sábado, 12 de mayo de 2012

St. Croix 70.3 Una carrera clasica y la de este año una de las mejores ediciones

Ya casi ha pasado una semana desde St. Croix y hasta ahora tengo un poco de tiempo libre para escribir mí acostumbrado reporte.   Durante todos estos días he pensado el titulo y aun no lo he decidido, puedo seguir por la corriente de todos como:¨ The Lance Factor¨ o un poco más personal: ¨corriendo con el ídolo¨ o solo enfocarme en el resultado: ¨Contra los mejores…¨ bueno aún no se que como llamarlo, démosle tiempo, mientras les cuento mi historia.   St. Croix es una carrera que aplacé por más de 5 años, en algunas ocasiones por dinero o porque no me cuadraba dentro del calendario. Pero este año tenía que ser y, al final, resultó ser una de ediciones más competitivas y que, seguramente, quedara plasmado en los libros de historia del triatlón, como uno de los clásicos a nivel mundial.   St. Croix no es el típico triatlón de la serie Ironman, que en mi parecer se ha convertido en algo como un MacDonalds de los triatlones, pues todas las carreras son iguales ó muy similares y al final siempre te venden lo mismo.     St. Croix por el contrario  tiene historia, tiene calor, viento, gente muy amable y cálida, belleza en sus paisajes, al estilo de los primeros triatlones que se organizaron en los años 80s y 90s; definitivamente es un triatlón donde se va a fondo de inicio a fin, sin importar  tanto la decoración como la superación, el esfuerzo y la magia del triatlon. Eso fue lo que encontré en St. Croix: historia y reto y quise jugar mi mejor carta para quedar en la historia, esta vez no fue, pero sé que en el futuro será así, pues volveré por más, como suele suceder con las carreras de las que me enamoro.   Pero bueno entrando en carrera, 8 días antes de la prueba corrí una carrera de aguas abiertas en Ft. Myers aprovechando que había viajado con tiempo suficiente a Miami, para hacer el fitting de la bicicleta en Retul. El objetivo de esta prueba de natación fue retomar la confianza en el agua y confirmar el progreso que sentía que había ganado entrenando de nuevo con Oswaldo Santos, mi entrenador de toda la vida. Pues ya llevaba varias carreras saliendo atrás y teniendo que luchar demasiado por cada puesto en la natación. La prueba en Ft. Myer salió bien, quede segundo, alcance a ganar algunos dólares y estaba listo para el reto, así en St Croix al momento de la salida sólo se respiraba tensión, 10 minutos antes ningún pro se movía de su sitio. El director de la prueba no se cansaba de decir que nos relajáramos que aún faltaba mucho tiempo; pero cada uno estaba en su propio mundo y toda esa adrenalina contenida exploto en los primeros 100 mts,  los cuales nadamos unos encima de otros, fue peor que una salida de un triatlón olímpico, pues exactamente 100 mts después de la salida, debíamos girar bruscamente a mano izquierda y todos queríamos tomar el mismo camino. Esta vez me fui con todo adelante, patee y bracee sin importar que lo único que cogiera fueran brazos, cabezas y piernas.   Me ubique rápidamente en el primer lote, sin contar a Potts y Poulat. Me sentí cómodo y finalmente salí cuarto del agua. Sabía que Lance estaba detrás mío y solo pensaba que alguien tomara una foto de ese instante… aún no ha aparecido, pero aparecerá. La transición fue rápida,  salí de quinto, junto a Terenzo Bozzone, Federick Van Lierde, Omar Velez y Armstrong. A los 2 km iba primero en ese grupo y al poco tiempo me pasó Terenzo y Van Lierde y más tarde Armstrong, quien no tardo en ponerse al frente y a los 5 km, en un par de curvas cerradas, abrió ventaja y simplemente se fue. Terenzo y Ven Lierde hicieron esfuerzos por seguir el paso de Lance, por mi parte, y a pesar de lo duro que lo intente, no pude seguir su paso y a los 6 u 8 km ya solo los podía verlos a la distancia y veía como Lance les continuaba abriendo más y más espacio.   Estuve solo hasta el km 25, cuando me alcanzo el campeón defensor Maxim Kriat, Degasperi, Galindez y de nuevo Velez. Íbamos a toda velocidad, cogiendo las curvas sin siquiera dejar el acople, hasta que arribamos a la temida y famosa subida de La Bestia, una mítica montaña con algunas partes donde la inclinación es del 25%, pero de no más de 800 mts,  con Diego y Jairo la habíamos subido el jueves previo y no parecía nada del otro mundo, pero con la natación y 32 km en las piernas si se sintió. Subí con ellos pero las piernas empezaban a pedir un descanso. Durante los siguientes 30 km intercambiamos posiciones y comenzamos a ver que teníamos en la mira a alguien, cuando lo alcanzamos me di cuenta que todos somos humanos, que todos tenemos que sufrir si queremos ganar, era Terenzo Bozzone, campeón mundial 70.3 en 2008, quien estaba sufriendo en uno de los tantos repechos y un par de kilómetros adelante estaba Van Lierde, múltiple campeón Ironman y a quien hace unas cuantas semanas había visto por Ironman Live, disputando el Ironman de Melbourne hasta los últimos kilómetros con Craig Alexander.   Estaba con los grandes, esta carrera, en los años pasados, había perdido su brillo por la falta de estrellas, pero este año vinieron todos… Casi siempre me pasa, me encuentro con los mejores en las carreras a las que asisto, pero no me quejo, entre más fuerte el nivel, mayor es el aprendizaje.   Faltando unos 5 km íbamos todos juntos, pero en una curva Van Lierde casi se cae y tuve que bajar la velocidad, lo que me hizo perder unos cuantos segundos y bastante distancia con los otros 4. Después de darle duro en la siguiente subida alcance a Maxim y llegue a unos 40 seg del tercero.   La carrera estaba abierta, Lance en la punta, a 3 min Poulat y Potts también campeon mundial de Ironman 70.3, nosotros a 8 min y 1 minuto atrás mío Van Lierde. Sabía que el trote era de paciencia pues las piernas de todos debían estar destruidas. Puse un paso fuerte pero no a muerte e iba sacando buenos parciales. Al pasar por los 10 km tenía a pocos menos de 1 min a Galindez y a pocos metros a Maxim, y le había aumentado la distancia al noveno, es decir, si contuaba corriendo asó podría coger unos cuantos dólares, pues se premia hasta el sexto.  Creo que aquí cometí el único error de la carrera y fue no coger a Maxim de una vez por todas sino esperar, pues el recobro las fuerzas y a mi desde el kilometro 15 me comenzaron a faltar y al 17 ya iba limpio. Las piernas me pesaban los de adelante se me iban y Van Lierde, aunque no lo veía, sentía que cada vez estaba más cerca. Creo que me faltaron geles en el trote, pues en un par de estaciones los pedí y no me los pasaron, por fortuna tenía un powerbar conmigo o sino la muerte hubiese sido mucho antes.   Cuando llegue al pueblo y faltaban 800 mts voltee a mirar y no vi a nadie, pregunte si venia alguien atrás y me dijeron que no, pero a los pocos metros volví a mirar y allí estaba Van Lierde. Trate de aumentar el paso pero fue inútil, me alcanzo y me paso faltando 200 mts, mis piernas no daban mas, ya no podía decir que le había ganado a él. Disminuí la velocidad, salude a los espectadores, pase la meta y agradecí a Dios por todo el aprendizaje de ese día, por darme las fuerzas para entrenar cada día más fuerte y competir más duro y por estar en una isla como estas luchando cuerpo a cuerpo con los mejores del planeta, espero que el otro año la isla donde me pueda enfrentar a los mejores cambie de nombre y lugar y sea KONA.   Muchas gracias a todos por su energía, especialmente a los Valdes,
a mi novia, a mi entrenador Oswaldo, a mi equipo 226.  Y a mis patrocinadores: Aqua Sphere, Mack Cycle, Power Bar y Terra Pack. Felicitaciones a mi compañero de entrenamientos Jairo Salazar, que consiguió el sueño de muchos, ganar su grupo por edad y conseguir el cupo a Kona y a Las Vegas y a Diego Corredor por su excelente actuación.   Hasta la próxima…Florida 70.3  

martes, 27 de marzo de 2012

Making Good Decisions: San Juan 70.3




I arrived to San Juan with plenty of time to assimilate to my surroundings, but a bit hesitant in wanting to begin my season this year. The days before the race passed by slowly, but a few friends from the island and few travelling companions entertained me. Truly it is the island of enchantment, not only for its landscape but also for the warmth of its people. Once you enter the airport you sense there tenderness. I came full of expectations and I have never started a racing season with such a high level of competitors. I felt it as soon as I began the swim, I knew that I had to take off quickly. I lowered my head and moved my arms with fierce tenacity. I felt that I was being attacked from all sides. I was taking blows to my head, hands, legs and feet, but a pack quickly moved in front and started to break away and once I noticed it, it was too late to try and catch up with them. On a positive note, I did learn from my mistakes and this year, as opposed to last year, I did not wait for others to close in the gap either. Seconds was the difference between me and the pack (30-40), and I decided to place myself in the front of this second pack. I allowed others to draft off of me and the 1500 free style race that I completed entered my mind. During this race I was able to complete the race at a good constant pace. So I told myself “this is a good pace and I will try and go after the lead group”, and it worked. I cut off more time that the lead group had on me and I let go of the group behind me. Even though I was 8th I was no more than a minute behind the top three (Tim O’Donnell, Velez, and Zeebroek). I was able to catch up to the next four (Csoke, Amey, Billard, and Liatskiy) in the transition. For those of you that do not know what this entails, it is running 1 Kilometer on asphalt. Here I also applied knowledge learned from last years race. I did not slow down so that I would not loose precious time. The first 35 Kilometers were very active. The first attack on my final objective was hydration so I ate a few PowerBar gels to stabilize me. I almost did not make it to the lead pack, because I was still trying to recuperate from the effort of catching up to them. At Kilometer 35 my strength returned, my pulse became low and I started to feel strong. In the middle of this arrived Leon Griffen and Maxim Kriat who are great runners. In a quick distraction I allowed Griffen to get ahead, even though I went after him, it was too late. With only 15 Kilometers to go Michael Lovato reached us and because I was determined not to loose any more ground we both came in 8th to the transition area, which included Oscar Galindez, who caught up to us in the last few kilometers.
The half ironmans are often defined by the running and I came prepared to suffer. Wanted to give it my all going uphill and torture myself going downhill. But one thing is to plan this out the night before while sitting in an air-conditioned hotel room with room service and another is actually doing it with 86 degrees Fahrenheit, no wind and my legs feeling like they were about to explode. I took off in tenth place and I was able to stay at a good pace for about two kilometers with Amey, Lovato and Galindez. Suddenly I felt that I could not breathe, which was a good sign that I was really giving it all that I had. The first loop was very uncomfortable until my body finally adjusted itself and my strength slowly began to creep back. I again started to cut the distance between the leaders and me. This time I asked God and I trained myself mentally to make good decisions, I did not ask for a miracle, just that I would have the courage to make and fulfill the right decisions. I decided not to think about those who were chasing me, but I focused on those in front of me. With this mindset I was able to pass Billard and I was 19 seconds behind Paul Amey. An 8th place finished made me very happy for several reasons. First, considering the level of athletes that competed in the race. Second, it was my first race of the year. Third, I learned to suffer a bit more. Fourth, I decided to listen to my good thoughts and not the bad ones. I have struggled greatly to get in race form more than I have ever before, but I knew that inside of me is a sleeping giant. I thought that I could beat them and I applied what I learned from last year. Don’t give up and get frustrated.
Thank you to all of those who help me race in this distance. I think of each and every one of you every time my foot touches the time mat, especially my greatest supporter and girlfriend, Jineth and my friends from 226. Ramon y Javier from Puerto Rico, which has supported me in my housing, needs on this beautiful island. To Gyasy and Juan for the encouraging company. My sponsors: PowerBar, Cycleops, Aqua Shere, Mack Cycle and Terra Pack, Luis Vargas of Mark Allen Online, Jorge and Sujey Valdes who are reaching out from Mexico and finally God for giving me the gift of making good decisions. Speaking of good decisions, I am currently deciding where or not participate in the National Games because it is 15 days before St Croix which is May 6th.
Congratulations to the Juanes’: Sanchez my student who went below 5 hours and Valencia, who were able bring up the name of Colombia winning in the general categories.
I hope to continue to learn from each race, I do not want to rest on my accomplishments especially the ones from swimming. This year I raced on minute slower than last year… I guess I have to still have to keep on working.
On last thing to consider: This year I flew twice with Copa Airlines, they are not charging extra to take bikes like Avianca does. We have to support those who make life easier for us athletes 

National News: El Tiempo

miércoles, 21 de marzo de 2012

Tomando Buenas Decisiones: Ironman 70.3 San Juan 2012





A San Juan llegué con tiempo y sin prisa, como queriendo y no queriendo comenzar la temporada. Los días pasaron lentos antes de la carrera, pero me entretuve con varios amigos de la Isla y con mis compañeros de viaje.
Realmente es la isla del encanto, no solo por su hermoso paisaje, sino por el calor de su gente quienes no solo durante la carrera sino desde que sales del aeropuerto te hacen sentir su cariño, incluso al momento de pagar (en Colombia molestamos que es cariñoso, cuando los precios son altos).
Entrando en carrera, estaba lleno de expectativas, pues nunca había iniciado mi temporada con una carrera de tanto nivel y menos con un medio y en la natación lo sentí, sabía que tenía que arrancar fuerte, así que agache la cabeza, moví los brazos a toda velocidad, aguante los golpes y aun así el lote se corto y reaccione demasiado tarde para alcanzarlo.
Pero lo positivo es que he ido aprendiendo de mis errores y esta vez a diferencia de Miami 70.3 del año pasado, no espere que otros cerraran el hueco, que ya era de unos 30 a 40 segundos, sino que me puse al frente, deje que los demás aprovecharan mi estela y pensé en la prueba de 1500 m. libre que había hecho la semana pasada, donde pude mantener un paso constante durante toda la prueba. Así que dije “esto es un tempo y voy por ellos”, y en efecto me sirvió, pues les desconté al grupo de adelante y despegue a quienes iban a mis pies.
Aunque salí de octavo y a más de un minuto de los tres punteros (Tim O´donnell, Vélez y Zeebroek), alcance a otros cuatros (Csoke, Amey, Billard y Liatskiy) en la transición –para quienes no conocen es de 1 km. corriendo sobre puro asfalto-, aplicando lo que había aprendido el año pasado de no aflojar en esta parte, para no perder tiempo o en este caso descontar.
Los primeros 35 km. fueron movidos, algunos ataques y mi objetivo fue hidratarme, comer unos cuantos geles de PowerBar y estabilizarme, casi no pase al frente, porque aún me estaba recuperando del esfuerzo de alcanzarlos. Pero a partir del kilómetro 35, las fuerzas volvieron, el pulso bajo y me comencé a sentir fuerte. Como a la mitad llegó León Griffin y Maxim Kriat, que son muy buenos corredores. En un descuido y por estar muy atrás, dejé que Griffin se escapara, aunque fui por él, reaccione muy tarde, al igual que cuando se escapo Billard y quede entre él y el grupo, hasta que me llegaron de nuevo.
Faltando 15 km. Michael Lovato nos alcanzo y como iba de primero esta vez no perdí la referencia y llegamos ocho a la zona de transición incluyendo a Oscar Galindez, quien nos alcanzó en los últimos kilómetros.
Esta carrera se define en el atletismo e iba preparado para sufrir, quería darle con todo en las subidas y matarme en las bajadas, pero una cosa es pensarlo el día antes en el hotel viendo televisión y otra historia en plena carrera a mas de 30 grados centígrados, sin viento y con las piernas estalladas.
Arranque de decimo y pude mantenerle el paso por casi dos kilómetros de Amey, Lovato y Galindez, pero sentía que no me entraba aire, era una señal buena pues estaba dándole con todo lo que tenía, tal como lo había planeado. Toda la primera vuelta fue incomoda, hasta que el cuerpo asimilo el esfuerzo y comencé a recortar distancia con los punteros y aumentarla con mis perseguidores.
Esta vez le pedí a Dios y me entrene mentalmente para tomar buenas decisiones, no pedí por milagros, sólo buenas decisiones y entre esas buenas, fue decidir no pensar en los que vienen atrás, sino en los que están adelante, y ese fue el pensamiento desde la natación hasta el trote, con lo que le di caza a Billard y estuve a 19 segundo de alcanzar a Paul Amey.
Un octavo puesto que me deja muy contento, por el nivel de los competidores, por ser la primera carrera del año, porque aprendí a sufrir un poquito más y porque le hice caso a los buenos pensamientos y no me deje influenciar porque los tiempos que estaba sacando en el entrenamiento eran inferiores a los del año pasado, pues aunque me la pase diciendo que este año iba mejor físicamente, dentro de mi sabía que no, que este año me ha costado mucho más encontrar la forma física, pero pude sacar el gladiador que tengo dormido dentro de mí-que aún le falta levantarse del todo-, pensé y creí que podía ganarles y aplique lo aprendido el año pasado: nunca dar por perdidas las cosas y no desesperarme.
Gracias a todos los que me apoyan a la distancia, los tengo presentes cada vez que paso un tapete de los tiempos, especialmente a mi novia Jineth y mis amigos de 226, a Ramón y Javier en Puerto Rico por su ayuda en mi estadía, a Gyasy, Juan y a su papa por la compañía. A mis patrocinadores: PowerBar, Cycleops, Aqua Sphere, Mack Cycle y Terra Pack, a Luis Vargas de Mark Allen Online, a Sujey y Jorge por su ayuda desde México y a Dios por ayudarme a tomar buenas decisiones.
Y hablando de decisiones espero estar tomando las más adecuada al dejar definitivamente a un lado el deseo de ir a Juegos Nacionales, pues San Andrés no me cuadra 15 días antes de St. Croix el 6 de mayo, aún tengo que hablar con mi entrenador y espero decidir lo mejor.http://www.blogger.com/img/blank.gif
Felicitaciones a los Juanes: Sánchez mi pupilo que bajo de las 5 horas y Valencia, que dejo en alto el nombre de Colombia, ganando la general de las categorías.
Espero seguir aprendiendo de cada carrera, así como no confiarme con lo que he ganado, como es el caso de la natación… nade un minuto más lento que el año pasado…a seguir trabajando.
Y un dato para cerrar y tengan en cuenta, este año he viajado dos veces por Copa y no están cobrando bicicleta como en Avianca, así que espero que influya en su decisión cuando compren pasajes. Hay que apoyar a quienes nos hacen la vida mas fácil como atletas.

Articulo Deportemas:
http://www.deportemas.com/primera-pagina/6847-andres-castillo-octavo.html#.T2jaaV0cNZg.facebook

Articulo Colombiasports:
http://www.colombiasports.net/atletismo/andres-castillo-octavo-en-ironman-70-3-san-juan-puerto-rico

lunes, 12 de marzo de 2012

DE NUEVO COMPITIENDO NATACION



Es un pequeño vacio y el agua envuelve todo el cuerpo, se esperan un par de segundos y la adrenalina corre por todo el cuerpo, que quiere salir ya a bracear.
Qué bueno es volver sentirlo, hace más de 10 años no competía en un torneo oficial de la Federación de Natación, en este caso el Torneo de Apertura de la Liga de Natación de Bogotá.
Creo que el resultado es lo de menos, lo importante es saber que aun disfruto y vivo estas competencias. Corrí, bueno participe, para que mis amigos nadadores no me corrijan, en dos pruebas: 1500 m. libre el sábado en la mañana y 400 m. en la tarde.
Pocas cosas han cambiado, los mismo entrenadores: Arturo, al que le agradezco por aceptarme en su equipo de natación: Albatros, Felipe Santos, Orlando, uno de los entrenadores que me abrió el camino para mejorar mi natación y llegar a mis primeros y únicos Juegos Nacionales como nadador y muchos otros que aun trato de recordar sus nombres.
Los mismos papas que aguantan jornadas eternas durante todo un fin de semana para disfrutar de los dos minutos que dura la prueba de su hijo, y los nadadores que se gozan cada torneo al lado de sus compañeros de entrenamiento.
Esta prueba fue parte de mi preparación para Puerto Rico, el próximo domingo, con el objetivo de recuperar mi velocidad en la natación y volver a coger confianza después de unos no tan buenos resultados a final del año pasado, en esta disciplina.
En el 1500 tampoco cambio mucho, unos primeros metros no tan veloces y un paso constante por el resto de la prueba, que me dejaron un 18.58.21 para mejorar y un satisfactorio segundo puesto. Mi mejor tiempo como nadador fue 17.15, pero mis piernas parecían dos palillos y tenía el doble de espalda, así que no estuvo mal para no llevar a nadie como referencia.
Y en los 400 m., menos que cambiaron las cosas; pues como nadador me caracterizaba por pasar en el 400, cuando competía 1500 m., casi en el mejor tiempo que cuando lo nadaba solo y aquí pase solo 2 segundos más rápido, en 4.56.76. Algo para reflexionar y arreglar con entrenamiento, claro que también sentía el cansancio de la semana y de la prueba previa. Como deportista me caracterizo por poder llevar un paso constante y fuerte por un largo periodo.
Por ahora a dejar de asustar a los niños -pues como iba sin tiempo, competía en la series de los infantiles y juveniles- y enfocarme en San Juan 70.3 Ironman.
Un abrazo a todos,
Andrés

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Cómo viene el 2012?





Este año comenzó rápido, la primera semana de diciembre, cuatro después del Ironman de Cozumel. Igual que el año 2011, pero con la diferencia que precedía un año lleno de competencias, 7 medios, 2 Ironman y un olímpico, además de un campamento en Boulder.

Pero más que las carreras, el cierre de la temporada 2011 fue un poco traumático, por mi afán de reponerme después de la fractura de muñeca a finales de septiembre, cometí el error de no parar, entrenar más duro y por ende no darle el descanso al cuerpo para correr al 100% en Miami 70.3 y Cozumel. Error que me llevo a iniciar este año sin la motivación de haber terminado el anterior con un buen resultado. Claro que si miramos desde el punto de vista de una fractura, fue un triunfo a la determinación que no se pudo traducir en un resultado en la competición. Y un aprendizaje, el de creer en el trabajo que se ha hecho durante todo el año y que un par de días que no entrene o lo haga suave no van afectarme, menos a final del año.

Las primeras semanas del 2012 fueron duras, no estaba motivado y tenía muchas incertidumbres, la mayor: la falta de patrocinios para este año, pues solo he conseguido productos, más no dinero para viajes y el mantenimiento, algo que también ocurrió en el 2011, pero no tan pronunciado como este.

Con las tarjetas de crédito en rojo y debiéndole hasta el apellido a mi mama, las semanas pasaron, la motivación fue regresando y las oportunidades apareciendo. La más importante, el campamento de 16 días en Cozumel, México, donde dicte una clínica de triatlón e hice excelentes contactos para conseguir algunos patrocinadores parciales para la temporada y una entrada extra. Un alto, para agradecer a Jorge, Sujey, Kendall, Lyle, Luis y familias por creer en el proyecto.

Excelente aprendizaje de cómo seguir con mi carrera deportiva y mi carrera profesional, como entrenador, que por ahora es el pilar para sacar los viajes adelante. Lo mejor: vincular más personas al triatlón y por medio del internet estar en contacto con ellos, para que alcances sus metas, uno de los propósitos de mi equipo 226 para este año; además de tener una base de atletas que entrenan a diario con nosotros: Oswaldo Santos, entrenador y socio y conmigo, y un grupo que entrene a distancia, por ahora en La Florida y México.

Retomando mi entrenamiento, volví a entrenar con Mark Allen Online, con la ayuda de Luis Vargas. El método ha sido casi el mismo del año pasado, pues San Juan, aunque es la primera carrera del año es un pequeño pico para evaluar cómo van las cosas. Comparando con el año pasado, no puedo dejar de hacerlo, pues soy un poco compulsivo en eso y tengo que anotar todo lo que hago, ha sido muy similar. Estoy un poco más resistente, pulso más bajo, y más veloz en la bici. Y similar en el trote y la natación. Fruto del trabajo de fondo que se hizo en el 2011.

La diferencia con el año pasado es que he incluido nuevos trabajos de velocidad en la carrera a pie, como piques descalzo y en bajada, tratando de mejorar la cadencia de la zancada y el gesto técnico, y los trabajos en el ciclo simulador han sido más consistentes.

¿Que como me siento? En general con expectativa, pues el año pasado corrí una Copa Panamericana antes de San Juan, esta vez debuto allá. Así que sé que tengo el trabajo pero tengo que trabajar en estos días en la parte psicológica, meterme en carrera, es decir buscar esa chispa de competencia, por medio del descanso y la visualización de carrera.

Por fortuna tengo muy fresca la carrera del año pasado, se lo que debo hacer y donde no descuidarme, como en la primera transición, que es de 1 km. y fue donde perdí el lote de punta el año pasado.

San Juan, en el papel va ser muy parecida al año pasado, natación rápida, transición a muerte, bici fuerte al inicio y un trote que define todo, el que aprenda a sufrir en esos repechos y calor va ser el ganador.

Este año hay mayor presión, por mi parte, pues debo mejorar el resultado, y aunque todavía tengo mucho que aprender, ese no puede ser el único objetivo, ahora debo ser un contrincante no un participante, y sé que si el año pasado pude aguantar un ciclismo con McCormack y Cunninghan, ahora podre estar con el lote de punta. Como lo he venido diciendo es mental, es sufrir, es aguantar y es soñar, espero tener todo esto presente para cuando el pequeño demonio de carrera aparezca y me diga que no puedo, le pueda responder que se callé y superarlo.

Haciendo una nota mental tengo que pasar esa barrera del dolor, esos momentos de angustia que ocurren de tanto en tanto en la carrera, como cuando se inicia la natación, se corta el lote en el agua, se dan fugas en la bici o se aprieta en las subidas del atletismo.

Solo me queda agradecerle a Dios por brindarme tan valiosas oportunidades, a todos los que me apoyan y leen este blog y dejarles estos dos artículos que salieron, ademas de Terra Pack, Mack Cycle, Aqua Sphere, Cycleops y PowerBar:

Un año lleno de exitos para todos!!!

CARACOL RADIO:

http://www.caracol.com.co/noticias/deportes/el-triatleta-andres-castillo-presenta-su-calendario-de-temporada-2012-en-bogota/20120222/nota/1631266.aspx

COLOMBIASPORTS:

Andrés Castillo, el triatleta bogotano arribó a Colombia

viernes, 2 de diciembre de 2011

Uno más y mucho por aprender: Ironman Cozumel 2011




Se termino este año y aunque quise cerrarlo de la mejor manera, las cosas no se dieron como quise. Un ironman mas y mucho por aprender.

Cozumel y en particular México siempre me han llamado la atención, por su buena organización y lo duro de las carreras, especialmente por el viento y el calor, y esta no fue la excepción.

La natación no comenzó como lo había planeado, sabía que debía nadar lo más fuerte posible y no despegarme de la punta, como me ocurrió en Miami 70.3, sabía que los primeros metros eran primordiales, pues después de la caída he perdido la velocidad pero aun tengo el fondo para mantenerme en la punta. Pero inconscientemente me hice a un lado, y aunque salí picando, me encontré de nuevo encajonado y sin opciones de cerrar el hueco con el primer lote.

Desde el primer viraje tuve que jalar a los 5 que íbamos juntos, no quería perder tiempo y no me quite de la punta, a pesar que sentía como el esfuerzo iba haciendo mella en los brazos. En la última recta me acorde de lo conversado con Miguel de Aqua Sphere sobre la corriente, y en mi intento por recortar distancia me fui cerca a la playa, lejos de la bollas, sin saber, pues nunca se dijo en la reunión técnica, que me tocaría desviarme y tomar la ultima bolla por la derecha. Algo absurdo si todas se toman por fuera. Ese fue un reverzazo en mi intención de recortar, que siguió en los primeros kilómetros de la bici.

Al salir de la transición iba solo, no sé en qué punto perdí a los que iban en mis pies en la natación, pero no los alcanzaba a ver, en cambio si veía a los de adelante, lo que me motivo para seguir empujando el paso, sin exagerar, pues sabía que la carrera era larga y atrás venían buenos ciclistas. Como Lovato que me alcanzo mucho más rápido que el año pasado, en la zona de vientos cruzados cerca del kilómetro 35, cuando el año pasado lo había hecho en el 75.

Estuve con él y con otros 5 hasta que las piernas no aguantaron el paso y seguí solo el resto vuelta, hasta que en el 75 me alcanzo Patrick Evoe y Galindez, lamentable mente en ese momento estaba en una crisis, tan profunda, que estaba a punto de retirarme. En medio de la crisis alcance a Balazs Csoke, un húngaro con el que ya he disputado varias carreras. Eso me llevo a pensar que esta carrera iba a ser de supervivencia, pues el alto ritmo en la bicicleta, por la calidad del pro que corrieron, combinado con el fuerte viento, iba a acabar con muchos. Así que decidí seguir y al ver tanta inspiración, atletas sin una pierna, gente que lo hace por gusto y por el reto, decidí terminarlo como fuera.

La mayoría del ciclismo estuve solo, sin contar el tiempo que cambiamos puestos con Oscar Galindez que también estaba teniendo un mal día, las piernas nunca estuvieron ligeras y el calor hacia que quisiera botar el casco.

Termine el ciclismo y me puse como meta, al menos, rescatar un buen maratón. Además que me sentía fresco, suelto y rápido. No quise cometer el mismo error de siempre y disminuí el paso, controle el pulso que no se pasara de 150 y todo iba sobre ruedas. Deje que algunos pros me pasaran, sabía que debía mantener el ritmo. Pero en el kilómetro 17 la cabeza me jugó una mala pasada; una pequeña crisis y ella ya me gritaba que caminara, aun no sé porque le hice caso y camine en una estación. Y una vez que se camine, la segunda, tercera o cuarta vez son más fáciles.

Así fue el resto del atletismo cortas caminadas y trote sin encontrar el ritmo. Hasta que Luis Ferreira, compañero brasileño de Aqua Sphere, me animo y corrió conmigo un buen tramo. La última vuelta en lo que yo creía que era una aceleración, corrí sin parar y la fuerte lluvia que cayó me refresco y me dio fuerzas para terminar con un tiempo pasable 09.08.06 y un 17avo puesto.

Ahora viene mucho descanso, reflexión sobre lo bueno, malo y por corregir en el 2011 y cómo afrontar la temporada 2012, que de seguro no incluirá un Ironman pero si varios 70.3 y olímpicos para retomar la velocidad y pensar en IM Brasil 2013 desde ya.

Muchas gracias a todas las personas que me apoyaron por todos los medios y gracias a Dios por la gente maravillosa que conocí en el viaje como el grupo de GWR y demás colombianos y latinos que solo conocían por el twitter o facebook. Felicitaciones a todos los Finisher, son un ejemplo a seguir. Gracias a mi equipo 226, Jineth, Oswaldo, el doc. Y mis patrocinadores: Aqua Sphere, Mack Cycle, Asea y Terra Pack.

Si hay algo de tristeza por este resultado y Miami, es porque quería cerrar muy bien esta temporada que me dio tantas alegrías y encontrar así nuevos patrocinadores.

lunes, 31 de octubre de 2011

Miami 70.3: Mal pero no tanto como para retirarme.



Cuando las carreras no salen como se planean escribir los blogs y reflexiones posteriores es muy complicado, pero me motivo a hacerlo los mensajes de aliento que recibí de amigos y conocidos.
Bueno, uhmm... como comenzar? como colocar esto para que no suene a excusa?: Hace 4 semanas me caí de la bici y me fisuré un hueso de la mano derecha, el hueso grande, intenté no parar y así con la ayuda de grandes Doctores solo estuve quieto por completo un par de días y saque adelante todo el trabajo que me había trazado, sin embargo arrancar de nuevo con la natación me tomó más tiempo.
Y digo que no suene como una excusa porque no deje entrenar una sola sesión a pesar del dolor o la incomodidad de tener que montar sin sujetar bien el manubrio de la bicicleta ó correr por unos días con una férula.
Creo que por eso resumí en mi estado en una sola palabra todo lo sucedido en la carrera: MAL, pues a pesar de haber invertido mucho y del enorme deseo de sacar el mejor provecho de este viaje y de la carrera, ya que mi principal patrocinador: MACK CYCLE, es la principal tienda en Miami y siempre están muy atentos a mi resultado, todo no salió como quería.
Bueno para entrar en carrera: La mañana estuvo totalmente pasada por agua, la salida se retraso 10 minutos debido a la poca visibilidad, y muy a pesar de lo oscuro del día intentaba mantenerme positivo, miraba a los demás pro y todos estaban tiritando, yo seguía calentándome y repitiéndome que podía sacar provecho de esto, que no me iba a bajar el ánimo y que lo tomaría como ventaja.
La salida fue dentro del agua, me ubique hacia el lado de las bollas, para no meterme en los golpes de la salida y cuidar mi mano, cuando sonó el cañonazo no mire a ningún lado, clave la cabeza y braceé lo mas rápido que pude, aun así, los punteros se fueron yendo y nunca pude cerrar el hueco, como suelo hacerlo y, para terminar, cometí el error de dejarle esa tarea a los demás.
Salir en el segundo lote a un minuto fue difícil mentalmente, pero aun estaba en carrera, lo que siguió a continuación me sacó de toda contienda: Los primeros 10 km. de la bici son muy trabados, muy técnicos, llenos de curvas, con carriles muy estrechos, lluvia y para mi mano, que aun no está al 100%, bastante incómodos.
En esta parte perdí la referencia de con quienes salí, Paul Amy, Degasperi, Victor Zyemtsev y un par mas. Estos tres, al final se retiraron, porque como muchos pro, cuando no andan en la punta, la mejor opción es retirarse, pero para mí esa es la última.
Cuando por fin salimos a la autopista, una recta de 35 km. hasta el retorno, comencé a coger el ritmo y alcance a otro pro, con el que intercambiamos posiciones, hasta que las piernas no respondieron más y de ahí en adelante no hay mucho que contar: Dolor de piernas, cansancio y mentalmente fuera de contienda. No podía mantener el paso de quienes me alcanzaban y la recta se hizo aún más eterna.
Además, claro que esto fue para todos, el viento y la lluvia no colaboraban mucho. Pensé mil veces en retirarme, en correr el próximo sábado el Ironman de Florida, al que me había inscrito por si pasaba algo, pero decidí seguir.
Al comenzar el trote me puse la tarea de por lo menos hacer un buen parcial, difícil misión cuando se esta tan atrás. Sentía que iba de último. Llegue a contar e iba de 22, de 22!!! Cuando mi meta eran los 5 o más realista 10, por el nivel de la prueba y mi actual estado fisico.
El trote no me costó tanto, corrí sin en el pulsometro y me sentí algo perdido, de pronto hubiese sido bueno si fuera adelante, pero atrás era necesario, para apurarme. Al final 20 con 4 horas 7 minutos. Achantado, adolorido y no lo creerían pero más cansado que nunca, esa noche me levantaron los calambres y hoy lunes no me he podido parar del sofá, o bueno si, pero a la cama y a montar 10 min. Antres de pincharme y darme cuanta que un pedal estaba roto... anotenlo a la cuenta.
Espero sacarle lo positivo a esto y estar más fuerte para el Ironman de Cozumel en 4 semanas. Gracias a todos por levantarme el ánimo, además mil y mil gracias a Leo Pinzon, Javier Ordoñez y Carlos los doctores que me ayudaron con la rápida recuperación de la caída. A Miguel de las Casas de Aqua Sphere, que me trató como un hijo aquí en Miami, y que completo su tercer 70.3, a todo el personal de Mack Cycle, A Michael de ASEA, el nuevo patrocinador, a Martha de Terra Pack, a mi entrenador Oswaldo Santos y mi equipo 226. A mi novia, que creo que sufrió más que yo con este mal resultado. A toda mi familia y amigos, un abrazo enorme y sepan que no me retire por ustedes porque me parece un irrespeto con todos, hasta con los que van adelante.
Felicitaciones a todos los conocidos y amigos que terminaron la carrera, como Gustavo Yacaman, pero especialmente a mis pupilos de 226: Juancho, Juan Carlos, Rafa, Fernando y Claudia, todos unos campeones. Gracias a la barra: Pablo y Sebas. Y sobre todo le doy gracias a Dios que me dio la oportunidad de competir.
Miami ha sido una ciudad que desde hace mucho me ha dado bastante así que volveré por mas!!!