeezó a fastidiar, a querer retirarse y a pensar negativamente, pero en el Ironman siempre llega un momento así, en el que hay que luchar y vencer, esa batalla duró 5 km, hasta que decidí, a punta de madrazos mentales, regresar a la carrera.
Apreté y aguantando el dolor corrí más rápido hasta faltando dos kilómetros, cuando las piernas no quisieron miverse más, en ese momento hay que aferrarse a algo y esta vez fueron dos triathletas de los grupos por edad (un hombre y una mujer) quienes iban por la primera vuelta e iban pasandome, aguante con ellos un rato y ya en los últimos metros acelere para dejarlos atrás y terminar el séptimo Ironman de mi vida y el segundo en menos de un mes.
Mucho por reflexionar (en orden de prioridades): hablar con mi entrenador antes de la carrera, aunque yo sabia cual era la estrategia, si hubiese hablado con Brett me habría refrescado. Mi carrera era nadar fuerte, recuperarme e ir en el grupo cuidandome, para correr más fuerte y de seguro haber quedado 3ero o 4to, pero me sobrepase en la bici y lo pagué en el trote.
Sin embargo hay que destacar lo positivo y esta vez fue saber que puedo montar 180 km sólo y a buen paso. Y por mejorar? Recordar la fórmula mágica: seguir entrenando de la forma en que lo vengo haciendo.
Además esta vez corrí para ganar, pero con eso no basta....como lo dije antes aún falta entrenamiento.
Felicitaciones a todos los participantes de este bello, pero duro evento, especialmente a Ben Hoffman que destrozo el récord del evento, además del de la bici.
Y un saludo especial a quienes siempre me apoyan.
Ahora me encuentro en Cozumel, preparando el 70.3 del 23 de septiembre. Un terreno totalmente distinto, plano, caliente y, si la regla se cumple, con mucho viento, pues estos días ha estado tranquilo.
Etiquetas:
ASEA,
Brett Sutton,
ironman,
Wisconsin
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












